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jueves, 24 de mayo de 2012

Y la Premier se tiñó de 'Sky Blue' (Resumen del año)

Decían los Beatles que el dinero no puede comprar el amor (‘Money can’t buy me love’) y muchos locos por el fútbol pensaban que sólo el dinero no puede comprar el éxito. Esto es que un club sin historia no puede llegar a la cima de la noche a la mañana con dinero, por mucho que este sea. Pues bien, esta temporada 2011-2012 nos ha demostrado lo contrario. El Manchester City ha escalado todavía un peldaño más al conseguir alzarse con la Premier League en un final agónico, de esos que quedan grabados en los anales de la historia y sólo comparable a aquella temporada 1989 en la que Arsenal y Liverpool se jugaron el título en un partido que enfrentaba a ambos en la última jornada. Todo Manchester se ha teñido estos días de azul, azul cielo, y la propia Premier League también. Los ruidosos vecinos ‘Noisy neighbours’, que así gustan llamarse los aficionados del City, han formado este año más algarabía que nunca. De esta forma empezamos el balance de la temporada 2011- 2012 que Escena Premier League quiere brindar una vez más a sus fieles seguidores.

Campeones. Final de infarto, gol de Agüero y título para los 'citizens'


Manchester City ha sido, sin duda, el ganador con mayúsculas. Eramos muchos (me incluyo) los que pensábamos que una temporada como la anterior, en la que los de Mancini levantaron la FA Cup y se clasificaron para la Liga de Campeones, era de momento lo máximo a lo que podía aspirar este City. Pero nos equivocamos. Una más que regular campaña ha permitido a los hasta hace poco segundones de Manchester levantarle el trofeo en el último minuto a sus más fieros rivales. Pienso que ha habido varias claves en este éxito. No me atrevo a poner las cosas en un orden pero sí a enumerar. El Manchester City ha sido un bloque que ha tenido a ‘Kun’ Agüero como su auténtico estilete. El fichaje del argentino se antoja fundamental para entender este triunfo. El ex de Atlético de Madrid coronó su fenomenal año marcando el gol que valió el título y que sumaba el número 23 en su cuenta goleadora (tercer mejor máximo artillero tras Van Persie y Rooney). Dentro de esa solidez del bloque es absolutamente necesario destacar la figura de Vincent Kompany. Este defensa belga llegó a la Premier League sin hacer mucho ruido y ha acabado siendo quizás el mejor central de Inglaterra. Además, el club supo reaccionar a tiempo para incorporar a Tévez, un jugador de raza que no podía estar fuera por una simple rabieta. Finalmente, a parte de la mencionada regularidad, creo que la clave ha estado en los dos partidos que los de Mancini jugaron con el United en liga (1-0 en el Etihad y el escandaloso 1-6 de Old Trafford). Este City del jeque de Emiratos Árabes Mansour bin Zayed Al Nahyan puede no tener límites. 

¿Fracaso del Manchester United? Este año el United no ha levantado trofeo alguno. A estas cosas no está acostumbrado Sir Alex Ferguson. Muchos pueden decir que como los ‘Red Devils’ estuvieron luchando hasta el final no puede hablarse de fracaso. Quizás no lo sea pero sí que debe haber una reflexión. Sí, por que no es normal que el United se quede apeado en la fase de grupos en la Liga de Campeones, por que no es normal que fuera eliminado de esa forma por el Athletic Club en la Europa League y por que tampoco es normal que el equipo pinchara tanto en los últimos compases de la competición doméstica, cuando era primero y se lo jugaba todo. Francamente, este año el United ha sido Wayne Rooney y poco más. Ni Chicharito, ni Welbeck, ni Nani, ni Carrick, ni la defensa. Se salvan de Gea (a ratos), Scholes (voluntarioso y cumplidor a su edad) y Valencia (un puñal por la banda). A medio gas este United no iba a poder nunca con las ganas y el potencial del Manchester City. Es una opinión muy personal pero gran parte de la pérdida de la Premier League ha de achacarse a Sir Alex Ferguson, que se está volviendo cada vez más conservador con la edad. 

Deja una sensación agridulce la temporada para el Newcastle United. Las ‘hurracas’ remaron y remaron para morir en la orilla. Es una auténtica pena por que al menos merecían una cuarta plaza (que a la postre no habría servido para jugar previa de Liga de Campeones luego del triunfo del Chelsea FC). Este equipo nos ha puesto una sonrisa en la boca a todos los aficionados el buen fútbol. Una entidad que en dos años se había desprendido de valores tan importantes como Andy Carroll, José Enrique, Joey Barton y algún otro no podía jugar más que a evitar el descenso… ¿no? Pues una lección de fútbol nos hemos llevado. Gracias al ‘savoir faire’ de un tapado Allan Pardew y la excelente labor de scouting a la hora de fichar este equipo ha sido la bomba. Tim Krul (porterazo), Yohan Cabaye (mucha clase), Hatem Ben Arfa (regateador y pasador de lujo), Demba Ba (artillero incansable) y Papiss Cissé (goleador de pedigrí). Todos fichados en el último año salvo Ben Arfa y casi diría a precio de ganga. Pues han hecho un TEM-PO-RA-DÓN. Una lástima que se desinflaran en el tramo final… pero la Europa League no tiene por que ser un premio menor. 

Este Arsenal FC no da buenas sensaciones. Un año más hubo culebrón veraniego: ‘Cesc’ Fábregas abandonó la nave. El equipo empezó descentrado y tuvo un gran bache de resultados. En la ‘Champions’ una noche aciaga en Milán les apeó y en las competiciones domésticas lo de casi siempre: Wenger confunde a los suyos, pone un equipo de circunstancias y te elimina cualquiera. La gran noticia para la parroquia del Emirates es que Van Persie ha dado un paso al frente. Nos ha demostrado a todos la talla de goleador que tiene. Eso sí, se le ha hecho larga la liga. Se echaron de menos sus goles en las últimas jornadas en las que el Arsenal vio incluso peligrar su puesto de Liga de Campeones. ¿La defensa? Como siempre. Vermaelen y Koscielny te convencen tres partidos y echan todo por tierra en uno. Así no se puede llegar lejos. Vamos a ver si los ‘Gunners’ consiguen mantener a Van Persie y suman alguna incorporación más a la prometedora de Lukas Podolski. ¿Acaso Clint Demsey? Soñar es gratis.

Todo para última hora. De la noche a la mañana el Chelsea ha pasado de hacer una temporada mediocre a arreglarlo todo y ser, quizás, la mejor de toda su historia. La tan deseada Liga de Campeones y la FA Cup en la que derrotaron al Liverpool bien lo merecen. Como no podía ser de otra manera, esta ha sido una temporada convulsa con entrenador despedido (André Villas-Boas, el penúltimo capricho de Abramovich), follón en el vestuario, cambios generacionales que iban a hacerse pero que no se consiguen y un Torres que siguió con la pólvora mojada hasta casi el final. De este equipo se salvan Cech, Drogba, Mata y los momentos de lucidez (cuando los tiene) de John Terry. Auténticos ‘outsiders’. Nadie contaba con ellos para la Liga de Campeones pero el método Roberto di Matteo funcionó. Era cierto que había una deuda histórica con este equipo. Pero vamos, que no esperen más porque ocasiones como esta no van a volver a llegar. 

Un bluff en White Hart Lane. ¿Cómo han podido dejar escapar la Liga de Campeones? Cuando restaba un mes y algo más de competición eran terceros y con ventaja. Pues en ese tiempo dilapidaron los puntos que tenían y han visto como la victoria de sus vecinos londinenses les han dejado otro año más sin jugar la máxima competición europea. Un año decepcionante si tenemos en cuenta que no llegaron nada lejos en la Europa League (fueron eliminados por equipos de medio pelo) y tampoco pudieron llegar a la final de la FA Cup. Los flirteos de Harry Redknapp con Inglaterra y la baja forma de algunas estrellas pueden explicar la temporada. Quizás tiempos pasados fueran mejores en White Hart Lane. Lo cierto es que jugadores como Modric o Bale pueden tener las horas contadas en el norte de Londres. 

David Moyes nunca deja de sorprendernos. Si tienen un equipo en dificultades económicas y cero euros para gastar no busquen más, contraten al escocés. Este año ha vuelto a hacer maravillas con el Everton. Fue repescar al sudafricano Steven Pienaar y la máquina empezó a hacer virguerías. Eso y Nikica Jelavic, que le birlaron al capitidisminuído Glasgow Rangers. Lo cierto es que hicieron un rush final de liga excelso y pueden en el Emirates enviarles algún regalo (si no lo han hecho ya) a los de Moyes porque ese empate in extremis con el Manchester United pudo valer el título. 

