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lunes, 2 de mayo de 2011

Los intocables de Dalglish

Orden, rigor táctico, fútbol y un once bien definido. Son los principios básicos que han devuelto al Liverpool a su mejor forma del último lustro de la mano del mito de Anfield, el escocés Kenny Dalglish.

No es un mesías, más bien un fantástico motivador con una mente excepcional para esto del fútbol. Una leyenda que conoce bien como funciona este deporte dentro del campo y fuera. Un hombre que conoce los mínimos de calidad que la grada exige y que sabe bien lo que representa el escudo. Llegó con un Liverpool inmerso en crisis y nada más llegar fue claro, los jugadores son el mejor valor de este equipo y ellos son los que van a ayudar al club a levantar el vuelo. “Hay muchos buenos jugadores en este equipo y tienen que creer en ellos mismos”, espetó el técnico en una de sus primeras conferencias de prensa.

Fue un 9 de enero cuando Dalglish acudió a la llamada de socorro del club de sus amores y tomó las riendas del equipo en los banquillos en sustitución de un desafortunado Roy Hodgson. Desde entonces han pasado 15 partidos y el balance de resultados no puede ser más positivo: nueve victorias, tres empates y cuatro derrotas. Hay que decir que el Liverpool no ha sido vencido por ninguno de los grandes desde que el escocés se hizo cargo, más bien al contrario. Chelsea, Manchester City y Manchester United han sucumbido ante el poderío de los ‘Reds’. Estas estadísticas dan una buena medida del carácter ganador que Dalglish ha conseguido imprimir en las mentes de sus muchachos.

El Liverpool ha sumado 30 puntos con Dalglish en el banquillo y ha escalado desde la duodécima posición de la tabla, donde languidecía a comienzos de enero, hasta la quinta actual. Seguramente el Manchester City mantendrá su plaza de Liga de Campeones pero no cabe duda de que si a la temporada se le sumaran tres o cuatro jornadas más, los de Liverpool conseguirían hacerse con la cuarta plaza. Su regularidad en las últimas jornadas así lo permite pensar. Sólo superado por el Chelsea de Ancelotti, el Liverpool posee la mejor racha de resultados de la competición. Más estadísticas: Por aquel entonces el conjunto de Anfield sumaba un balance negativo (-3) en el cómputo de goles marcados y recibidos mientras que actualmente es más que positivo (+15). Reina ha sido el portero titular en la práctica mayoría de partidos de liga, pero sin duda hay un Reina en 2010 y otro totalmente diferente en 2011.

En general, Dalglish ha funcionado con un once titular bastante definido del que podemos destacar a Reina, Skrtel, Meireles y Kuyt como baluartes. Los cuatro han sido titulares en los 15 partidos con el escocés en el banquillo. Además otros nombres como Carragher, Glen Johnson, Maxi, Lucas y Suárez desde su llegada han formado parte del once inicial en más del 80% de los envites ligueros. Los grandes damnificados de la llegada de Dalglish, por el contrario han sido, Joe Cole, Konchesky (salió cedido), Ngog, Babel (salió cedido), Agger (cedido) y Poulsen.

La salida de Torres ha sido clave para la mejora del Liverpool y además ha sido todo un negocio a largo plazo. Básicamente porque el club ha conseguido dos delanteros de futuro –y de presente- por el precio de su mega estrella. La contribución de Suárez ha sido excepcional aportando goles, asistencias y ayudando a levantar la moral de la alicaída delantera. Kuyt y él forman una dupla que funciona a las mil maravillas y Dalglish lo sabe bien.

Otra de las cualidades principales de Dalglish ha sido su vocación por dar entrada a jóvenes valores de la cantera. Martin Kelly, el central internacional sub 21 por Inglaterra fue el primero en entrar en el once. Últimamente ha sido el joven Jay Spearing quien ha cobrado protagonismo y presencia en el centro del campo del Liverpool y ha acabado haciéndose fijo gracias a la baja de Gerrard. Jonjo Shelvey dispuso de minutos como suplente desde la llegada de Dalglish. John Flanagan ha salido de titular en el lateral derecho del Liverpool en los últimos cinco partidos y el defensa Jack Robinson ha entrado también en alguno de los últimos choques ligueros. Menos suerte ha tenido el joven delantero malagueño Daniel Pacheco, que llegó de la mano de Benítez, ha debido salir en el mercado de invierno para disponer de los necesarios minutos que incrementen su progresión.

Kenny Dalglish todavía no ha renovado el contrato que le vincularía con el Liverpool por otras tantas temporadas. No obstante nadie en Anfield duda de que el escocés será el capitán de la nave ‘red’ hasta que los resultados dejen de acompañarle o él mismo decida apartarse. Por una vez, la opción de la grada ha resultado ser la adecuada. Quizás sería hora de que los mandatarios de muchos clubes hicieran más caso a sus aficionados y dejaran de contratar atraídos por los trapicheos y prebendas del representante de turno.

domingo, 6 de febrero de 2011

La guerra que Platini jamás ganará

La Premier League alcanza un máximo histórico de gasto en el mercado de invierno justo en el epicentro de la mayor crisis económica desde los años 30. Ni más ni menos que 264 millones de Euros. Da que pensar que la liga inglesa, que tradicionalmente se ha mostrado reacia a tirar la casa por la ventana en enero lo haya hecho este año. No sabemos qué extraña enfermedad aqueja a las islas Británicas pero en el viejo continente parecemos estar a salvo. Ha sido el Calcio italiano la competición continental que más ha invertido en el mercado de invierno con 125,5 millones de Euros, menos de la mitad que Inglaterra. Mientras, Alemania gastó 59,1 millones, España invirtió 41,8 millones y Francia 13,2 millones. Según las cifras oficiales, sólo en Alemania y Francia los clubes recibieron en traspasos más de lo que gastaron, indicando una clara muestra de un fútbol sostenible y saneado. Esta retahíla de cifras no es sino que una espada de Damocles que se cierne sobre la figura del presidente de la UEFA, Michel Platini. Y es que a menos de un año de que entre en vigor la nueva normativa de Fair Play financiero patrocinada por el ex futbolista francés ninguno de los grandes del fútbol europeo parece dispuesto a cumplirla. Por resumirla brevemente, estas directrices pretenden que los clubes se autofinancien los fichajes con el dinero procedente de las ventas, de forma que ningún equipo tenga que confiar su futuro financiero a un mecenas que cuando decida irse deje a la entidad llena de deudas.

