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martes, 21 de agosto de 2012

Everton amenaza con ser el gran agitador de esta Premier League


La primera en la frente. Así se la llevó el Manchester United, que se las prometía felices ante su visita a Goodison Park y con la puesta en escena de sus fichajes de relumbrón. Pues el Everton de David Moyes dio la sorpresa. Un Everton batallador a la par que dotado de chispazos de calidad presentó sus credenciales como auténtico agitador de la Premier League. Muy a pesar de sus problemas económicos este equipo sigue manteniendose en una línea ascendente y no parece descabellado que los de Goodison Park puedan obrar la machada de clasificar delante del Liverpool otra temporada más. Todo ello pese a que el Everton es cada año objeto de objeto de la mirada indiscreta de los más grandes de la liga que tantean a sus mejores estrellas hasta el punto de acabar llevándoselas lejos de la ciudad.

El Everton, pues, que consiguió vencer 1-0 en casa ante un Manchester United que lució desde el inicio al japonés Shinji Kagawa pero no al recientemente incorporado Robin van Persie. Los ‘Red Devils’ que plantaron sobre el césped del Goodison Park un once tan llamativo como innnovador. Y ya se sabe que los experimentos… con gaseosa. Sin Evans, ni Ferdinand, ni Smalling, ni Phil Jones el United tuvo que salir con lo puesto en defensa: Vidic y Carrick en el centro y Evra y Valencia de laterales. Dos variantes que en el caso de Carrick resultaron decisivas para el signo final del encuentro. Los de Ferguson que no se encontraron cómodos en ningún momento y tampoco encontraron la forma de crear claras ocasiones, más allá de tiros exteriores. El Everton, ordenado como siempre tuvo sus oportunidades y no falló a la hora de definir. Marouane Fellaini, omnipresente, remató de cabeza un córner dejando retratado a su marcador. Tiempo después Gibson y Osman tuvieron ocasiones para poner el segundo. Por su parte, Ferguson tuvo que dar entrada a Van Persie, que se escoró al flanco derecho a veces y no encontró su sitio.

Decisivo. Fellaini marcó la diferencia con su excelente cabezazo 


Sorprende que el Everton haya conseguido mantener a sus figuras en la plantilla y con un compromiso máximo en el proyecto. Buen verano sin duda. Además de garantizarse la continuidad de Pienaar, Fellaini, Howard, Baines, Jagielka y Jelavic los de David Moyes han fichado bien y barato: Steven Naismith del Rangers y Kevin Mirallas del Olympiakos, ambos jugadores de delantera. La única baja sensible es la de Jack Rodwell, recientemente reclutado por el Manchester City.

Fulgurante inicio de Fulham y Swansea
Por lo demás cabe destacar el impresionante inicio del Fulham y el Swansea que doblegaron a Norwich y a Queens Park Rangers ambos por el mismo marcador de 5-0. El español Michu firmó un doblete con el Swansea y el croata Petric hizo otro par de tantos para el Fulham. Un Fulham que comienza sin el rebelde Clint Dempsey del que se espera acabe vinculándose con otro equipo Premier League con mayores aspiraciones competitivas antes de que se cierre el mercado.

El Newcastle venció en casa al Tottenham Hotspur en uno de los duelos calientes de la primera jornada liguera. El francés Ben Arfa deshizo la igualada en el minuto 80 con gol de pena máxima. Antes habían marcado Papiss Cissé y Defoe. Los errores defensivos condenaron al Tottenham de André Villas Boas.

Más se esperaba del reforzado Arsenal, ya sin Van Persie en su inicio liguero en el Emirates Stadium frente al siempre rocoso Sunderland. Las oportunidades cayeron del lado Gunner pero ni Giroud, ni Podolski supieron materializarlas. Después del 0-0 la imagen es la de un abatido Wenger, casi impotente tras ver como perdió a su máximo goleador de la pasada temporada al tiempo que comienza el nuevo ciclo con su equipo incapaz de perforar la meta del belga Simon Mignolet. Buen debut del español Santi Cazorla, que formó como titular. Habrá que dar algo de tiempo a los nuevos para que se acoplen pero este equipo tiene –incluso sin RvP- calidad y jugadores para mucho más. Una dura prueba le espera al Arsenal el próximo fin de semana con la visita al Stoke City de Tony Pulis. Los de Stoke on Trent arrancaron un empate en su visita al Reading.


Mal comienzo del Liverpool
La gran sorpresa de la jornada junto al traspié del United fue la calamitosa actuación del Liverpool fuera de casa que propició su derrota ante el West Bromwich Albion por 3-0. Luis Suárez que tuvo un par de ocasiones para desnivelar la balanza antes del descanso pero no pudo aprovecharlas. Sí lo hizo por su parte el WBA que se adelantó con una impresionante volea desde fuera del área del húngaro Zoltán Gera. Desde ahí todo fue coser y cantar ante un Liverpool errático, pérdido y superado ante el orden defensivo de los pupilos de Steve Clarke. Mal debut para Brendan Rogers que espera algún refuerzo y que tiene mucho trabajo por delante para tratar de cambiar el rumbo de la nave ‘red’.