Fracaso sin paliativos. El hecho de que la leyenda Kenny Dalglish fuera fulminantemente despedido apenas dos semanas después de acabar la liga creo que lo dice todo. Ni siquiera haber ganado la Carling Cup y haber perdido por la mínima la FA Cup salva la temporada. El Liverpool ha hecho su peor clasificación de la década y ha permitido que sus rivales del Everton quedaran por encima en la tabla. Todo ello a pesar del ilusionante proyecto que vendieron al inicio de campaña con las llegadas de Charlie Adam, José Enrique, Jordan Henderson y Stewart Downing. No se ve nada claro el panorama para el Liverpool. Primero a ver quien lleva las riendas del equipo y a ver si aciertan con los fichajes si no o mucho me equivoco o se le ha pasado el arroz al otrora dominador de la liga inglesa.

Adiós. Los malos resultados han condenado a Dalglish
 
Discreta campaña del Fulham. Ni muy bien ni mal. Este ha sido el año de Clint Dempsey que sin duda debería abandonar Craven Cottage en busca de títulos. Un año más, Craven Cottage ha sido un fortín, y en ello han basado los londinenses su permanencia. Sin embargo, la irregularidad de los de Martin Jol ha hecho que ni siquiera tuvieran opciones de Europa League. 

Bravo. Bastante decente campaña para el West Bromwich Albion, que cuenta con una de las plantillas más humildes y más ‘barata’ en salarios. La gran noticia en ‘The Hawthorns’ es que el próximo año habrá entrenador nuevo porque Roy Hodgson se ha puesto a los mandos de los ‘Pross’. 

Swansea y Norwich. Los junto a los dos porque han quedado undécimo y duodécimo respectivamente y por que han sido dos agradables sorpresas. Han hecho un buen fútbol y no han tenido apuros para mantener la categoría. ¿Quién lo hubiera dicho al inicio de campaña? Ambos conjuntos han contado con sólidos bloques formados por jugadores que la mayoría dieron el ascenso desde la Championship. Los entrenadores (Brendan Rodgers y Paul Lambert) han sido claves. Por destacar a alguien me quedaría con Michel Vorm y Gylfi Sigurdsson en el Swansea y con John Ruddy y Grant Holt en el Norwich. 

Cambio de entrenador y gracias. Más que pobre temporada del Sunderland. Salvaron la categoría, sin apuros pero cabría haber esperado un poco más de los del Stadium of Light. Steve Bruce salió mediada la temporada y llegó Martin O’Neill que si llegan los fichajes compondrá un más que interesante equipo para el año próximo. Entre Larsson y Sessegnon se disputan el título de jugador más destacado. 

Campaña más floja del Stoke en los últimos años. Aceptable actuación de los ingleses en la Europa League, en la que fueron el único club de la Premier League que pasó la fase de grupos. Luego fueron eliminados por el Valencia. El Stoke se jugó las últimas jornadas ya salvado y bueno pienso que a Tony Pulis se le puede pedir algo más. No me ha llamado nada la atención del Stoke este año. Recordar que el año anterior jugaron la final de la FA Cup, que perdieron con el Manchester City. Las comparaciones son odiosas. 

Roberto Martínez vale su peso en oro. Un año más volvió a obrar el milagro. ¡Vaya sprint final! Siete triunfos logrados entre las jornadas 30 y 38, entre ellos las victorias ante Arsenal, Manchester United, Newcastle y Liverpool. Poca broma. Tanta culpa de la permanencia la tienen también los Al Habsi, Di Santo y Moses. Será difícil que Martínez siga una temporada más, si no es así tendrá que ir encargando cajas y cajas de valium. 

Desastre, decepcionante, mediocre. Nadie pensaba que este Aston Villa podría caer tan bajo. Podría haber sido peor si hubiera perdido la categoría. Entre la salida continuada de jugadores y la mano de McLeish este Aston Villa está irreconocible. No se auguran buenos tiempos tampoco para los de Villa Park, más que nada por que el dinero escasea por allí. 

Finalmente el QPR obró el milagro. Testigos de primera en la gloria del Manchester City que podría haberles llevado a la Championship. Llegaron jugadores y Mark Hughes cumplió. Por los pelos pero los de Londres seguirán un año más en la Premier League, muy a pesar de Joey Barton, que sigue demostrando por qué cada día es menos futbolista y más camorrista. Doce partidos de sanción le han caído por la tontería de la última jornada. Otro titular: “Salvador Cissé (Djibril en este caso)”.

Tángana. Barton volvió a hacer de las suyas.

Triste es el descenso del Bolton. Se habían convertido en todo un clásico. Un equipo por el que tantos españoles habían pasado en los últimos años, desde Fernando Hierro pasando por Iván Campo y terminando por el hijo de Marcos Alonso. 

Otra casa de los líos. Así están las cosas en Blackburn. Dos equipos por los que pasó ‘Big’ Sam Allardyce han dicho adiós a la Premier League la misma temporada, al tiempo que el mismo entrenador otrora de Blackburn y Bolton sube ahora con el West Ham. La venganza es un plato que se sirve frío. Qué decir del Blackburn… pues que el cambio de propiedad ha hundido al club y que se descapitalizó. Chris Samba salió por peteneras y allí había poca gente comprometida. 

Triste adiós del Wolverhampton. Las cosas no pintaban bien cuando el club cortó la cabeza a todo un símbolo, el preparador irlandés Mick McCarthy. Creo que pudo haber sido una decisión errónea, más si cabe que con su sucesor y antes ayudante Terry Connor, el club acumuló una racha de resultados incluso peor que la que tuvo con el irlandés al frente. Lo cierto es que pedir que Wolverhampton sobreviviera un año más es como hacer la cuadratura del círculo. Al Wigan le ha salido, pero esto no va a ser eterno. Cuando no tienes gol lo acabas pagando.

sábado, 7 de enero de 2012

Demba Ba, la nueva perla del fútbol africano

Los agoreros en Newcastle upon Tyne deben estar tragándose sus palabras, una a una. Hace más o menos un año el recién ascendido a la Barclays Premier League se deshacía en el mercado de invierno de su principal baluarte anotador, Andy Carroll, algo que de primeras parecía un pecado capital. La brutal oferta (alrededor de £35 millones) llegada desde Liverpool y la acuciante necesidad de ingresos hicieron el resto para que la nueva estrella del Newcastle de Alan Pardew partiera a tierras del Mersey. Gracias al trabajo del bloque y la solidez defensiva la salvación finalmente se consiguió. Sorprendentemente en vez de atar a las principales figuras del equipo la directiva decidió vender. Así, después de Carroll también hicieron las maletas José Enrique (Liverpool), Joey Barton (Queens Park Rangers) y Kevin Nolan (West Ham). Más argumentos para aquellos que pronosticaban una auténtica debacle de este clásico de la Premier League. Pero nada más lejos de la realidad. La llegada de un talento sobrenatural aún por descubrir y el acierto con los fichajes ha hecho del Newcastle la revelación de la temporada. El equipo ocupa actualmente la séptima posición con 33 puntos en 20 partidos y viene de vencer al Manchester United 3-0 en casa. Hace un año el Newcastle había despedido a su entrenador, artífice del ascenso Chris Hughton, y era noveno, con 30 puntos en 23 partidos.

Mientras la estrella del Newcastle brilla ahora más que nunca, la de Andy Carroll languidece hasta el punto de parecer estar a punto de apagarse. Aquel día 1 de febrero el club y el jugador tomaron caminos opuestos y la fortuna ha acabado sonriendo a aquel que parecía tener todo negro por delante. La historia de este Newcastle es la de la apuesta por un entrenador de bajo perfil Alan Pardew, la de un excéntrico propietario –que ha amenazado varias veces con cambiar el nombre del mítico estadio- y la de una más que acertada inversión en fichajes. Tim Krul, Yohann Cabaye, Sylvain Marveaux, Davide Santon pero sobre todo Demba Ba. Los números del senegalés son de escándalo y contrastan con el rendimiento de Andy Carroll, su antecesor en la delantera del Newcastle.

