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sábado, 9 de abril de 2011

Quizás Roy Hodgson sea un entrenador de equipos humildes después de todo…

Hodgson cambia al WBA
La fortuna vuelve a sonreír al bueno de Roy Hodgson… y es algo que debe ser motivo de alegría para los buenos aficionados al fútbol inglés. Pocas veces se encuentra uno en el mundo del balonpié a un entrenador que aúne humildad, coherencia, simpatía y conocimientos del juego, todo en una misma persona. Nuestro personaje de hoy es cumple con las mencionadas características. Hodgson conoció la cruz de la moneda a comienzos de esta temporada y ahora el de Croydon vive un momento dulce. Tras seis partidos en el banquillo del West Bromwich Albion (WBA) el ex de Fulham y Liverpool ha conseguido dejar su impronta en un equipo que caminaba derecho al descenso. La cara de los ´Baggies´ es otra y su racha lo dice todo: 12 puntos de 18 y siete jornadas sin conocer la derrota.

El West Bromwich Albion ha conseguido hoy una valiosísima victoria fuera de casa ante el Sunderland, equipo con la peor racha actual de la competición –los de Steve Bruce suman 1 punto de 18 posibles. Más mérito si cabe tiene este triunfo dado que los visitantes fueron a remolque casi todo el encuentro. Ahora, tras este mazazo, el Sunderland queda sumergido en la pelea por eludir el descenso mientras que los de Hodgson se colocan 7 puntos por encima de los puestos de la quema. El delantero nigeriano del WBA Peter Odemwingie jugó un papel fundamental en la victoria de los de Hodgson anotando uno de los goles de su equipo y siendo una auténtica pesadilla para la defensa contraria. El Sunderland se adelantó en el minuto 10 merced a un autogol de Nicky Shorey. Menos de un cuarto de hora después los visitantes lograron el empate pero la alegría les duró 2 minutos, el tiempo que tardó Bardsley en desnivelar el encuentro con un imparable disparo desde fuera del área tras saque de falta. El WBA no se rindió y consiguió el empate en el 54 por medio de Malumbu. El gol decisivo lo marcó el mediocampista austríaco Paul Scharner –ex Wigan- en el minuto72.

Pese a los buenos mimbres con que cuenta el West Bromwich, no ha sido nada fácil para Roy Hodgson hacer creer a sus jugadores que la salvación era posible. La racha de resultados y mal juego que acabó con Roberto di Matteo amenazaba con llevar prematuramente al equipo a la Championship. Sin embargo, en esta ocasión el cambio de entrenador sí ha resultado un auténtico revulsivo. Siguiendo la filosofía Hodgson, el equipo comenzó por mantener un buen orden defensivo para luego intentar dar el salto en ataque. De esta forma los dos primeros encuentros con el de Croydon al mando acabaron en empate. Resultados positivos ya que si bien fueron rivales directos –Wolverhampton y Stoke- y lo ideal era la victoria, un empate no era un mal bagaje. La primera alegría para Hodgson llegó con la victoria a domicilio ante los campeones de la Carling Cup, el Birmingham. A continuación a punto estuvieron de ganarle al Arsenal, se pusieron 2-0. El resultado que más satisfacción ha dado al entrenador y a los jugadores ha sido la reciente victoria en casa ante el enrachado Liverpool (2-1).

Precisamente la de Liverpool había sido la gran oportunidad para Roy Hodgson. Hace ya 34 años que el veterano técnico tomó las riendas de su primer equipo –el Halmstads sueco- y si exceptuamos su breve paso por el Inter de Milán, el de Anfield era el reto más importante al que Hodgson se enfrentaba. Después de su gesta con el Fulham, al que llevó a la final de la Europa League, el destino de Hodgson estaba llamado a ser el de levantar al alicaído Liverpool. Inicialmente su llegada provocó oleadas de ilusión entre una afición que añoraba a su efímero ídolo, el español Rafa Benítez. Sin embargo las cosas se torcieron desde el principio. La inestabilidad institucional del club no contribuyó. Tampoco se acertó con los fichajes y para más dificultades añadidas los cracks no dieron el rendimiento que de ellos se esperaba en los primeros compases de la competición. El Liverpool se vio de la noche a la mañana en puestos de descenso y la sombra de la administración concursal se cernía sobre el club. Pese al cambio de dueños la presión sobre los jugadores y el entrenador fue tal que los de Anfield no lograron volver a las posiciones delanteras de la tabla.

