Orden, rigor táctico, fútbol y un once bien definido. Son los principios básicos que han devuelto al Liverpool a su mejor forma del último lustro de la mano del mito de Anfield, el escocés Kenny Dalglish.
No es un mesías, más bien un fantástico motivador con una mente excepcional para esto del fútbol. Una leyenda que conoce bien como funciona este deporte dentro del campo y fuera. Un hombre que conoce los mínimos de calidad que la grada exige y que sabe bien lo que representa el escudo. Llegó con un Liverpool inmerso en crisis y nada más llegar fue claro, los jugadores son el mejor valor de este equipo y ellos son los que van a ayudar al club a levantar el vuelo. “Hay muchos buenos jugadores en este equipo y tienen que creer en ellos mismos”, espetó el técnico en una de sus primeras conferencias de prensa.
Fue un 9 de enero cuando Dalglish acudió a la llamada de socorro del club de sus amores y tomó las riendas del equipo en los banquillos en sustitución de un desafortunado Roy Hodgson. Desde entonces han pasado 15 partidos y el balance de resultados no puede ser más positivo: nueve victorias, tres empates y cuatro derrotas. Hay que decir que el Liverpool no ha sido vencido por ninguno de los grandes desde que el escocés se hizo cargo, más bien al contrario. Chelsea, Manchester City y Manchester United han sucumbido ante el poderío de los ‘Reds’. Estas estadísticas dan una buena medida del carácter ganador que Dalglish ha conseguido imprimir en las mentes de sus muchachos.
El Liverpool ha sumado 30 puntos con Dalglish en el banquillo y ha escalado desde la duodécima posición de la tabla, donde languidecía a comienzos de enero, hasta la quinta actual. Seguramente el Manchester City mantendrá su plaza de Liga de Campeones pero no cabe duda de que si a la temporada se le sumaran tres o cuatro jornadas más, los de Liverpool conseguirían hacerse con la cuarta plaza. Su regularidad en las últimas jornadas así lo permite pensar. Sólo superado por el Chelsea de Ancelotti, el Liverpool posee la mejor racha de resultados de la competición. Más estadísticas: Por aquel entonces el conjunto de Anfield sumaba un balance negativo (-3) en el cómputo de goles marcados y recibidos mientras que actualmente es más que positivo (+15). Reina ha sido el portero titular en la práctica mayoría de partidos de liga, pero sin duda hay un Reina en 2010 y otro totalmente diferente en 2011.
En general, Dalglish ha funcionado con un once titular bastante definido del que podemos destacar a Reina, Skrtel, Meireles y Kuyt como baluartes. Los cuatro han sido titulares en los 15 partidos con el escocés en el banquillo. Además otros nombres como Carragher, Glen Johnson, Maxi, Lucas y Suárez desde su llegada han formado parte del once inicial en más del 80% de los envites ligueros. Los grandes damnificados de la llegada de Dalglish, por el contrario han sido, Joe Cole, Konchesky (salió cedido), Ngog, Babel (salió cedido), Agger (cedido) y Poulsen.
La salida de Torres ha sido clave para la mejora del Liverpool y además ha sido todo un negocio a largo plazo. Básicamente porque el club ha conseguido dos delanteros de futuro –y de presente- por el precio de su mega estrella. La contribución de Suárez ha sido excepcional aportando goles, asistencias y ayudando a levantar la moral de la alicaída delantera. Kuyt y él forman una dupla que funciona a las mil maravillas y Dalglish lo sabe bien.
Otra de las cualidades principales de Dalglish ha sido su vocación por dar entrada a jóvenes valores de la cantera. Martin Kelly, el central internacional sub 21 por Inglaterra fue el primero en entrar en el once. Últimamente ha sido el joven Jay Spearing quien ha cobrado protagonismo y presencia en el centro del campo del Liverpool y ha acabado haciéndose fijo gracias a la baja de Gerrard. Jonjo Shelvey dispuso de minutos como suplente desde la llegada de Dalglish. John Flanagan ha salido de titular en el lateral derecho del Liverpool en los últimos cinco partidos y el defensa Jack Robinson ha entrado también en alguno de los últimos choques ligueros. Menos suerte ha tenido el joven delantero malagueño Daniel Pacheco, que llegó de la mano de Benítez, ha debido salir en el mercado de invierno para disponer de los necesarios minutos que incrementen su progresión.
Kenny Dalglish todavía no ha renovado el contrato que le vincularía con el Liverpool por otras tantas temporadas. No obstante nadie en Anfield duda de que el escocés será el capitán de la nave ‘red’ hasta que los resultados dejen de acompañarle o él mismo decida apartarse. Por una vez, la opción de la grada ha resultado ser la adecuada. Quizás sería hora de que los mandatarios de muchos clubes hicieran más caso a sus aficionados y dejaran de contratar atraídos por los trapicheos y prebendas del representante de turno.