Demba Ba ha logrado marcar 15 goles en 19 partidos, lo que significa un promedio de 0,77 goles por partido. Mientras, Carroll acumula 2 goles en 18 encuentros, lo que arroja un paupérrimo balance de 0,1 tantos por partido. El ariete senegalés presenta mejores números, por ejemplo, que Wayne Rooney (0,72 GPP) y sólo es superado en Inglaterra por Robin Van Persie (0,85 GPP). Otro de los elementos estadísticos que nos da buena muestra del estado de forma del goleador es su puntería de cara a portería. En este apartado Ba no tiene parangón: el 60% de sus lanzamientos encuentran puerta. Mientras, Rooney alcanza un 43,75%; Van Persie un 45,75% y Carroll un 33,33%.

Los números de Demba Ba en lo que llevamos de temporada son rompedores. Gráfico: Elaboración propia

Las comparaciones son odiosas, y más cuando se establecen entre un jugador en forma y otro que parece peleado con la suerte. Por eso dejaremos de lado al Carroll del Liverpool y vamos a enfrentar los números de Ba con los de Carroll la temporada pasada 2010/2011, justo la primera vuelta antes de firmar por los Reds. El inglés firmó 11 goles en 18 partidos, que no está nada mal, con un promedio de 0,67 GPP. Aún así, sus números son mejorados por el senegalés. Respecto a los lanzamientos a puerta, Carroll finalizó con un porcentaje del 50,74 (frente al inigualable 60% de Ba).

Gratis. Demba Ba aterrizó en Saint James’s Park a coste cero. El delantero senegalés se desvinculó del West Ham al finalizar la temporada y estuvo sopesando ofertas. Finalmente se decantó por las urracas. El actual estado de forma de Ba no es más que una prolongación de aquel ya mostrado con el West Ham. Su llegada en enero no evitó el descenso de este clásico de la Premier League. Este jugador arribó procedente del conjunto alemán del Hoffenheim en el que había permanecido cuatro campañas. Allí en Alemania fue un jugador destacado en el ascenso de este club a la Bundesliga y fue habitual en el once de este equipo que permaneció líder destacado durante buena parte del tramo inicial en la campaña 2008/2009. Antes este jugador nacido en París pero naturalizado senegalés había destacado en las filas del Royal Excelsior Mouscron belga. Precisamente en este club vivió uno de los momentos más difíciles de su carrera puesto que una importante lesión estuvo a punto de retirarle del fútbol. Milagrosamente Ba consiguió recuperarse y sobreponerse al dolor para continuar con la práctica de este deporte. Sin embargo, más adelante Ba fue rechazado por los médicos de Stoke City y Stuttgart, con los que estuvo a punto de firmar, debido a que estos creían que Ba podría tener una importante recaída que le alejaría de los terrenos de juego.

El impresionante estado de forma de Ba ha hecho despertar el interés por él de algunos de los grandes de Europa. Precisamente ayer día 6 el Daily Mail británico desvelaba la irrisoria cláusula de rescisión que el senegalés tiene incluida en su contrato con el Newcastle. Sólo £10 millones cuesta su traspaso según el rotativo. Una auténtica ganga.

viernes, 26 de agosto de 2011

Qué bueno que vinisteis

Solo llevamos dos jornadas de la Premier League pero podemos aventurarnos a valorar qué clubes han dado en el clavo con sus fichajes y cuáles deberán invertir algo de dinero en los últimos días que quedan para que se cierre el plazo de contrataciones.

Sergio ‘kun’ Agüero, el fichaje de campanillas de este verano en la Premier League se estrenó a lo grande con su nuevo club, el Manchester City, marcando por partida doble y asistiendo a David Silva en su gol en la victoria inicial 4-0 ante el Swansea. El argentino tuvo un debut para enmarcar considerando que entró en el terreno de juego en el minuto 59 y fue un auténtico revulsivo para su equipo. Entre Agüero, Dzeko, Silva, Balotelli y un Tévez cuyo compromiso con el club está por ver, el Manchester City cuenta con una de las delanteras más temibles del viejo continente. Ahora mismo los resultados y el rendimiento de sus principales estrellas están refrendando los pronósticos de los expertos que colocan al City en la primera línea de la parrilla de candidatos al título de la Premier League junto al campeón, el Manchester United. Respecto a la reciente llegada de Samir Nasri Mancini se verá forzado a hacer encaje de bolillos para hacer entrar al francés sin romper el once que tan buen resultado le está dando.

Amenaza. Young representa el desequilibrio por banda.
Hacía tiempo que debía haber salido del Aston Villa. Su compromiso y ganas por hacer grande al equipo de Birmingham nunca estuvo en entredicho pero dada la mediocre temporada de los de Villa Park la salida de Ashley Young era imperativa si el jugador no quería ver cortado su progreso. Cuando muchos pensaban que el internacional inglés llegaba a un corral con demasiados gallos Young ha demostrado que puede con la presión y la competencia y se ha hecho un hueco en la alineación titular de los campeones de la Premier League a base de asistencias, goles y mucho desborde por banda. Los extremos del Manchester United (Nani, Giggs, Valencia, Park-ji Sung y el mencionado Young) podrían surtir de jugadores titulares a dos equipos distintos de primer nivel. Hablando de fichajes estos dos han resultado baratos y muy rentables. La idea de Ferguson de ‘repescar’ a Welbeck y Cleverley de sus cesiones en Sunderland y Wigan respectivamente puede jugar un papel importante en el devenir del Manchester United esta temporada dando profundidad de banquillo y frescura para el once titular. No han pasado más de dos jornadas y estos canteranos han demostrado que son jóvenes pero sobradamente preparados para afrontar el reto de alternar la titularidad y el banquillo en Old Trafford.

El Liverpool ha vuelto ha invertir dinero en fichajes y parece que lo ha hecho bien. La máxima de su manager, el escocés Kenny Dalglish ha sido la de contratar a jugadores con experiencia en la Premier League sin reparar en la edad de los mismos. Así han llegado Stewart Downing (27) y Charlie Adam (25), pero también Jordan Henderson (21) y José Enrique (25). Ni periodo de adaptación ni gaitas. Nada más llegar todos ellos se han convertido en titulares indiscutibles para el técnico que los ha incluido de inicio en los dos choques ligueros disputados por el Liverpool. Todos ellos han cuajado un buen papel pero en especial cabe destacar al español José Enrique que viene a dar una profundidad en banda que el Liverpool no tenía desde la época de John Arne Riise y Stewart Downing cuya capacidad de mando en el centro del campo ha hecho que la baja de Gerrard en este inicio liguero se haya notado menos. Todo ello unido a la excelente inversión post-venta de Fernando Torres (Carroll y Suárez) y a que los fichajes de la temporada anterior parecen más acoplados (véase Raúl Meirelles) este Liverpool parece el líder del pelotón de 3 (o cuatro) que precede a los dos clubes de Manchester.

Otro de los clubes que está sacando un buen rendimiento de sus nuevos jugadores es el Stoke City de Tony Pulis. Dos auténticos veteranos de la defensa e internacionales con Inglaterra como Jonathan Woodgate y Mathew Upson han llegado este verano a los ‘Potters’ para dar lustre a una plantilla que afronta el reto de la Europa League. El primero llegaba con la presión de saber que esta podría ser su última aventura Premier League después de años de lesiones mientras que el segundo se incorporó con ganas de demostrar que la debacle del West Ham fue inevitable. Por lo visto hasta el momento Woodgate está viviendo una segunda juventud y si las lesiones le respetan podrá ser pieza clave en muchos partidos. La idea de Pulis es mantener a un central de la temporada anterior tipo Huth o Shawcross para que juegue al lado de Woodgate o de Upson. Raramente –salvo que las circunstancias así lo obliguen- el Stoke jugará con Woodgate y Upson de centrales.

Finalmente cabe hablar del movimiento de porteros que ha caracterizado este mercado de verano. Pocos clubes han mantenido sin alteración su terna de guardametas del curso pasado. Uno de ellos es el Arsenal. Entre los nombres de relumbrón destacan Doni que llega para aprovechar cualquier fallo de Pepe Reina en el Liverpool y David de Gea quien está viviendo un nada tranquilo inicio de su carrera en el Manchester United. Además ha habido mucho cambio de ciudad entre porteros como son los casos de Brad Friedel (Aston Villa a Tottenham), Ben Foster (Birmingham a WBA) y el incombustible Shay Given (Manchester City a Aston Villa).