Tabla del gasto en invierno, por liga, realizado por el Daily Telegraph.


No hay temporada que pase en la que no tenga más claro que Platini se ha metido en una guerra que no conseguirá nunca ganar. Luchar contra el sistema basado en el dispendio sin ton ni son -medida esta tan lógica y loable por los tiempos que corren- resultará tristemente estéril mucho me temo. Si a menos de un año de la entrada de la norma y los clubes no contienen el gasto… ¿Qué más pruebas que esa se necesitan para verlo claro? El fútbol es cada vez más un negocio y menos un deporte. Siempre fueron los futbolistas los que se enriquecían con todo esto, luego se sumaron los entrenadores, también los dirigentes y ahora los últimos en subirse al carro son los representantes. Estos últimos han convertido al fútbol en un mercado persa donde sus representados son pura carne que se vende al mejor postor. Los contratos no se respetan y los agentes FIFA azuzan a sus futbolistas para que busquen un traspaso con el que ´pillar cacho´. No amigo Platini, hay demasiados intereses como para que el fútbol se autorregule a sí mismo. Tristemente. Habría que preguntarle incluso a los aficionados. ¿Oiga, usted se sacaría el abono del Madrid si Florentino no trae el verano a un Cristiano, un Zidane o un Ronaldo? ¿Y usted, se abonaría al Chelsea si Abramovich no trae un Torres, un Drogba, un Malouda o un Shevchenko? Mucho me temo que la respuesta es que muchos dejarían de ir al fútbol con tanta asiduidad, y bueno, los periódicos dejarían de vender tanto. ¡Ay los periódicos! Ellos son casi tan culpables como los representantes en esto de la banalización del fútbol.

Fíjense cómo estarán las cosas cuando hasta los responsables de las ligas de fútbol se contagian del clima consumista. ¡Ellos, que deberían de ser un brazo armado de la UEFA! El jefe Ejecutivo de la Premier League, Richard Scudamore, considera que un futuro traspaso de 100 millones de Libras por uno de los jugadores que milita en la liga que dirige es “inevitable”. Total, que en vez de impedir que la bola de nieve siga creciendo directamente nos resignamos. Ciertamente contradictorio, Scudamore no duda en tildar de “absurdo” el precio que ha pagado el Chelsea –Erm, Roman Abramovich- por Fernando Torres, pero al mismo tiempo es capaz de ver los beneficios que tienen los megatraspasos en el fútbol actual. “Si ese dinero llega al club que vende y este lo gasta en cuatro jugadores, cuatro clubes recibirán una parte y estos podrán invertir en otros futbolistas de otros equipos y de esta manera se crea una economía alrededor de un solo traspaso por lo que existen aspectos positivos en ello”, reflexionó.

Mientras, John W. Henry, el estadounidense propietario del Liverpool FC cuya forma de gestionar el club se sitúa a una distancia sideral de los otros norteamericanos de la Premier –los huidos Hicks y Gillett y la familia Glazer- ha dado un espaldarazo a la normativa de Fair Play financiero de Platini en una entrevista en exclusiva a The Guardian. No sabemos si por despecho o porque realmente cree en ello, pero Henry ha cargado contra el método Abramovich y se ha mostrado contundente en que la prudencia en el gasto debe imponerse en el fútbol. Él, según dijo, predicará con el ejemplo. Para quienes le achaquen que acaba de pulirse 57,8 millones de Libras en Suárez y Carroll el dice que ese dinero no es del club, ya que procede de lo recaudado por las ventas de Fernando Torres al Chelsea y Ryan Babbel al Hoffenheim. “Me sorprendió que el Chelsea nos hiciera una oferta de 50 millones de Libras por Torres poco después de que trascendiera que el club acumuló pérdidas por valor de 71 millones de Libras en el ejercicio 2009-2010. Quizá es que clubes como el Chelsea pretenden evadir la nueva normativa UEFA”, espetó el norteamericano. Razón no le falta. Hasta ahora no tengo más que aplaudir todas sus decisiones al frente del Liverpool y es que el magnate estadounidense ha introducido algo de cordura y orden dentro del antaño caótico equipo de Anfield. Ahora sólo falta que las cosas les vayan bien, y que el propenso a las lesiones Andy Carroll mantenga la magnífica forma que trajo del Newcastle.

Me doy cuenta de que soy un romántico pero quiero que vuelvan algunas cosas del fútbol de antes. No me resulta nada agradable encontrarme en la prensa y la radio con las luchas encarnizadas de jugadores como Alves que obcecados por el representante de turno están a punto de dinamitar su carrera deportiva abandonando un club ganador por un experimento con gaseosa tipo Manchester City. Un límite salarial como el que tienen en la NBA no sería de recibo. Ya es hora de que el fútbol se parezca un poco más a la mundana realidad de la gente de a pie, en vez de que nosotros soñemos de pequeños con darle patadas al balón como manera de llegar al estrellato y vivir una vida de placeres.