Algo que pocos han reconocido a Hodgson es su honestidad y valentía a la hora de abandonar la ciudad del Mersey. El ambiente estaba enrarecido y la afición pedía la cabeza de un técnico con el que nunca llegaron a conectar. Hodgson hizo lo que pudo por enderezar la racha del equipo pero ya parecía que no era algo que estaba en su mano. Por todo ello, negoció su salida del club. Sin alharacas, declaraciones altisonantes, ni traumas ni demandas. El hombre tranquilo dejó el club entendiendo que quizás otro podría hacerlo mejor.


TRAYECTORIA DE ROY HODGSON DESDE 1990
1990-92: Neuchatel Xamax
1992-95: Selección Suiza
1995-97: Inter Milan
1997-98: Blackburn
1999: Inter Milan
1999-2000: Grasshoppers
2000-01: FC Copenhagen
2001: Udinese
2001-04: Selecc. Emiratos Arab
2004-05: Viking
2006-07: Selecc. Finlandia
2007-10: Fulham
2010-11: Liverpool
La fallida aventura de Liverpool corría el peligro de hacer olvidar el que hasta ahora ha sido el gran triunfo personal del de Croydon: el ‘temporadón’ del modesto Fulham. Muchos han remarcado la poca vistosidad del juego que propugnaba el técnico para el Liverpool, otros recuerdan que Hodgson pidió a Konchesky y a Cole, dos auténticos bluff como se ha podido comprobar a posteriori. Es cierto que el entrenador tiene parte de culpa en el desastroso inicio de campaña del Liverpool. Quizás Hodgson no sea un técnico hecho a la medida para un club grande después de todo. Con todo, espero que pueda mantener al West Bromwich Albion esta temporada en la Premier League. Si lo consigue será otro triunfo personal para el bueno de Hodgson. La guinda del pastel sería asumir el cargo de seleccionador de Inglaterra aunque desde luego lo tendrá difícil porque Harry Redknapp tiene mejor prensa y acumula algún que otro título más.


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* Al West Bromwich Albion se le atragantan las navidades

sábado, 8 de enero de 2011

Crónica de una destitución anunciada

El timing, desde luego, no podía haber sido peor. Ahora que la opción elegida parece ser la más acertada. Un día antes del decisivo enfrentamiento de 3º Ronda de la FA Cup en Old Trafford ante el Manchester United, el Liverpool anunció públicamente esta mañana la marcha de Roy Hodgson. El técnico inglés y el Liverpool ponen fin a su difícil relación “de mutuo consentimiento”, según aparece reflejado en un comunicado difundido por el propio club. La persona designada para suceder a Hodgson en el banquillo será Kenny Dalglish, antiguo jugador y entrenador del Liverpool que actualmente ejercía funciones de embajador para el club. Poco original pero muy descriptiva, esta es la crónica de una destitución anunciada. No hace ni dos días este blog hizo balance de la situación de cuatro técnicos cuestionados (Hodgson, Ancelotti, Grant y Houllier) y el del Liverpool era, sin duda alguna, el que tenía más opciones de salir. No obstante, pocos podían adivinar que la destitución llegaría antes del compromiso copero del fin de semana. La noticia es la que es, pero detrás de ella hay muchas cosas que analizar.

Golpe de Efecto. Adiós Hodgson, hola Dalglish.