La otra cara de la moneda la representan clubes como Arsenal, Everton, Tottenham o Wigan que prácticamente no han realizado nuevas incorporaciones. La puerta de salida del Emirates Stadium parece mucho más grande que la de entrada dado que el equipo de Wenger ha perdido a Fábregas, Nasri, Clichy, Eboué y Carlos Vela mientras que sólo a incorporado a Gevinho como fichaje de campanillas (aunque también han llegado Jenkinson y Oxlade-Chamberlain). El Everton representa como ningún otro un club con escasas opciones de inversión. Ahora mismo si David Moyes quiere ver caras nuevas tendrá primero que vender a uno de los Jagielka, Arteta, Fellaini, Cahill, Saha y compañía. La historia del Tottenham tiene más que ver más con el convencimiento de Harry Redknapp de que tiene la plantilla que quiere y la frustración por ver que no consigue atraer al tipo de jugadores que encajan con su idea de fútbol. Igualmente, la potencial salida de Luka Modric podría desatar una concatenación de fichajes que animaría un poco a la alicaída afición de White Hart Lane que este año no paladeará la Liga de Campeones.

jueves, 26 de mayo de 2011

El efecto Dalglish, la sorpesa Everton y el cumplidor Tottenham

Este es el tercer capítulo de repaso a la recién terminada temporada en la Premier League de Inglaterra. Una vez analizada la lucha por el título y el descenso queda hacer balance del resto de equipos en la competición, los que van del puesto quinto al decimocuarto. Entre los más destacados, Tottenham, Liverpool, Everton, Fulham o West Bromwich Albion.

Tottenham: Un éxito que sabe a poco. Una vez finalizada la temporada son muchos y muy diferentes los análisis que pueden hacer en White Hart Lane. Sobre el papel, el aspecto más destacado de su temporada es la magnífica trayectoria en esta edición de la Liga de Campeones, donde eliminaron al Milan, vencieron al Inter en la fase de grupos y cayeron en cuartos de final ante el Real Madrid. Precisamente la corta plantilla y la excesiva atención a la Liga de Campeones ha mermado las opciones del Tottenham de reeditar su cuarta posición del año anterior. Al final, no sin esfuerzo, se ha garantizado un puesto de Europa League, que no es poco. Es por ello uno de los ganadores del segundo pelotón de equipos de la Premier League. Harry Redknapp deberá reforzar el equipo y decidir si mantiene a Gomes como titular porque el brasileño hace tiempo que ha dejado de ser un seguro bajo palos.

Remar para morir en la orilla. El Liverpool de Kenny Dalglish ha realizado un temporadón en la segunda mitad de competición. Sin embargo ello no le ha permitido alcanzar ni la Liga de Campeones ni la Europa League. La rémora de su mal comienzo y algunos tropiezos en las últimas jornadas han pesado demasiado. Eso sí, en esta temporada que podemos calificar de transición se han puesto los pilares del que será el nuevo Liverpool de los Reina, Suárez, Meirelles, Kuyt, Gerrard y compañía. El conjunto de Anfield fue el gran animador de la Premier League en el último tercio de competición, en el que derrotó a Chelsea y Manchester United en auténticos partidazos. Este equipo tiene muy buena pinta para el próximo año.

Everton o el invitado inesperado. El cuadro de David Moyes sube y baja en la clasificación cada temporada y cuando uno menos se espera que acabe arriba, un arreón final y ahí está: séptimo. Cada año pierde jugadores pero la calidad y el orden defensivo se sigue manteniendo. No siendo especialmente espectacular la campaña de los del Mersey pueden estar satisfechos por haber evitado el duelo fratricida del descenso. El Everton puede perder algún que otro jugador este verano (Baines, Rodwell o Jagielka) pero seguro que volverá a ser un rival temible en las eliminatorias de copa y un candidato a la zona media de la tabla.

Un ascenso meteórico después de un inicio inexplicable. Mark Hughes ha conseguido dejar su impronta en su primera campaña en el Fulham. La directiva tuvo paciencia y el galés supo arreglar el desaguisado que sus pupilos provocaron las primeras 15 jornadas de liga. El equipo salió del descenso y ha acabado notablemente bien la temporada. Eso sí, nadie olvida que este año se ha sufrido un poco y que el curso anterior se eliminaba a la Juventus y se llegaba a la final de la Europa League. Puede que las grandes eliminatorias europeas no tarden en llegar al oeste de Londres puesto que el conjunto de Mark Hughes ha sido agraciado con una plaza para la próxima edición de la Europa League por juego limpio. Sólo un jugador del equipo ha sido expulsado en las 38 jornadas ligueras. Inesperado regalo que cae en manos de la afición del Fulham.

Ni bien ni mal sino todo lo contrario. Uno no sabe con qué ojos mirar al Aston Villa. Personalmente por ser el equipo de Birmingham debería aspirar todos los años a Europea League con lo que el balance de la campaña sería malo… pero luego uno ve todos los problemas económicos y de vestuario que el equipo ha tenido y piensa que deben contentarse con lo que han obtenido. Desde luego el Aston Villa tiene muy buenos jugadores (Bent, Agbonlahor, Young, Downing) pero no consigue llegar al nivel de excelencia conseguido en la primera temporada de Martin O’Neill en el banquillo.

Sobrevivir a la pérdida de Darren Bent. El Sunderland ha cubierto el expediente. Ha conseguido mantenerse en la Premier y eludir la batalla del descenso, a pesar de perder en enero a su artillero. El impacto de Asamoah Gyan ha sido esplendido, sobre todo en las primeras jornadas. Sin embargo el nombre de la temporada para los Black Cats ha sido Danny Welbeck, el ex del Manchester United.

‘Chapeau’ al West Bromwich Albion. Más que metido en problemas el equipo vecino a la ciudad de Birmingham tuvo que despedir al entrenador que les llevó a la Premier League, el italiano Roberto di Matteo. La llegada de Roy Hodgson, un veterano de los banquillos que salió por la puerta de atrás de Anfield, acabó de enderezar la temporada del WBA que al final acabó en una más que meritoria 11º posición. Odenwingie ha sido el máximo artillero en un conjunto de obreros más que de estrellas rutilantes.

Aprobado para el Newcastle. Otro equipo agitado por la crisis en mitad de la temporada. Chris Hughton, héroe del ascenso, fue despedido y en su lugar llegó Alan Pardew. El inglés consiguió enderezar a las urracas y el final de temporada del equipo ha sido bastante digno. Recordaremos a este Newcastle por Andy Carroll (que se fue al Liverpool) y por ese auténtico partidazo en Saint James’ Park 4-4 ante un Arsenal que ganaba 0-4 a inicios de la segunda parte.

Sabor agridulce para el Stoke City. En términos de clasificación en la Premier League el Stoke ha quedado donde todos esperaban. La pena es haber alcanzado la final de la FA Cup después de décadas y tener la oportunidad de levantar un título que al final no llega. Derrota 1-0 ante un enrachado Manchester City y adiós a un sueño. Gran parte del éxito del Stoke se debe a un nombre: Tony Pulis. Pocos habrían creído que este desconocido entrenador podría hacer tanto de un equipo pequeño.

Buen equipo por tramos de competición. Por momentos Owen Coyle estuvo a punto de convencernos de que podía, de que su Bolton podría finalmente aguantar el arreón y luchar por un puesto de Europa League… pero se desinfló. El Bolton consiguió buenos resultados con los grandes y derrotas inesperadas con los de abajo. Las últimas semanas de competición el equipo no mantuvo el ritmo y al final cayó a la decimocuarta posición. Ahora bien, el punto determinante de la temporada del Bolton fueron las semifinales de la FA Cup. Ya en Wembley, enfrentándose a un rival a priori asequible como el Stoke, el conjunto del Norte de Inglaterra soñaba con una final contra el Manchester United o el Manchester City. En vez de eso el equipo se llevó un serio correctivo en forma de 5-0. Ahí acabó la temporada del Bolton. Desde entonces se dejaron llevar.

lunes, 2 de mayo de 2011

Los intocables de Dalglish

Orden, rigor táctico, fútbol y un once bien definido. Son los principios básicos que han devuelto al Liverpool a su mejor forma del último lustro de la mano del mito de Anfield, el escocés Kenny Dalglish.

No es un mesías, más bien un fantástico motivador con una mente excepcional para esto del fútbol. Una leyenda que conoce bien como funciona este deporte dentro del campo y fuera. Un hombre que conoce los mínimos de calidad que la grada exige y que sabe bien lo que representa el escudo. Llegó con un Liverpool inmerso en crisis y nada más llegar fue claro, los jugadores son el mejor valor de este equipo y ellos son los que van a ayudar al club a levantar el vuelo. “Hay muchos buenos jugadores en este equipo y tienen que creer en ellos mismos”, espetó el técnico en una de sus primeras conferencias de prensa.