Los únicos grandes que no fallaron fueron el Chelsea y el Manchester City, que empezaron ganando aunque deformas muy diferentes. Mientras los pupilos de Roberto di Matteo no se vieron amenazados en ningún momento por el Wigan, los de Roberto Mancini estuvieron por debajo en el marcador 2-1, a pesar de que se adelantaron por medio de Carlos Tévez. En un partido muy similar a aquel que cerró el pasado curso futbolístico, los citizens dominaron la primera mitad y se fueron con 1-0 pero encajaron dos goles por estar blandos en defensa y al final consiguieron enmendar el marcador tirando de casta y efectividad. Nasri cuajó una soberbia actuación. El City que debe lamerse las heridas dado que el Kun Agüero abandonó el campo lesionado con solo 11 minutos jugados. Se especula con que pueda tener una lesión de larga duración aunque aún no hay nada confirmado. Por su parte, el verdadero artista en el DW Stadium de Wigan fue Eden Hazard que demostró con creces su calidad y se ganó los aplausos de la hinchada visitante.

Finalmente queda reseñar la victoria del recién ascendido West Ham 1-0 ante el Aston Villa. El inicio de campaña perfecto para los de Sam Allardyce que se llevaron el triunfo gracias al gol de Kevin Nolan. El Villa por su parte apareció falto de ideas y con poco peligro arriba. La baja de Agbonlahor se nota. Paul Lambert tiene, como su compañero Brendan Rodgers, mucho que trabajar todavía para conseguir que su equipo pueda demostrar que su estatus es de Premier League.

jueves, 24 de mayo de 2012

Y la Premier se tiñó de 'Sky Blue' (Resumen del año)

Decían los Beatles que el dinero no puede comprar el amor (‘Money can’t buy me love’) y muchos locos por el fútbol pensaban que sólo el dinero no puede comprar el éxito. Esto es que un club sin historia no puede llegar a la cima de la noche a la mañana con dinero, por mucho que este sea. Pues bien, esta temporada 2011-2012 nos ha demostrado lo contrario. El Manchester City ha escalado todavía un peldaño más al conseguir alzarse con la Premier League en un final agónico, de esos que quedan grabados en los anales de la historia y sólo comparable a aquella temporada 1989 en la que Arsenal y Liverpool se jugaron el título en un partido que enfrentaba a ambos en la última jornada. Todo Manchester se ha teñido estos días de azul, azul cielo, y la propia Premier League también. Los ruidosos vecinos ‘Noisy neighbours’, que así gustan llamarse los aficionados del City, han formado este año más algarabía que nunca. De esta forma empezamos el balance de la temporada 2011- 2012 que Escena Premier League quiere brindar una vez más a sus fieles seguidores.

Campeones. Final de infarto, gol de Agüero y título para los 'citizens'


Manchester City ha sido, sin duda, el ganador con mayúsculas. Eramos muchos (me incluyo) los que pensábamos que una temporada como la anterior, en la que los de Mancini levantaron la FA Cup y se clasificaron para la Liga de Campeones, era de momento lo máximo a lo que podía aspirar este City. Pero nos equivocamos. Una más que regular campaña ha permitido a los hasta hace poco segundones de Manchester levantarle el trofeo en el último minuto a sus más fieros rivales. Pienso que ha habido varias claves en este éxito. No me atrevo a poner las cosas en un orden pero sí a enumerar. El Manchester City ha sido un bloque que ha tenido a ‘Kun’ Agüero como su auténtico estilete. El fichaje del argentino se antoja fundamental para entender este triunfo. El ex de Atlético de Madrid coronó su fenomenal año marcando el gol que valió el título y que sumaba el número 23 en su cuenta goleadora (tercer mejor máximo artillero tras Van Persie y Rooney). Dentro de esa solidez del bloque es absolutamente necesario destacar la figura de Vincent Kompany. Este defensa belga llegó a la Premier League sin hacer mucho ruido y ha acabado siendo quizás el mejor central de Inglaterra. Además, el club supo reaccionar a tiempo para incorporar a Tévez, un jugador de raza que no podía estar fuera por una simple rabieta. Finalmente, a parte de la mencionada regularidad, creo que la clave ha estado en los dos partidos que los de Mancini jugaron con el United en liga (1-0 en el Etihad y el escandaloso 1-6 de Old Trafford). Este City del jeque de Emiratos Árabes Mansour bin Zayed Al Nahyan puede no tener límites. 