No parece, a priori, que el momento elegido para cortar la cabeza al entrenador sea el más idóneo. Gane, pierda o empate la eliminatoria de la FA Cup ante el Manchester United nadie dirá que ha sido gracias al nuevo entrenador. Más que nada porque con menos de 24 horas en el cargo y a penas un entrenamiento con sus nuevos pupilos a Dalglish no le habrá dado tiempo de trabajar un sistema táctico y jugadas de estrategia. Es mi opinión que a Hodgson se le debería haber concedido el honor de jugarse esta eliminatoria contra los rivales del norte. Quizá pocos sepan que el ahora inquilino del banquillo del Liverpool se encontraba hace pocas horas en un crucero por el Índico pasando sus días de vacaciones navideñas. Un día estás disfrutando de tu tiempo de ocio y al día siguiente te juegas la vida con un equipo de fútbol en crisis. No veo yo que Dalglish tenga mucha capacidad para dejar su impronta en la próxima cita del Liverpool.

Hodgson ha demostrado su carácter señorial. Cualquier otro entrenador se habría aferrado al cargo pero el técnico inglés ha sabido echarse a un lado cuando la situación más lo pedía. Entiendo que hay destitución, pero que Hodgson le pondrá fácil las cosas al club, por aquello de que ha sido “de mutuo acuerdo”. Eso sí, el ya ex entrenador del Liverpool ha dejado bien claro que él quería seguir en el cargo y que esperaba levantar el vuelo con apoyo del club y una inversión en fichajes. Estas han sido sus palabras exactas: “Estoy muy triste por no haber podido dejar mi sello en este equipo, por no haber tenido el tiempo de traer nuevos jugadores a este club en el mercado invernal y no haber sido capaz de ser parte de la reconstrucción del Liverpool”. Finalmente, Hodgson reconoció que los 4 meses al frente del club de Anfield han sido “el reto más difícil y desafiante de toda mi carrera”.

Dalglish tomará el mando de la nave ´Red´ hasta el final de temporada. Entonces estará por ver si el Liverpool ha conseguido alguno de sus objetivos y si como Dalglish desearía continúa en su puesto como manager principal con control total. Esta será la segunda etapa de Dalglish como entrenador. Antes se mantuvo durante seis años entre 1985 y 1991 y, como Benítez, consiguió pronto la gloria, ya que ganó el doblete en su primera temporada. La tarea del escocés será dura y ardua pero al menos sabe que contará con la comprensión de la grada y el apoyo de los propietarios.

Links relacionados:
+ Cuatro con la soga al cuello
+ ¿Sirve de algo echar a Roy Hodgson?

jueves, 6 de enero de 2011

Cuatro con la soga al cuello

Un inglés, un italiano, un francés y un israelí van a ver a un adivino. Uno a uno todos le preguntan: ¿Tengo trabajo para rato? Empezando así bien podría tratarse del comienzo de uno de esos chistes en los que siempre gana un español, pero no van por ahí los tiros. Esto no es ni más ni menos que la crónica de la tensa situación que viven cuatro entrenadores de la Barclays Premier League. Roy Hodgson, Carlo Ancelotti, Gerard Houllier y Avram Grant son cuatro managers con la soga al cuello. Cuatro técnicos respetados, cuatro clubes en una situación difícil y cuatro realidades sometidas a la presión de los malos resultados. Vamos a echar un vistazo para tratar de poner un poco de luz a la situación de estos cuatro entrenadores cuestionados.

Prácticamente desde que comenzara la competición ha estado sometido al ojo crítico de la prensa, la afición e incluso los propietarios del club para el que trabaja. Hablamos de Roy Hodgson, entrenador inglés que las está pasando canutas en Anfield Road. El inicio de temporada no fue nada fácil para el ex del Fulham y es que por arte de birlibirloque el Liverpool cayó en zona de descenso al tiempo que el club se vio sumido en un profundo caos social. La guerra declarada entre los propietarios y la afición no hacía nada bien a los jugadores y encima la importante deuda contraída por el club amenazaba con la Administración Concursal y la deducción de diez puntos al Liverpool. El conato de terremoto que se cernía sobre la ciudad del Mersey quedó en eso, un amago y el equipo levantó el vuelo conforme se normalizaba la situación en el seno del club. Sin embargo, no llegó a recuperarse del todo este Liverpool del estacazo inicial y la regularidad no pudo instalarse en Anfield. El equipo hizo los deberes en la Europa League, no sin apuros, y consiguió quedarse en la media tabla hasta que arribó el periodo Navideño donde el club de Gerrard y compañía ha cosechado tres derrotas en cuatro partidos. El Liverpool se ha colocado a cuatro puntos del descenso y su juego es espantoso. Hodgson no da la seguridad de dominar la situación e incluso parece superado por las circunstancias. En la rueda de prensa tras la derrota 3-1 ante el Blackburn de ayer sólo aceptó tres preguntas antes de irse asediado por las interpelaciones de los periodistas acerca de su futuro. Muy sintomático espetó “estoy ciertamente deprimido” por la racha de resultados. No parece, por tanto que el hombre se vea con muchas fuerzas de continuar. El cambio llegará en tanto en cuanto un entrenador capacitado y de prestigio esté listo para asumir el puesto que deje Hodgson.
 Próximos encuentros: Manchester Utd – Liverpool (FA Cup) 09/01/11 
                                Blackpool – Liverpool (Premier League) 12/01/11