Fue un 9 de enero cuando Dalglish acudió a la llamada de socorro del club de sus amores y tomó las riendas del equipo en los banquillos en sustitución de un desafortunado Roy Hodgson. Desde entonces han pasado 15 partidos y el balance de resultados no puede ser más positivo: nueve victorias, tres empates y cuatro derrotas. Hay que decir que el Liverpool no ha sido vencido por ninguno de los grandes desde que el escocés se hizo cargo, más bien al contrario. Chelsea, Manchester City y Manchester United han sucumbido ante el poderío de los ‘Reds’. Estas estadísticas dan una buena medida del carácter ganador que Dalglish ha conseguido imprimir en las mentes de sus muchachos.

El Liverpool ha sumado 30 puntos con Dalglish en el banquillo y ha escalado desde la duodécima posición de la tabla, donde languidecía a comienzos de enero, hasta la quinta actual. Seguramente el Manchester City mantendrá su plaza de Liga de Campeones pero no cabe duda de que si a la temporada se le sumaran tres o cuatro jornadas más, los de Liverpool conseguirían hacerse con la cuarta plaza. Su regularidad en las últimas jornadas así lo permite pensar. Sólo superado por el Chelsea de Ancelotti, el Liverpool posee la mejor racha de resultados de la competición. Más estadísticas: Por aquel entonces el conjunto de Anfield sumaba un balance negativo (-3) en el cómputo de goles marcados y recibidos mientras que actualmente es más que positivo (+15). Reina ha sido el portero titular en la práctica mayoría de partidos de liga, pero sin duda hay un Reina en 2010 y otro totalmente diferente en 2011.

En general, Dalglish ha funcionado con un once titular bastante definido del que podemos destacar a Reina, Skrtel, Meireles y Kuyt como baluartes. Los cuatro han sido titulares en los 15 partidos con el escocés en el banquillo. Además otros nombres como Carragher, Glen Johnson, Maxi, Lucas y Suárez desde su llegada han formado parte del once inicial en más del 80% de los envites ligueros. Los grandes damnificados de la llegada de Dalglish, por el contrario han sido, Joe Cole, Konchesky (salió cedido), Ngog, Babel (salió cedido), Agger (cedido) y Poulsen.

La salida de Torres ha sido clave para la mejora del Liverpool y además ha sido todo un negocio a largo plazo. Básicamente porque el club ha conseguido dos delanteros de futuro –y de presente- por el precio de su mega estrella. La contribución de Suárez ha sido excepcional aportando goles, asistencias y ayudando a levantar la moral de la alicaída delantera. Kuyt y él forman una dupla que funciona a las mil maravillas y Dalglish lo sabe bien.

Otra de las cualidades principales de Dalglish ha sido su vocación por dar entrada a jóvenes valores de la cantera. Martin Kelly, el central internacional sub 21 por Inglaterra fue el primero en entrar en el once. Últimamente ha sido el joven Jay Spearing quien ha cobrado protagonismo y presencia en el centro del campo del Liverpool y ha acabado haciéndose fijo gracias a la baja de Gerrard. Jonjo Shelvey dispuso de minutos como suplente desde la llegada de Dalglish. John Flanagan ha salido de titular en el lateral derecho del Liverpool en los últimos cinco partidos y el defensa Jack Robinson ha entrado también en alguno de los últimos choques ligueros. Menos suerte ha tenido el joven delantero malagueño Daniel Pacheco, que llegó de la mano de Benítez, ha debido salir en el mercado de invierno para disponer de los necesarios minutos que incrementen su progresión.

Kenny Dalglish todavía no ha renovado el contrato que le vincularía con el Liverpool por otras tantas temporadas. No obstante nadie en Anfield duda de que el escocés será el capitán de la nave ‘red’ hasta que los resultados dejen de acompañarle o él mismo decida apartarse. Por una vez, la opción de la grada ha resultado ser la adecuada. Quizás sería hora de que los mandatarios de muchos clubes hicieran más caso a sus aficionados y dejaran de contratar atraídos por los trapicheos y prebendas del representante de turno.

sábado, 9 de abril de 2011

Quizás Roy Hodgson sea un entrenador de equipos humildes después de todo…

Hodgson cambia al WBA
La fortuna vuelve a sonreír al bueno de Roy Hodgson… y es algo que debe ser motivo de alegría para los buenos aficionados al fútbol inglés. Pocas veces se encuentra uno en el mundo del balonpié a un entrenador que aúne humildad, coherencia, simpatía y conocimientos del juego, todo en una misma persona. Nuestro personaje de hoy es cumple con las mencionadas características. Hodgson conoció la cruz de la moneda a comienzos de esta temporada y ahora el de Croydon vive un momento dulce. Tras seis partidos en el banquillo del West Bromwich Albion (WBA) el ex de Fulham y Liverpool ha conseguido dejar su impronta en un equipo que caminaba derecho al descenso. La cara de los ´Baggies´ es otra y su racha lo dice todo: 12 puntos de 18 y siete jornadas sin conocer la derrota.

El West Bromwich Albion ha conseguido hoy una valiosísima victoria fuera de casa ante el Sunderland, equipo con la peor racha actual de la competición –los de Steve Bruce suman 1 punto de 18 posibles. Más mérito si cabe tiene este triunfo dado que los visitantes fueron a remolque casi todo el encuentro. Ahora, tras este mazazo, el Sunderland queda sumergido en la pelea por eludir el descenso mientras que los de Hodgson se colocan 7 puntos por encima de los puestos de la quema. El delantero nigeriano del WBA Peter Odemwingie jugó un papel fundamental en la victoria de los de Hodgson anotando uno de los goles de su equipo y siendo una auténtica pesadilla para la defensa contraria. El Sunderland se adelantó en el minuto 10 merced a un autogol de Nicky Shorey. Menos de un cuarto de hora después los visitantes lograron el empate pero la alegría les duró 2 minutos, el tiempo que tardó Bardsley en desnivelar el encuentro con un imparable disparo desde fuera del área tras saque de falta. El WBA no se rindió y consiguió el empate en el 54 por medio de Malumbu. El gol decisivo lo marcó el mediocampista austríaco Paul Scharner –ex Wigan- en el minuto72.

Pese a los buenos mimbres con que cuenta el West Bromwich, no ha sido nada fácil para Roy Hodgson hacer creer a sus jugadores que la salvación era posible. La racha de resultados y mal juego que acabó con Roberto di Matteo amenazaba con llevar prematuramente al equipo a la Championship. Sin embargo, en esta ocasión el cambio de entrenador sí ha resultado un auténtico revulsivo. Siguiendo la filosofía Hodgson, el equipo comenzó por mantener un buen orden defensivo para luego intentar dar el salto en ataque. De esta forma los dos primeros encuentros con el de Croydon al mando acabaron en empate. Resultados positivos ya que si bien fueron rivales directos –Wolverhampton y Stoke- y lo ideal era la victoria, un empate no era un mal bagaje. La primera alegría para Hodgson llegó con la victoria a domicilio ante los campeones de la Carling Cup, el Birmingham. A continuación a punto estuvieron de ganarle al Arsenal, se pusieron 2-0. El resultado que más satisfacción ha dado al entrenador y a los jugadores ha sido la reciente victoria en casa ante el enrachado Liverpool (2-1).

Precisamente la de Liverpool había sido la gran oportunidad para Roy Hodgson. Hace ya 34 años que el veterano técnico tomó las riendas de su primer equipo –el Halmstads sueco- y si exceptuamos su breve paso por el Inter de Milán, el de Anfield era el reto más importante al que Hodgson se enfrentaba. Después de su gesta con el Fulham, al que llevó a la final de la Europa League, el destino de Hodgson estaba llamado a ser el de levantar al alicaído Liverpool. Inicialmente su llegada provocó oleadas de ilusión entre una afición que añoraba a su efímero ídolo, el español Rafa Benítez. Sin embargo las cosas se torcieron desde el principio. La inestabilidad institucional del club no contribuyó. Tampoco se acertó con los fichajes y para más dificultades añadidas los cracks no dieron el rendimiento que de ellos se esperaba en los primeros compases de la competición. El Liverpool se vio de la noche a la mañana en puestos de descenso y la sombra de la administración concursal se cernía sobre el club. Pese al cambio de dueños la presión sobre los jugadores y el entrenador fue tal que los de Anfield no lograron volver a las posiciones delanteras de la tabla.