¿Fracaso del Manchester United? Este año el United no ha levantado trofeo alguno. A estas cosas no está acostumbrado Sir Alex Ferguson. Muchos pueden decir que como los ‘Red Devils’ estuvieron luchando hasta el final no puede hablarse de fracaso. Quizás no lo sea pero sí que debe haber una reflexión. Sí, por que no es normal que el United se quede apeado en la fase de grupos en la Liga de Campeones, por que no es normal que fuera eliminado de esa forma por el Athletic Club en la Europa League y por que tampoco es normal que el equipo pinchara tanto en los últimos compases de la competición doméstica, cuando era primero y se lo jugaba todo. Francamente, este año el United ha sido Wayne Rooney y poco más. Ni Chicharito, ni Welbeck, ni Nani, ni Carrick, ni la defensa. Se salvan de Gea (a ratos), Scholes (voluntarioso y cumplidor a su edad) y Valencia (un puñal por la banda). A medio gas este United no iba a poder nunca con las ganas y el potencial del Manchester City. Es una opinión muy personal pero gran parte de la pérdida de la Premier League ha de achacarse a Sir Alex Ferguson, que se está volviendo cada vez más conservador con la edad. 

Deja una sensación agridulce la temporada para el Newcastle United. Las ‘hurracas’ remaron y remaron para morir en la orilla. Es una auténtica pena por que al menos merecían una cuarta plaza (que a la postre no habría servido para jugar previa de Liga de Campeones luego del triunfo del Chelsea FC). Este equipo nos ha puesto una sonrisa en la boca a todos los aficionados el buen fútbol. Una entidad que en dos años se había desprendido de valores tan importantes como Andy Carroll, José Enrique, Joey Barton y algún otro no podía jugar más que a evitar el descenso… ¿no? Pues una lección de fútbol nos hemos llevado. Gracias al ‘savoir faire’ de un tapado Allan Pardew y la excelente labor de scouting a la hora de fichar este equipo ha sido la bomba. Tim Krul (porterazo), Yohan Cabaye (mucha clase), Hatem Ben Arfa (regateador y pasador de lujo), Demba Ba (artillero incansable) y Papiss Cissé (goleador de pedigrí). Todos fichados en el último año salvo Ben Arfa y casi diría a precio de ganga. Pues han hecho un TEM-PO-RA-DÓN. Una lástima que se desinflaran en el tramo final… pero la Europa League no tiene por que ser un premio menor. 

Este Arsenal FC no da buenas sensaciones. Un año más hubo culebrón veraniego: ‘Cesc’ Fábregas abandonó la nave. El equipo empezó descentrado y tuvo un gran bache de resultados. En la ‘Champions’ una noche aciaga en Milán les apeó y en las competiciones domésticas lo de casi siempre: Wenger confunde a los suyos, pone un equipo de circunstancias y te elimina cualquiera. La gran noticia para la parroquia del Emirates es que Van Persie ha dado un paso al frente. Nos ha demostrado a todos la talla de goleador que tiene. Eso sí, se le ha hecho larga la liga. Se echaron de menos sus goles en las últimas jornadas en las que el Arsenal vio incluso peligrar su puesto de Liga de Campeones. ¿La defensa? Como siempre. Vermaelen y Koscielny te convencen tres partidos y echan todo por tierra en uno. Así no se puede llegar lejos. Vamos a ver si los ‘Gunners’ consiguen mantener a Van Persie y suman alguna incorporación más a la prometedora de Lukas Podolski. ¿Acaso Clint Demsey? Soñar es gratis.

Todo para última hora. De la noche a la mañana el Chelsea ha pasado de hacer una temporada mediocre a arreglarlo todo y ser, quizás, la mejor de toda su historia. La tan deseada Liga de Campeones y la FA Cup en la que derrotaron al Liverpool bien lo merecen. Como no podía ser de otra manera, esta ha sido una temporada convulsa con entrenador despedido (André Villas-Boas, el penúltimo capricho de Abramovich), follón en el vestuario, cambios generacionales que iban a hacerse pero que no se consiguen y un Torres que siguió con la pólvora mojada hasta casi el final. De este equipo se salvan Cech, Drogba, Mata y los momentos de lucidez (cuando los tiene) de John Terry. Auténticos ‘outsiders’. Nadie contaba con ellos para la Liga de Campeones pero el método Roberto di Matteo funcionó. Era cierto que había una deuda histórica con este equipo. Pero vamos, que no esperen más porque ocasiones como esta no van a volver a llegar. 

Un bluff en White Hart Lane. ¿Cómo han podido dejar escapar la Liga de Campeones? Cuando restaba un mes y algo más de competición eran terceros y con ventaja. Pues en ese tiempo dilapidaron los puntos que tenían y han visto como la victoria de sus vecinos londinenses les han dejado otro año más sin jugar la máxima competición europea. Un año decepcionante si tenemos en cuenta que no llegaron nada lejos en la Europa League (fueron eliminados por equipos de medio pelo) y tampoco pudieron llegar a la final de la FA Cup. Los flirteos de Harry Redknapp con Inglaterra y la baja forma de algunas estrellas pueden explicar la temporada. Quizás tiempos pasados fueran mejores en White Hart Lane. Lo cierto es que jugadores como Modric o Bale pueden tener las horas contadas en el norte de Londres. 