La racha del Chelsea es la peor de todas. No solo por los números, que también, sino porque estamos hablando de un club con un potencial increíble, unos jugadores formidables y que además es el campeón vigente de la FA Cup y la Premier League. Quizás por eso el colchón que el que ha contado Ancelotti ha sido inmenso. Las críticas y rumores acerca de su destitución no han empezado ha llegar hasta ahora, después de conseguir sólo 6 puntos en sus últimos 6 partidos y languidecer en la cola de aquellos que luchan por el título. Su inmaculado pase por la Champions League (Seis triunfos en seis enfrentamientos) no ha hecho sino que confundir puesto que ha sido un mero espejismo. Salvo su entrada inicial de cinco victorias en cinco encuentros el Chelsea no ha sido el equipo sólido y temible de los últimos años. No ha dado la talla, ha mostrado evidentes síntomas de fragilidad y no ha conseguido vencer a ninguno de los grandes a los que se ha enfrentado (derrotas ante City y Arsenal). Los de Stamford Bridge vienen de dolorosas derrotas como el 1-0 ante un Wolverhampton en descenso o el empate in extremis del Aston Villa 3-3. Abramovich está teniendo con el italiano la paciencia que no tuvo con Mourinho ni con Scolari pero está por ver que esta esté lejos de colmarse. Sus dos próximos enfrentamientos oficiales son asequibles e incluso podrían suponer un bálsamo pero el hecho de que entre medias esté la FA Cup, a partido único, podría precipitar la salida del italiano si no se hacen los deberes en Stamford Bridge ante el Ipswich Town de Roy Keane. La misma historia que el Liverpool, no se trata solo de destituir a Ancelotti sino de encontrar un relevo de garantías y eso se antoja harto difícil. Las casas de apuestas juegan con la posibilidad de que el ex del Blackburn y futurible para el banquillo de Inglaterra, Sam Allardyce pueda entrar a ocupar los banquillos de Liverpool o Chelsea.
Próximos encuentros: Chelsea – Ipswich Town (FA Cup) 09/01/11 
                                Chelsea – Blackburn Rovers (Premier League) 15/01/11

El West Ham es este año algo así como una noria futbolística, un equipo de rachas positivas y negativas. Ahora mismo es el último en la clasificación y acaba de venir de una contundente derrota 5-0 ante el Newcastle. Los Hammers arrastran la depresión de una campaña Premier League, la anterior, en la que se salvaron en las últimas jornadas. Nuevos fichajes arribaron y un nuevo entrenador (Avram Grant), ducho en tareas de mantener la categoría pero la cara de este West Ham no es muy diferente a la del anterior. La racha del periodo navideño no ha sido tan mala, salvo el escozor de la derrota ante las urracas, el West Ham ha sumado dos victorias y dos empates. Eso sí, duele que pese a todo sigan últimos en la clasificación. Avram Grant es un técnico en el disparadero pero no creo que vaya a ser despedido todavía. Las sensaciones del equipo no son del todo malas, pese a que no hay una continuidad positiva de resultados. Los próximos enfrentamientos ante rivales directos y la eliminatoria copera dictarán el futuro del israelí. La Premier League es muy larga e intuyo que los propietarios del West Ham no son de corazón caliente así que dejarán hacer al bueno de Grant, al menos durante un par de semanas.
Próximos encuentros: West Ham – Barnsley (FA Cup) 08/01/11 
                                West Ham– Arsenal (Premier League) 15/01/11
                                Everton – West Ham (Premier League) 22/01/11