Algo que pocos han reconocido a Hodgson es su honestidad y valentía a la hora de abandonar la ciudad del Mersey. El ambiente estaba enrarecido y la afición pedía la cabeza de un técnico con el que nunca llegaron a conectar. Hodgson hizo lo que pudo por enderezar la racha del equipo pero ya parecía que no era algo que estaba en su mano. Por todo ello, negoció su salida del club. Sin alharacas, declaraciones altisonantes, ni traumas ni demandas. El hombre tranquilo dejó el club entendiendo que quizás otro podría hacerlo mejor.


TRAYECTORIA DE ROY HODGSON DESDE 1990
1990-92: Neuchatel Xamax
1992-95: Selección Suiza
1995-97: Inter Milan
1997-98: Blackburn
1999: Inter Milan
1999-2000: Grasshoppers
2000-01: FC Copenhagen
2001: Udinese
2001-04: Selecc. Emiratos Arab
2004-05: Viking
2006-07: Selecc. Finlandia
2007-10: Fulham
2010-11: Liverpool
La fallida aventura de Liverpool corría el peligro de hacer olvidar el que hasta ahora ha sido el gran triunfo personal del de Croydon: el ‘temporadón’ del modesto Fulham. Muchos han remarcado la poca vistosidad del juego que propugnaba el técnico para el Liverpool, otros recuerdan que Hodgson pidió a Konchesky y a Cole, dos auténticos bluff como se ha podido comprobar a posteriori. Es cierto que el entrenador tiene parte de culpa en el desastroso inicio de campaña del Liverpool. Quizás Hodgson no sea un técnico hecho a la medida para un club grande después de todo. Con todo, espero que pueda mantener al West Bromwich Albion esta temporada en la Premier League. Si lo consigue será otro triunfo personal para el bueno de Hodgson. La guinda del pastel sería asumir el cargo de seleccionador de Inglaterra aunque desde luego lo tendrá difícil porque Harry Redknapp tiene mejor prensa y acumula algún que otro título más.


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* Al West Bromwich Albion se le atragantan las navidades

domingo, 6 de febrero de 2011

La guerra que Platini jamás ganará

La Premier League alcanza un máximo histórico de gasto en el mercado de invierno justo en el epicentro de la mayor crisis económica desde los años 30. Ni más ni menos que 264 millones de Euros. Da que pensar que la liga inglesa, que tradicionalmente se ha mostrado reacia a tirar la casa por la ventana en enero lo haya hecho este año. No sabemos qué extraña enfermedad aqueja a las islas Británicas pero en el viejo continente parecemos estar a salvo. Ha sido el Calcio italiano la competición continental que más ha invertido en el mercado de invierno con 125,5 millones de Euros, menos de la mitad que Inglaterra. Mientras, Alemania gastó 59,1 millones, España invirtió 41,8 millones y Francia 13,2 millones. Según las cifras oficiales, sólo en Alemania y Francia los clubes recibieron en traspasos más de lo que gastaron, indicando una clara muestra de un fútbol sostenible y saneado. Esta retahíla de cifras no es sino que una espada de Damocles que se cierne sobre la figura del presidente de la UEFA, Michel Platini. Y es que a menos de un año de que entre en vigor la nueva normativa de Fair Play financiero patrocinada por el ex futbolista francés ninguno de los grandes del fútbol europeo parece dispuesto a cumplirla. Por resumirla brevemente, estas directrices pretenden que los clubes se autofinancien los fichajes con el dinero procedente de las ventas, de forma que ningún equipo tenga que confiar su futuro financiero a un mecenas que cuando decida irse deje a la entidad llena de deudas.

Tabla del gasto en invierno, por liga, realizado por el Daily Telegraph.


No hay temporada que pase en la que no tenga más claro que Platini se ha metido en una guerra que no conseguirá nunca ganar. Luchar contra el sistema basado en el dispendio sin ton ni son -medida esta tan lógica y loable por los tiempos que corren- resultará tristemente estéril mucho me temo. Si a menos de un año de la entrada de la norma y los clubes no contienen el gasto… ¿Qué más pruebas que esa se necesitan para verlo claro? El fútbol es cada vez más un negocio y menos un deporte. Siempre fueron los futbolistas los que se enriquecían con todo esto, luego se sumaron los entrenadores, también los dirigentes y ahora los últimos en subirse al carro son los representantes. Estos últimos han convertido al fútbol en un mercado persa donde sus representados son pura carne que se vende al mejor postor. Los contratos no se respetan y los agentes FIFA azuzan a sus futbolistas para que busquen un traspaso con el que ´pillar cacho´. No amigo Platini, hay demasiados intereses como para que el fútbol se autorregule a sí mismo. Tristemente. Habría que preguntarle incluso a los aficionados. ¿Oiga, usted se sacaría el abono del Madrid si Florentino no trae el verano a un Cristiano, un Zidane o un Ronaldo? ¿Y usted, se abonaría al Chelsea si Abramovich no trae un Torres, un Drogba, un Malouda o un Shevchenko? Mucho me temo que la respuesta es que muchos dejarían de ir al fútbol con tanta asiduidad, y bueno, los periódicos dejarían de vender tanto. ¡Ay los periódicos! Ellos son casi tan culpables como los representantes en esto de la banalización del fútbol.

Fíjense cómo estarán las cosas cuando hasta los responsables de las ligas de fútbol se contagian del clima consumista. ¡Ellos, que deberían de ser un brazo armado de la UEFA! El jefe Ejecutivo de la Premier League, Richard Scudamore, considera que un futuro traspaso de 100 millones de Libras por uno de los jugadores que milita en la liga que dirige es “inevitable”. Total, que en vez de impedir que la bola de nieve siga creciendo directamente nos resignamos. Ciertamente contradictorio, Scudamore no duda en tildar de “absurdo” el precio que ha pagado el Chelsea –Erm, Roman Abramovich- por Fernando Torres, pero al mismo tiempo es capaz de ver los beneficios que tienen los megatraspasos en el fútbol actual. “Si ese dinero llega al club que vende y este lo gasta en cuatro jugadores, cuatro clubes recibirán una parte y estos podrán invertir en otros futbolistas de otros equipos y de esta manera se crea una economía alrededor de un solo traspaso por lo que existen aspectos positivos en ello”, reflexionó.

Mientras, John W. Henry, el estadounidense propietario del Liverpool FC cuya forma de gestionar el club se sitúa a una distancia sideral de los otros norteamericanos de la Premier –los huidos Hicks y Gillett y la familia Glazer- ha dado un espaldarazo a la normativa de Fair Play financiero de Platini en una entrevista en exclusiva a The Guardian. No sabemos si por despecho o porque realmente cree en ello, pero Henry ha cargado contra el método Abramovich y se ha mostrado contundente en que la prudencia en el gasto debe imponerse en el fútbol. Él, según dijo, predicará con el ejemplo. Para quienes le achaquen que acaba de pulirse 57,8 millones de Libras en Suárez y Carroll el dice que ese dinero no es del club, ya que procede de lo recaudado por las ventas de Fernando Torres al Chelsea y Ryan Babbel al Hoffenheim. “Me sorprendió que el Chelsea nos hiciera una oferta de 50 millones de Libras por Torres poco después de que trascendiera que el club acumuló pérdidas por valor de 71 millones de Libras en el ejercicio 2009-2010. Quizá es que clubes como el Chelsea pretenden evadir la nueva normativa UEFA”, espetó el norteamericano. Razón no le falta. Hasta ahora no tengo más que aplaudir todas sus decisiones al frente del Liverpool y es que el magnate estadounidense ha introducido algo de cordura y orden dentro del antaño caótico equipo de Anfield. Ahora sólo falta que las cosas les vayan bien, y que el propenso a las lesiones Andy Carroll mantenga la magnífica forma que trajo del Newcastle.