David Moyes nunca deja de sorprendernos. Si tienen un equipo en dificultades económicas y cero euros para gastar no busquen más, contraten al escocés. Este año ha vuelto a hacer maravillas con el Everton. Fue repescar al sudafricano Steven Pienaar y la máquina empezó a hacer virguerías. Eso y Nikica Jelavic, que le birlaron al capitidisminuído Glasgow Rangers. Lo cierto es que hicieron un rush final de liga excelso y pueden en el Emirates enviarles algún regalo (si no lo han hecho ya) a los de Moyes porque ese empate in extremis con el Manchester United pudo valer el título. 

Fracaso sin paliativos. El hecho de que la leyenda Kenny Dalglish fuera fulminantemente despedido apenas dos semanas después de acabar la liga creo que lo dice todo. Ni siquiera haber ganado la Carling Cup y haber perdido por la mínima la FA Cup salva la temporada. El Liverpool ha hecho su peor clasificación de la década y ha permitido que sus rivales del Everton quedaran por encima en la tabla. Todo ello a pesar del ilusionante proyecto que vendieron al inicio de campaña con las llegadas de Charlie Adam, José Enrique, Jordan Henderson y Stewart Downing. No se ve nada claro el panorama para el Liverpool. Primero a ver quien lleva las riendas del equipo y a ver si aciertan con los fichajes si no o mucho me equivoco o se le ha pasado el arroz al otrora dominador de la liga inglesa.

Adiós. Los malos resultados han condenado a Dalglish
 
Discreta campaña del Fulham. Ni muy bien ni mal. Este ha sido el año de Clint Dempsey que sin duda debería abandonar Craven Cottage en busca de títulos. Un año más, Craven Cottage ha sido un fortín, y en ello han basado los londinenses su permanencia. Sin embargo, la irregularidad de los de Martin Jol ha hecho que ni siquiera tuvieran opciones de Europa League. 

Bravo. Bastante decente campaña para el West Bromwich Albion, que cuenta con una de las plantillas más humildes y más ‘barata’ en salarios. La gran noticia en ‘The Hawthorns’ es que el próximo año habrá entrenador nuevo porque Roy Hodgson se ha puesto a los mandos de los ‘Pross’. 

Swansea y Norwich. Los junto a los dos porque han quedado undécimo y duodécimo respectivamente y por que han sido dos agradables sorpresas. Han hecho un buen fútbol y no han tenido apuros para mantener la categoría. ¿Quién lo hubiera dicho al inicio de campaña? Ambos conjuntos han contado con sólidos bloques formados por jugadores que la mayoría dieron el ascenso desde la Championship. Los entrenadores (Brendan Rodgers y Paul Lambert) han sido claves. Por destacar a alguien me quedaría con Michel Vorm y Gylfi Sigurdsson en el Swansea y con John Ruddy y Grant Holt en el Norwich. 

Cambio de entrenador y gracias. Más que pobre temporada del Sunderland. Salvaron la categoría, sin apuros pero cabría haber esperado un poco más de los del Stadium of Light. Steve Bruce salió mediada la temporada y llegó Martin O’Neill que si llegan los fichajes compondrá un más que interesante equipo para el año próximo. Entre Larsson y Sessegnon se disputan el título de jugador más destacado. 

Campaña más floja del Stoke en los últimos años. Aceptable actuación de los ingleses en la Europa League, en la que fueron el único club de la Premier League que pasó la fase de grupos. Luego fueron eliminados por el Valencia. El Stoke se jugó las últimas jornadas ya salvado y bueno pienso que a Tony Pulis se le puede pedir algo más. No me ha llamado nada la atención del Stoke este año. Recordar que el año anterior jugaron la final de la FA Cup, que perdieron con el Manchester City. Las comparaciones son odiosas. 

Roberto Martínez vale su peso en oro. Un año más volvió a obrar el milagro. ¡Vaya sprint final! Siete triunfos logrados entre las jornadas 30 y 38, entre ellos las victorias ante Arsenal, Manchester United, Newcastle y Liverpool. Poca broma. Tanta culpa de la permanencia la tienen también los Al Habsi, Di Santo y Moses. Será difícil que Martínez siga una temporada más, si no es así tendrá que ir encargando cajas y cajas de valium. 

Desastre, decepcionante, mediocre. Nadie pensaba que este Aston Villa podría caer tan bajo. Podría haber sido peor si hubiera perdido la categoría. Entre la salida continuada de jugadores y la mano de McLeish este Aston Villa está irreconocible. No se auguran buenos tiempos tampoco para los de Villa Park, más que nada por que el dinero escasea por allí. 

Finalmente el QPR obró el milagro. Testigos de primera en la gloria del Manchester City que podría haberles llevado a la Championship. Llegaron jugadores y Mark Hughes cumplió. Por los pelos pero los de Londres seguirán un año más en la Premier League, muy a pesar de Joey Barton, que sigue demostrando por qué cada día es menos futbolista y más camorrista. Doce partidos de sanción le han caído por la tontería de la última jornada. Otro titular: “Salvador Cissé (Djibril en este caso)”.

Tángana. Barton volvió a hacer de las suyas.