El último miembro del patíbulo de entrenadores en la picota es un francés y técnico del Aston Villa para más señas. Solamente con la excepción del WBA que suma tres puntos en seis partidos, no hay ningún otro club en toda la Premier League con un balance tan desastroso de resultados negativos en las últimas semanas que el Aston Villa de Houllier. Los Villains han sufrido para conseguir cuatro paupérrimos puntos luego de derrotar 2-1 al WBA y empatar a 3 goles con el Chelsea. De todos los aquí nombrados, Gerrard Houllier es el que menos tiempo lleva a los mandos de su equipo, ya que llegó entrada la temporada en sustitución de Martin O´Neill, que ni siquiera empezó. Hasta la jornada actual el equipo de Villa Park suma 5 victorias, 6 empates y 10 derrotas. La sensación que desprende el equipo de Houllier es que no cuenta con recursos suficientes para encarar la actual temporada, que se están haciendo muchos cambios y no hay un once tipo y que además está faltando una pizca de suerte para amarrar ciertos resultados. El Aston Villa es un club con algunos buenos jugadores y muy buenos valores de futuro que lucha en sus partidos contra los grandes pero que cambia a una mentalidad más pusilánime cuando se enfrenta a equipos de su propia liga. No tiene muy buena pinta el Aston Villa y si no llega pronto una buena racha de resultados puede verse enfrascado en la lucha por evitar el descenso hasta las últimas jornadas, llegando a sufrir incluso funestas consecuencias.
Próximos encuentros: Sheffield Utd. – Aston Villa (FA Cup) 08/01/11 
                                Birmingham City –   Aston Villa (Premier League) 16/01/11
                                Aston Villa – Manchester City (Premier League) 22/01/11

domingo, 2 de enero de 2011

¿Sirve de algo echar a Roy Hodgson?


Es realmente intrigante como en esto del fútbol un entrenador puede llegar a concitar el aplauso general de sus colegas y ser aupado a la cresta de la ola para, acto seguido, acabar con sus huesos en las profundidades. ¿Cómo es posible que un buen técnico, de capacidad reconocida, ya no sirva simplemente porque su equipo no da lo que se espera de él? La inesperada derrota del otro día en casa frente al Wolverhampton Wanderers ha disparado los rumores acerca de la contratación de un nuevo técnico que sustituya a Roy Hodgson al frente del Liverpool. La racha del club de Anfield no es tan mala –tres victorias y tres derrotas- pero es cierto que la clasificación y el juego de los ´Reds´ no son ni de lejos lo que uno puede esperar de un clásico como el Liverpool. Además, para mayor desgracia Hodgson parece haber perdido las simpatías de la grada como se demostró durante el transcurso de la derrota ante los Wolves.

De un tiempo a esta parte, siempre que ha habido algún conato de crisis en Anfield se ha mirado irremisiblemente hacia Kenny Dalglish. El mítico ex jugador ha ejercido de consultor, apagafuegos, entrenador y casi manager oficioso. Todo un factotum. No es extraño que ahora que parece que Hodgson está en la picota se apunte hacia Dalglish –otra vez- como potencial sustituto en el banquillo. La afición avalaría la llegada del ex internacional galés pero está por ver que ello fuera una solución al problema. Mientras, los nuevos propietarios –New England Ventures- deshojan la margarita de si cortarle la cabeza al entrenador. Algunos de los nombres que se barajan como nuevos inquilinos del banquillo de Anfield son Rijkaard, Deschamps, Coyle, y Jurgen Klopp. Por su parte, Hodgson ha ganado algo de tiempo gracias a la balsámica –y agónica- victoria 2-1 ante el Bolton Wanderers. El héroe de Anfield (Dalglish) ya estuvo en las quinielas para ocupar la plaza dejada por Rafa Benítez este verano dado que es el preferido de la afición. Quizá por esta circunstancia los, por entonces, propietarios –los infames- Hicks y Gillett descartaron al galés, por miedo a no poder controlar a su técnico y que este se uniera a la cruzada que la grada tenía en su contra. Tras la excelente temporada realizada con el Fulham y con su premio de Manager del Año en la Premier League, Roy Hodgson era el candidato ideal y así aterrizó en la ciudad del Mersey.