Me doy cuenta de que soy un romántico pero quiero que vuelvan algunas cosas del fútbol de antes. No me resulta nada agradable encontrarme en la prensa y la radio con las luchas encarnizadas de jugadores como Alves que obcecados por el representante de turno están a punto de dinamitar su carrera deportiva abandonando un club ganador por un experimento con gaseosa tipo Manchester City. Un límite salarial como el que tienen en la NBA no sería de recibo. Ya es hora de que el fútbol se parezca un poco más a la mundana realidad de la gente de a pie, en vez de que nosotros soñemos de pequeños con darle patadas al balón como manera de llegar al estrellato y vivir una vida de placeres.

martes, 25 de enero de 2011

Sky Sports demuestra responsabilidad al despedir a Andy Gray

Bravo. No tengo más que palabras de elogio hacia la dirección de Sky Sports. Básicamente porque no les ha temblado el pulso para echar a un comentarista, con casi 19 años de experiencia en la cadena, que ha sacado los pies del tiesto, pero de manera flagrante. El nombre de Andy Gray no sonará mucho por España, más que nada porque nunca fue nadie ni como jugador ni como entrenador. Eso sí, se había hecho un nombre entre los aficionados al fútbol de Inglaterra por ser el principal comentarista de la cadena que retransmite varios partidos de la Barclays Premier League y de la UEFA Champions League cada semana. Este personaje acaba de ser fulminado de su puesto. ¿Por qué? Por haber sido cazado despotricando de la juez de línea, Sian Massey, durante la retransmisión el pasado sábado del Wolverhampton- Liverpool. Las palabras del comentarista, totalmente desafortunadas y con un profundo tinte sexista le habían puesto en el punto de mira mediático y además habían provocado una sanción de la cadena contra él y el periodista que le acompañaba aquella tarde. Hoy mismo se ha conocido, mediante un comunicado de Sky Sports, que se ha tomado la decisión de rescindir el contrato de Gray debido a su “inaceptable y ofensivo comportamiento”. La filtración de un nuevo video de contenido machista ha acabado precipitando la fulminante acción de la cadena contra el comentarista escocés.

Fulminado. Gray fue despedido por sus salidas de tono.
Corría el minuto 91 cuando Poulsen metió un pase en profundidad al portugués Raúl Meirelles que evitó por muy poco caer en el fuera de juego provocado por la defensa del Wolverhampton Wanderers. Alejado de cualquier defensor y dentro del área, Fernando Torres sólo tuvo que empujar a placer el servicio de Meirelles ante las protestas de la retaguardia del Wolves que reclamaba fuera de juego del portugués. Minutos antes, el periodista principal de la retransmisión de Sky Sports calificó a la juez de línea como “una espectadora más” del encuentro, en clara crítica a sus cualidades como linier en la señalización de fueras de juego. Mientras, en medio de un debate sobre si era fuera de juego o no se escucha a Gray decir: “Puedo verla (a la linier) desde aquí. ¿Qué sabrán las mujeres sobre el fuera de juego?”. En honor a la verdad hay que decir que la polémica no es tal ya que existe cierto acuerdo en considerar que Meirelles estaba habilitado por la defensa, con lo que la linier hizo bien no levantando la bandera. Ahora hemos sabido que el propio periodista, llamado Richard Keys, al saberse señalado por la comunidad futbolística por su comentario llamó a la interesada para disculparse. Ha sido el único.

Este incidente ha provocado todo un torrente de manifestaciones y hay que decir que ni periodista ni comentarista han salido muy bien parados. Río Ferdinand, capitán del Manchester United y de la Selección Inglesa ha dicho que las palabras de Gray y Keys le parecen “prehistóricas” y señaló que este tipo de consideraciones deberían haberse quedado fuera del fútbol hace mucho tiempo. Mientras, lo que se ha conseguido es minar la moral de una prometedora profesional del arbitraje británico. La inmensa presión sufrida al ser objeto del comentario de los periodistas de Sky ha hecho que el Comité de Árbitros haya decidido, por su bien, que no sea de la partida en el encuentro que le correspondía de la League Two de mediados de semana.

La veterana pareja de comentaristas de Sky Sports ha sido pillada in fraganti en un par de ocasiones más. No fue en plena retransmisión sino en una columna de periódico en donde podemos ver al propio Keys cargando contra Karren Brady, directora general del West Ham y antes del Birmingham. “Este juego se ha vuelto loco. Ver esta mañana a la ´encantadora´ Karren Brady quejándose sobre sexismo… Vamos, no me hagas reír”, afirmó. La última trastada tiene como protagonista al ahora despedido, Andy Gray, al que podemos observar haciendo gestos machistas hacia su compañera, la periodista Charlotte Jackson antes de entrar en directo durante el especial de Navidad de Sky Sports.

No quiero mezclar debates. Estoy muy a favor, como periodista, de que se pueda criticar la labor arbitral. Lo que no me cabe en la cabeza es que se utilicen clichés y se aluda al sexismo para poner al pie de los caballos a un árbitro o juez de línea. La continua alusión a machismos no demuestra más que la poca educación de este señor y un anquilosamiento en el pasado. Cuando alguien busca el chiste fácil y la crítica desfasada para cargarse de razones o simplemente conseguir la aprobación de cierto público se pierde toda autoridad para hablar. Este es un caso flagrante y no me queda sino que aplaudir la decisión de esta cadena privada, que tiene más mérito si se tiene en cuenta que hablamos de un profesional con una nómina de siete dígitos.

viernes, 21 de enero de 2011

El curioso olvido de Jermaine Pennant

Olvido. Pennant, cuando jugaba en Zaragoza
Muchos futbolistas se molestan porque el público piense de ellos que son materialistas, inconscientes, avariciosos y egocéntricos pero lo cierto es que el comportamiento de algunos no hace mucho por cambiar esta imagen de niños ricos que tienen. Nosotros, los ciudadanos de a pie, echamos en falta un reloj, un cepillo de dientes o incluso un par de calcetines cuando los perdemos durante un viaje o se nos extravían a la hora de un cambio de domicilio. Los jugadores de fútbol no tienen este tipo de problemas, compran por doquier y luego se gastan un dineral trasladando algunas de sus pertenencias más preciadas, no importa si hay que moverlas de una parte a otra del globo terráqueo. Volviendo a la comparación con el ciudadano medio… puedo entender que un futbolista no eche en falta una joya, un reloj, un ordenador portátil o un equipo de música de tal o cual marca, pero ya es difícil imaginarse a un jugador que se ha olvidado de un Porsche en la ciudad en la que anteriormente jugaba. Esto que empiezo a contar le pasó a Jermaine Pennant, un jugador antes prometedor que ahora ha quedado en una medianía y que hasta hace algunos meses formaba parte de la disciplina del Real Zaragoza Club de Fútbol.

Hace algunos días el mediocampista inglés recibió una llamada de representantes de su anterior club. Inicialmente Pennant creía que se trataba de algún tipo de problema económico o con su transferencia desde el club maño hasta el Stoke. Patidifuso se quedó cuando desde Zaragoza aludían a un vehículo de su propiedad. "¿Mi coche? ¿Qué coche?", replicó. Un Porsche valorado en 98.000 Libras, que se dice pronto pero es todavía más difícil de imaginar como alguien puede no acordarse de semejante trasto. Al parecer el vehículo llevaba abandonado cinco meses dentro de un parking de una estación de RENFE en las proximidades de la capital maña, acumulando de esta forma ingentes multas de tráfico. “No puede ser, debe tratarse de un error”, replicó desorientado el jugador del Stoke City y antes del Liverpool y Arsenal. Fue entonces cuando salió a la luz la prueba definitiva, más evidente y enloquecedora acerca de esta historia. Como cualquier inglés con dinero, el bueno de Pennant tenía una matrícula personalizada en su Porsche. Tan personalizada como que era esta: P33NNT. Desde luego cualquier parecido con su nombre futbolístico es mera coincidencia. Como no podía ser de otra forma el jugador pagó las consiguientes multas, hizo las gestiones oportunas para deshacerse del vehículo y pidió expresamente que la placa P33NNT viajara a las islas británicas para identificar a su nueva adquisición, un Ferrari. Estos futbolistas…

sábado, 8 de enero de 2011

Crónica de una destitución anunciada

El timing, desde luego, no podía haber sido peor. Ahora que la opción elegida parece ser la más acertada. Un día antes del decisivo enfrentamiento de 3º Ronda de la FA Cup en Old Trafford ante el Manchester United, el Liverpool anunció públicamente esta mañana la marcha de Roy Hodgson. El técnico inglés y el Liverpool ponen fin a su difícil relación “de mutuo consentimiento”, según aparece reflejado en un comunicado difundido por el propio club. La persona designada para suceder a Hodgson en el banquillo será Kenny Dalglish, antiguo jugador y entrenador del Liverpool que actualmente ejercía funciones de embajador para el club. Poco original pero muy descriptiva, esta es la crónica de una destitución anunciada. No hace ni dos días este blog hizo balance de la situación de cuatro técnicos cuestionados (Hodgson, Ancelotti, Grant y Houllier) y el del Liverpool era, sin duda alguna, el que tenía más opciones de salir. No obstante, pocos podían adivinar que la destitución llegaría antes del compromiso copero del fin de semana. La noticia es la que es, pero detrás de ella hay muchas cosas que analizar.

Golpe de Efecto. Adiós Hodgson, hola Dalglish.