Triste es el descenso del Bolton. Se habían convertido en todo un clásico. Un equipo por el que tantos españoles habían pasado en los últimos años, desde Fernando Hierro pasando por Iván Campo y terminando por el hijo de Marcos Alonso. 

Otra casa de los líos. Así están las cosas en Blackburn. Dos equipos por los que pasó ‘Big’ Sam Allardyce han dicho adiós a la Premier League la misma temporada, al tiempo que el mismo entrenador otrora de Blackburn y Bolton sube ahora con el West Ham. La venganza es un plato que se sirve frío. Qué decir del Blackburn… pues que el cambio de propiedad ha hundido al club y que se descapitalizó. Chris Samba salió por peteneras y allí había poca gente comprometida. 

Triste adiós del Wolverhampton. Las cosas no pintaban bien cuando el club cortó la cabeza a todo un símbolo, el preparador irlandés Mick McCarthy. Creo que pudo haber sido una decisión errónea, más si cabe que con su sucesor y antes ayudante Terry Connor, el club acumuló una racha de resultados incluso peor que la que tuvo con el irlandés al frente. Lo cierto es que pedir que Wolverhampton sobreviviera un año más es como hacer la cuadratura del círculo. Al Wigan le ha salido, pero esto no va a ser eterno. Cuando no tienes gol lo acabas pagando.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Manchester United: ¿Lesiones? ¿Qué lesiones?

Gracias al Comunio versión Premier League que seguro todos ustedes conocen, últimamente consulto con bastante frecuencia el parte de lesionados y bajas de los equipos que militan en la máxima categoría del fútbol inglés. La motivación para ir adelante con este post viene por unas declaraciones realizadas por el técnico del Arsenal, Arsène Wenger, que retumban todavía en mi mente. Decía algo así: “Veremos el verdadero potencial de este equipo cuando recuperemos a los lesionados. La gente no se da cuenta que es muy difícil hacer frente a equipos muy potentes de la mejor liga del mundo cuando tenemos una plaga de lesiones en defensa y otras líneas”. Esta fue la reacción del entrenador francés al verse asolado por las preguntas de los informadores tras la derrota en casa ante el Manchester United. Y no se daba cuenta Wenger que recurría un discurso demagogo que podía desmontarse fácilmente si echaba la mirada a la situación de su entonces rival. Volviendo al parte de bajas. El Manchester United ha copado el top3 de este ranking desde casi el inicio de la temporada y ahí lo tienen, primero de la tabla igualado a puntos con el Manchester City, que no tiene nunca lesionados.

El Manchester United comenzó la temporada con una apurada victoria en casa del West Bromwich Albion (1-2). Entonces, salvo la baja de Javier ‘Chicharito’ Hernández, podría decirse que los vigentes campeones salían con su once de gala. Un año más Sir Alex Ferguson había apostado por no traer jugadores de renombre pero contar eso sí con una amplia plantilla. Los grandes fichajes eran jugadores como Tom Cleverley o Danny Welbeck, que regresaban de cesiones, y Phil Jones y Ashley Young que procedían de Blackburn y Aston Villa respectivamente.

Cinco partidos consecutivos logró ganar el Manchester United en su arranque liguero, entre ellos un arrollador triunfo (8-2) frente al Arsenal y unas convincentes victorias sobre Tottenham y Chelsea (3-0) y (3-1) respectivamente. El primer lesionado de importancia fue Nemanja Vidic, que aguantó 51 minutos en el primer partido de liga. Este logró recuperarse de la lesión pero se rompió el ligamento cruzado en un encuentro de Liga de Campeones contra el Basilea, perdiéndose toda la temporada. La siguiente baja llegó durante la victoria 5-0 ante el Bolton, también en los primeros compases de la temporada. El joven centrocampista Tom Cleverley, que estaba maravillando después de volver de su cesión en el Wigan, sufrió una lesión en su tobillo de la que recayó en diciembre. Chris Smalling, repescado también por Ferguson del Fulham, se postulaba como el recambio todoterreno en defensa pero las lesiones también se cebaron con él. Como muchos otros compañeros ha estado yendo y viniendo del dique seco todo lo que llevamos de temporada. Luego le tocó el turno al brasileño Anderson, que causó baja por varios meses en noviembre.

La defensa ha sido el área más perjudicada por las lesiones. Río Ferdinand, al que la edad no perdona, ha estado más tiempo en el banquillo y la grada que en el campo. Patrice Evra ha unido un bajo estado de forma a las lesiones y la polémica engendrada por su rifi rafe con Luis Suárez. Jonny Evans, que parecía el menos favorito para la defensa, ha jugado bastante pero también se ha visto perjudicado por las lesiones. Incluso los laterales Rafael y Fabio han caído víctima del infortunio. Ferguson no ha podido contar mucho con ellos y ha tenido que inventarse a Antonio Valencia como improvisado acompañante de Patrice Evra en los flancos. Phil Jones parecía el más respetado por las lesiones pero primero un golpe en el rostro y ahora una lesión en el tobillo le han dejado varios partidos sin jugar.