Decía que la comunión entre entrenador y grada es ahora casi inexistente, algo que no es nada frecuente que ocurra en Anfield donde a la hora de elegir técnico se tiene en cuenta muy mucho la opinión de la afición –un dato: una gran parte de los entrenadores del club han sido ex jugadores. Así las cosas, la dura derrota en casa ante Wolverhampton, los cantos de la grada a favor de Dalglish y en contra de Hodgson motivaron unas declaraciones en caliente del actual técnico que no ayudaron mucho a mantener una ya de por sí débil conexión afición-entrenador. La grada cantó “Hodgson selección” –todo un dardo envenenado- y el técnico se desahogó diciendo que nunca tuvo el apoyo de Anfield y que no es plato de buen gusto trabajar donde a uno no le quieren. No ha tardado mucho el entrenador inglés en pedir disculpas al tiempo que abogó por que todos remen en la misma dirección.

No lo tiene todo perdido Hodgson ya que parece que sí que cuenta con el apoyo fundamental de los jugadores. El entrenador se ha erigido en el auténtico escudo de la plantilla, atrayendo para sí todas las críticas que, por otro lado, bien merecidamente podrían haber sido dirigidas a ciertos futbolistas. Los jugadores lo saben y están a muerte con el entrenador. Una clara muestra es la celebración de los goles de Torres y Cole que dieron la victoria a los de Liverpool ante el Bolton.

La presión que ahora tiene sobre sí Hodgson –y el Liverpool por ende- es enorme. No sólo hay que tener en cuenta que este es un club acostumbrado a luchar por títulos y que cuenta con una fantástica afición que anima sin cesar pero que no perdona el fracaso. El problema del club no es tanto este año como el que viene. Si el Liverpool no se clasifica para la Champions o no llega a la final de la Europa League las principales estrellas del equipo pueden estar diciendo adiós en verano. Los Torres, Reina, Gerrard, Meirelles y Kuyt son los únicos valores en alza de una plantilla muy deteriorada y pueden acabar haciendo las maletas después de varias temporadas de mediocridad en Anfield. El reto es, por tanto, máximo y las cosas no han empezado nada bien.

Llegados a este punto surge la pregunta: ¿Esto es un problema de entrenador o de plantilla? Quienes piensen que la culpa es del técnico dirán que ni en el peor año de Rafa Benítez se jugaba tan mal ni se estuvo tan bajo en la clasificación. Además recordarán que el fútbol del Liverpool es casi inexistente y que no hay regularidad de resultados. Finalmente reseñaran que un entrenador que cuente con las simpatías de la grada haría que los jugadores estuvieran menos presionados y los resultados acabarían llegando. Ahora el otro lado. Esta es sin lugar a dudas la peor plantilla del Liverpool de los últimos tiempos, no sólo por la falta de nombres de relevancia sino también porque las estrellas están en una forma horrible. El club se ha descapitalizado, perdiendo jugadores importantes (Xabi Alonso, Mascherano, Arbeloa, Robbie Keane o Peter Crouch) al tiempo que no se ha conseguido cubrir esos puestos con nombres de igual calidad. Cuántos fichajes fallidos ha tenido el Liverpool desde que llegó Torres… Si tengo que dar mi opinión, creo que con despedir a Hodgson no se consigue nada. El Liverpool necesita orden, criterio y tiempo. Cierto es que la llegada de los nuevos propietarios ha ayudado pero eso sólo es el principio. Ahora hay que acertar con los fichajes, dar confianza a un entrenador y tener paciencia con los resultados. Paciencia, una cualidad que se vende cara en esto del fútbol ¿No os parece?