No parece, a priori, que el momento elegido para cortar la cabeza al entrenador sea el más idóneo. Gane, pierda o empate la eliminatoria de la FA Cup ante el Manchester United nadie dirá que ha sido gracias al nuevo entrenador. Más que nada porque con menos de 24 horas en el cargo y a penas un entrenamiento con sus nuevos pupilos a Dalglish no le habrá dado tiempo de trabajar un sistema táctico y jugadas de estrategia. Es mi opinión que a Hodgson se le debería haber concedido el honor de jugarse esta eliminatoria contra los rivales del norte. Quizá pocos sepan que el ahora inquilino del banquillo del Liverpool se encontraba hace pocas horas en un crucero por el Índico pasando sus días de vacaciones navideñas. Un día estás disfrutando de tu tiempo de ocio y al día siguiente te juegas la vida con un equipo de fútbol en crisis. No veo yo que Dalglish tenga mucha capacidad para dejar su impronta en la próxima cita del Liverpool.

Hodgson ha demostrado su carácter señorial. Cualquier otro entrenador se habría aferrado al cargo pero el técnico inglés ha sabido echarse a un lado cuando la situación más lo pedía. Entiendo que hay destitución, pero que Hodgson le pondrá fácil las cosas al club, por aquello de que ha sido “de mutuo acuerdo”. Eso sí, el ya ex entrenador del Liverpool ha dejado bien claro que él quería seguir en el cargo y que esperaba levantar el vuelo con apoyo del club y una inversión en fichajes. Estas han sido sus palabras exactas: “Estoy muy triste por no haber podido dejar mi sello en este equipo, por no haber tenido el tiempo de traer nuevos jugadores a este club en el mercado invernal y no haber sido capaz de ser parte de la reconstrucción del Liverpool”. Finalmente, Hodgson reconoció que los 4 meses al frente del club de Anfield han sido “el reto más difícil y desafiante de toda mi carrera”.

Dalglish tomará el mando de la nave ´Red´ hasta el final de temporada. Entonces estará por ver si el Liverpool ha conseguido alguno de sus objetivos y si como Dalglish desearía continúa en su puesto como manager principal con control total. Esta será la segunda etapa de Dalglish como entrenador. Antes se mantuvo durante seis años entre 1985 y 1991 y, como Benítez, consiguió pronto la gloria, ya que ganó el doblete en su primera temporada. La tarea del escocés será dura y ardua pero al menos sabe que contará con la comprensión de la grada y el apoyo de los propietarios.

Links relacionados:
+ Cuatro con la soga al cuello
+ ¿Sirve de algo echar a Roy Hodgson?

domingo, 2 de enero de 2011

¿Sirve de algo echar a Roy Hodgson?


Es realmente intrigante como en esto del fútbol un entrenador puede llegar a concitar el aplauso general de sus colegas y ser aupado a la cresta de la ola para, acto seguido, acabar con sus huesos en las profundidades. ¿Cómo es posible que un buen técnico, de capacidad reconocida, ya no sirva simplemente porque su equipo no da lo que se espera de él? La inesperada derrota del otro día en casa frente al Wolverhampton Wanderers ha disparado los rumores acerca de la contratación de un nuevo técnico que sustituya a Roy Hodgson al frente del Liverpool. La racha del club de Anfield no es tan mala –tres victorias y tres derrotas- pero es cierto que la clasificación y el juego de los ´Reds´ no son ni de lejos lo que uno puede esperar de un clásico como el Liverpool. Además, para mayor desgracia Hodgson parece haber perdido las simpatías de la grada como se demostró durante el transcurso de la derrota ante los Wolves.

De un tiempo a esta parte, siempre que ha habido algún conato de crisis en Anfield se ha mirado irremisiblemente hacia Kenny Dalglish. El mítico ex jugador ha ejercido de consultor, apagafuegos, entrenador y casi manager oficioso. Todo un factotum. No es extraño que ahora que parece que Hodgson está en la picota se apunte hacia Dalglish –otra vez- como potencial sustituto en el banquillo. La afición avalaría la llegada del ex internacional galés pero está por ver que ello fuera una solución al problema. Mientras, los nuevos propietarios –New England Ventures- deshojan la margarita de si cortarle la cabeza al entrenador. Algunos de los nombres que se barajan como nuevos inquilinos del banquillo de Anfield son Rijkaard, Deschamps, Coyle, y Jurgen Klopp. Por su parte, Hodgson ha ganado algo de tiempo gracias a la balsámica –y agónica- victoria 2-1 ante el Bolton Wanderers. El héroe de Anfield (Dalglish) ya estuvo en las quinielas para ocupar la plaza dejada por Rafa Benítez este verano dado que es el preferido de la afición. Quizá por esta circunstancia los, por entonces, propietarios –los infames- Hicks y Gillett descartaron al galés, por miedo a no poder controlar a su técnico y que este se uniera a la cruzada que la grada tenía en su contra. Tras la excelente temporada realizada con el Fulham y con su premio de Manager del Año en la Premier League, Roy Hodgson era el candidato ideal y así aterrizó en la ciudad del Mersey.

Decía que la comunión entre entrenador y grada es ahora casi inexistente, algo que no es nada frecuente que ocurra en Anfield donde a la hora de elegir técnico se tiene en cuenta muy mucho la opinión de la afición –un dato: una gran parte de los entrenadores del club han sido ex jugadores. Así las cosas, la dura derrota en casa ante Wolverhampton, los cantos de la grada a favor de Dalglish y en contra de Hodgson motivaron unas declaraciones en caliente del actual técnico que no ayudaron mucho a mantener una ya de por sí débil conexión afición-entrenador. La grada cantó “Hodgson selección” –todo un dardo envenenado- y el técnico se desahogó diciendo que nunca tuvo el apoyo de Anfield y que no es plato de buen gusto trabajar donde a uno no le quieren. No ha tardado mucho el entrenador inglés en pedir disculpas al tiempo que abogó por que todos remen en la misma dirección.

No lo tiene todo perdido Hodgson ya que parece que sí que cuenta con el apoyo fundamental de los jugadores. El entrenador se ha erigido en el auténtico escudo de la plantilla, atrayendo para sí todas las críticas que, por otro lado, bien merecidamente podrían haber sido dirigidas a ciertos futbolistas. Los jugadores lo saben y están a muerte con el entrenador. Una clara muestra es la celebración de los goles de Torres y Cole que dieron la victoria a los de Liverpool ante el Bolton.

La presión que ahora tiene sobre sí Hodgson –y el Liverpool por ende- es enorme. No sólo hay que tener en cuenta que este es un club acostumbrado a luchar por títulos y que cuenta con una fantástica afición que anima sin cesar pero que no perdona el fracaso. El problema del club no es tanto este año como el que viene. Si el Liverpool no se clasifica para la Champions o no llega a la final de la Europa League las principales estrellas del equipo pueden estar diciendo adiós en verano. Los Torres, Reina, Gerrard, Meirelles y Kuyt son los únicos valores en alza de una plantilla muy deteriorada y pueden acabar haciendo las maletas después de varias temporadas de mediocridad en Anfield. El reto es, por tanto, máximo y las cosas no han empezado nada bien.

Llegados a este punto surge la pregunta: ¿Esto es un problema de entrenador o de plantilla? Quienes piensen que la culpa es del técnico dirán que ni en el peor año de Rafa Benítez se jugaba tan mal ni se estuvo tan bajo en la clasificación. Además recordarán que el fútbol del Liverpool es casi inexistente y que no hay regularidad de resultados. Finalmente reseñaran que un entrenador que cuente con las simpatías de la grada haría que los jugadores estuvieran menos presionados y los resultados acabarían llegando. Ahora el otro lado. Esta es sin lugar a dudas la peor plantilla del Liverpool de los últimos tiempos, no sólo por la falta de nombres de relevancia sino también porque las estrellas están en una forma horrible. El club se ha descapitalizado, perdiendo jugadores importantes (Xabi Alonso, Mascherano, Arbeloa, Robbie Keane o Peter Crouch) al tiempo que no se ha conseguido cubrir esos puestos con nombres de igual calidad. Cuántos fichajes fallidos ha tenido el Liverpool desde que llegó Torres… Si tengo que dar mi opinión, creo que con despedir a Hodgson no se consigue nada. El Liverpool necesita orden, criterio y tiempo. Cierto es que la llegada de los nuevos propietarios ha ayudado pero eso sólo es el principio. Ahora hay que acertar con los fichajes, dar confianza a un entrenador y tener paciencia con los resultados. Paciencia, una cualidad que se vende cara en esto del fútbol ¿No os parece?