La baja más importante del centro del campo ha sido la de Darren Fletcher. El inglés se ha visto obligado a poner fin a su temporada debido a una colitis ulcerosa. Además, Ashley Young, que había empezado la liga como un tiro, ha estado renqueante desde diciembre por problemas en el tobillo. Michael Carrick, otro peso pesado del plantel, también ha pasado momentos lesionado. Carlos Nani y Wayne Rooney se han perdido los últimos encuentros por el mismo motivo aunque se espera que puedan estar recuperados para el choque del fin de semana contra el Chelsea.

Ni la portería ha estado exenta de lesiones. Amén de las dudas suscitadas por las actuaciones de uno y otro portero, Sir Alex Ferguson ha debido romperse la cabeza para encontrar un buen portero debido a las lesiones. Sin ir más lejos el United puso a jugar ayer a su cuarto portero, el joven inglés de 21 años Ben Amos, dado que De Gea y Anders Lindegaard están lesionados. El tercer guardameta, el polaco Tomasz Kuszczak, no despierta muchas simpatías al técnico escocés por lo que se quedó en el banquillo pese a ser más experimentado.

Ya hemos dicho que Wayne Rooney está actualmente en el dique seco. Javier Hernández, ya recuperado y marcando goles, empezó la temporada lesionado. El portugués Bebe, es lesionado de larga duración. Además, Michael Owen, cayó en un partido de Liga de Campeones en diciembre y desde entonces no está disponible.

La plaga de lesiones ha obligado a Ferguson a llamar a Paul Scholes, retirado el pasado verano, que se encontraba entrenando en las categorías inferiores del club. El resultado fue más que positivo, ya que marcó en su primer encuentro de vuelta y actualmente es titular en el eje del conjunto de Manchester.

Fuente: Physioroom. Información actualizada a 31 Enero 2012


Trece. Es el total de jugadores lesionados del Manchester United, según figura en el listado oficial de bajas proporcionado por los clubes. El Sunderland le sigue con 8 lesionados y el Arsenal, que por momentos era el club con más jugadores no disponibles, cuenta hoy con 5 lesionados (André Santos, Diaby, Jenkinson, Gibbs y Wilshere).

¿Plantilla corta y/o mal confeccionada o plaga de lesiones? Las excusas ahí están, para utilizarlas cuando uno lo vea conveniente. La realidad es la que es también. La visible cantidad de bajas sufrida por el Manchester United no ha impedido al equipo seguir la senda del sorprendente Manchester City. Una vez más propongo a Arsène Wenger y al Arsenal que se lo hagan mirar.

lunes, 29 de agosto de 2011

¿Señalar a Wenger... o a los jugadores?

Tras una campaña más que discreta en la que el Arsenal se desinfló luego de la derrota en la final de la Carling Cup contra el Birmingham. Días después de las importantes salidas de Cesc Fábregas y Samir Nasri. El Arsenal parece haber tocado fondo. No se puede caer más bajo después de sufrir un severo correctivo en forma de derrota 8-2 en Old Trafford a manos de un Manchester United que jugó como quiso y cuando quiso con un débil, inocente e inexperto conjunto londinense. El Arsenal no había sufrido un vapuleo de tal calibre desde el año 1896 y ni que decir tiene que es la derrota más abultada de la era Wenger. Llegado a estas alturas de la competición parece aventurado comenzar a plantearse algo así pero después de un triste inicio liguero aderezado con esta antológica paliza del United uno empieza a pensar si este equipo podrá si quiera luchar por una plaza de Liga de Campeones el año que viene. Mientras en lo que respecta a esta derrota, ¿hay que señalar a Wenger o a los jugadores?

Arsène Wenger es el máximo responsable de esta plantilla. Como manager tiene control absoluto en los fichajes y desde su llegada la política de contrataciones del club es la suya propia. La identificación Wenger- Arsenal que hasta ahora había dado tan buenos frutos podría no ser tan positiva de cara al futuro. “¿Quizás va siendo hora de que el manager dé un golpe de timón y cambie su filosofía en pos de la conquista de títulos?”, pensarán algunos aficionados. Antes el club se adaptó a Wenger por lo que por qué no Wenger se adapta al club. Como gestor, el francés cavó su propia tumba al afirmar hace un mes y medio que el club perdería credibilidad en su candidatura por el título si dejaba marchar el mismo verano a Cesc y Fábregas. Esa máxima, a priori impensable para Wenger se ha producido y no sólo ha ocurrido a una semana y media del cierre del plazo de contrataciones sino que habiendo tan poco tiempo el club no se ha movido con la necesaria diligencia. ¿Quiénes han llegado? Carl Jenkinson (Charlton), Alex Oxlade- Chamberlain (Southampton), Gervinho (Lille), Ryo Miyaichi (sin club de procedencia). Comparamos estos nombres con los Lukaku, Mata, Romeu del Chelsea o los Adam, Henderson, Downing del Liverpool. Mientras unos están en lo alto de la clasificación, los otros resultan humillados.

La cantinela tras la derrota se resume en culpar a las numerosas bajas (hasta 8) y a la presión y cansancio derivados de la eliminatoria previa de la Liga de Campeones contra el Udinese. “No nos hemos recuperado de los esfuerzos de la Champions”, declaró Wenger a la BBC en el postpartido. Según mi punto de vista un equipo nota menos ocho bajas cuando tiene una gran plantilla, con jugadores expertos y algunos jóvenes. Ocurre que en el Arsenal es todo lo contrario: hay jugadores jóvenes y algunos veteranos. De esta forma Wenger se ve obligado a hacer debutar a Jenkinson y Miquel, que no suman más de 19 el otro día contra el Liverpool. Ayer mismo jugó su primer encuentro con el Arsenal Francis Coquelin, otro imberbe. Creo honestamente que es de ley cargar contra Wenger por una desastrosa planificación de la temporada, por no prever que Cesc se iría sí o sí y no contratar a un suplente y por no reforzar una defensa ya de por sí criticada el curso anterior (que encima este año ha perdido a Clichy y Eboué).

La culpa ayer (y otros días también) es de los jugadores. No se puede ser más blando en defensa. El primer gol de Welbeck es toda una invitación. Hasta tres defensas del Arsenal se muestran incapaces de despejar el balón o mantener la posición ante el empuje del bravo y joven delantero del Manchester United que saca provecho de la inocencia de los Djourou, Vermaelen y Jenkinson. Luego, el gol de Young (imposible de parar) viene de un balón mal despejado por la defensa que cae al flanco izquierdo del ataque de los de Ferguson y Young se saca un disparo a la escuadra después de dejar tirado al defensa con un regate marca de la casa. Ayer no vi actitud en los jugadores, especialmente los defensas. Sus caras son un reflejo del desaliento de ver que se encuentran en un club que parece ir a la deriva, que forman parte de un proyecto en el que cada vez menos creen. La salida de Cesc y Nasri ha hecho mucho daño a Wenger, pero también a los jugadores porque han quedado más desprotegidos y han perdido a dos auténticos jugones que les han sacado las castañas del fuego más de una vez. Es de traca también lo de Van Persie. Debe ser que tiene la cabeza en otra parte porque no se puede fallar un penalty de esa forma. Mal tirado es decir poco. No estaba convencido. No sabía a dónde apuntaba. El hecho de tener a De Gea, portero nervioso donde los haya que no ha cuajado grandes actuaciones desde que llegó a Old Trafford, no pareció servir de mucho al holandés. Una vez más el Arsenal se derrumba en el momento clave. Por entonces el marcador era 1-0 para el United y quizás con el 1-1 la películas del partido habría sido otra.

Wenger continuó tras el partido con su línea de encontrar excusas y no hacer autocrítica. “Uno se siente igual de mal cuando pierde un título importante. Este es sólo un partido de liga”, concedió al periodista de la BBC el técnico francés. Dentro de cinco años quizá no muchos se acuerden de que el Arsenal perdió la final de la Carling Cup frente a un Birmingham que a final de año descendió a la Championship pero apuesto a que muchos tendrán fresco en la memoria el monumental repaso que el Manchester United les dio una tarde de domingo en Old Trafford. Hasta canciones se harán y las coreará la parroquia en el monumental estadio de la ciudad de Manchester. Cualquier otro entrenador, con el 5-2 habría echado el freno y habría puesto a todo el mundo a defender. “Prometemos trabajar y aprender de lo ocurrido para que no vuelva a pasar”, finalizó un cariacontecido Wenger. El problema, quizás, es que la única solución sea traer jugadores y el tiempo se agota. Mientras, yo no dejo de olvidar esa expresión de que a grandes males, grandes remedios. Probablemente sea hora de que Wenger y el Arsenal separen sus caminos.

martes, 28 de junio de 2011

Arsène Wenger, por Arsène Wenger

Pocos entrenadores del mundo se tomarían la molestia de contestar –ellos mismos- una carta remitida por un aficionado que muestra su descontento por la temporada realizada por su club. Arsène Wenger tiene malos momentos, como todos, pero el 95% del tiempo es un señor: educado en sus respuestas a los periodistas, no entra en rifirafes con entrenadores o jugadores rivales y tiene una forma exquisita de ver el fútbol. El técnico alsaciano nos ha vuelto a sorprender. Este es Wenger a corazón abierto. El francés se sincera en una carta privada remitida a un aficionado que hace algo más de un mes escribió al técnico personalizando el malestar de los supporters Gunners. La misiva ha sido publicada por The Sun y hoy la traemos a Escena Premier League. Es Arsène Wenger en estado puro.

Crítico. Wenger carga contra algunos clubes ingleses

No está contento el preparador galo con la temporada realizada por su equipo. En ello dice compartir el sentir de la “decepcionada” afición. “Humildemente pienso que hemos hecho cosas buenas este año pero, por su puesto, la gente es impaciente y yo lo entiendo porque también lo soy”, desveló en la carta. “Yo soy el máximo responsable de los resultados de esta temporada y estoy muy decepcionado”, remarcó Wenger al tiempo que señaló que sus jugadores han estado fantásticos. Muy en su línea, nunca cargar contra sus pupilos y asumir él toda la presión, sabedor que su puesto en el Emirates Stadium es sólido como una roca. Según este, una de las claves de la pobre temporada del conjunto que dirige es que en los momentos decisivos “nunca hemos tenido al equipo completo a nuestra disposición”.

Wenger defendió ante este aficionado el particular modelo de club que tiene el Arsenal. “Por interés de nuestra estabilidad financiera y nuestra independencia nos basamos en un modelo sostenible. Creo firmemente que es la mejor opción para conseguir un éxito deportivo duradero”, afirmó en la carta reproducida por The Sun. Según el técnico la construcción de un nuevo estadio era una “necesidad” y ha mermado los recursos económicos disponibles para fichajes: “Sabíamos que íbamos a tener cuatro o cinco años complicados (por la inversión en el nuevo complejo del Emirates)”.

Un poco de autocrítica. Famoso por mirar para otro lado cuando las críticas arrecian, Wenger ofreció algo con lo que satisfacer las demandas de explicaciones reclamadas por prensa y aficionados. “Hemos demostrado que tenemos la calidad técnica para ganar la liga pero ciertamente no la solidez defensiva”, sentenció el veterano entrenador galo. “Necesitamos reforzar ciertas áreas del equipo. Estamos frustrados y decepcionados pero no debemos perder el norte. Mentalmente, espero que nuestro equipo haya aprendido mucho de esta temporada porque claramente no hemos demostrado ser capaces de afrontar ni el elevado número de partidos ni los momentos decisivos de la temporada”, finalizó.

También soltó verdades como puños Wenger. Declaraciones como estas hacen del francés uno de los técnicos más sensatos y responsables del actual panorama del fútbol mundial, muy parecido a Guardiola. Este concedió que la cantidad de dinero que piden los clubes por sus jugadores “no siempre” está relacionada con la calidad de los propios futbolistas. “Gastaremos el dinero necesario, pero primero hay que encontrar los jugadores adecuados”, puntualizó este en su misiva.

Wenger cargó duramente contra el actual estado de salud del fútbol inglés y las maneras de algunos de sus clubes más poderosos. “Desafortunadamente estamos en un trabajo en el que no todos los clubes respetan las reglas básicas de una compañía y tenemos que vivir con ello”, afirmó en clara referencia a las prácticas desestabilizadoras de los jugadores que practican algunos clubes en el ámbito inglés y europeo en general. “El problema en Inglaterra es que la inflación del jugador es mayor que en ninguna otra parte”, concedió también. “Es por ello que pedimos comprensión a nuestra afición, porque competimos con clubes que tienen recursos ilimitados. Estos equipos ponen presión en nuestra política de salarios. ¿Cómo podemos afrontarlo?, se preguntó.

Finalmente, Wenger redundó en una de las máximas de su tradicional discurso, ese que saca a relucir cuando no hay título que llevarse a la boca cada año. Estar cada temporada en la Liga de Campeones ya es un éxito en sí: “Quizás algún día la gente se dará cuenta de que no es nada fácil acabar entre los cuatro primeros en la Premier League todos los años”. Con todo, el técnico Gunner aprovechó para agradecer el apoyo a la afición y pedir calma si los fichajes no llegan ya a inicios del verano.

Desde luego este será un verano distinto para Wenger, con más actividad en los despachos. Todo indica que la salida de Cesc es inminente y que con el dinero que entre se conseguirá renovar a Clichy y sobre todo Nasri a la par que reforzar la defensa y la delantera si finalmente Bendtner y Arshavin acaban marchando.

Un último mensaje. Quizás uno de los puntos más destacados de la carta de Wenger a este aficionado del Arsenal. Una muestra de que el técnico alsaciano siempre encuentra algo con lo que contentarse. “Este año Barcelona y Manchester han jugado la final de la Liga de Campeones y el único equipo que ha vencido a ambos conjuntos ha sido el Arsenal”, puntualizó. Lo dicho, el que no se consuela es porque no quiere.

lunes, 6 de junio de 2011

El otro culebrón veraniego del Arsenal

Esta no se la esperaba para nada Arsène Wenger. Uno de sus protegidos dentro de la plantilla, apuesta personal del técnico y compatriota suyo, el extremo francés Samir Nasri ha hecho temblar los cimientos del proyecto 2011/2012 de los Gunners después afirmar que escucharía una oferta del Manchester United si esta se produjera. “Vamos a ver si el interés del United es verdadero, y después hablaremos de la oferta”, declaró Nasri en el programa de televisión Telefoot de la cadena francesa TF1. La papeleta que tiene Arsène Wenger es importante puesto que la estrella gala se encuentra en el último año de contrato y puede, según la normativa FIFA, negociar con cualquier club sin necesitar la aprobación del Arsenal.

Este es el peligro que entraña dejar para final de temporada las negociaciones de renovación de un jugador tan importante. Nasri, por el que el Arsenal desembolsó 15,8 millones de Libras, ha explotado en la que ha sido su tercera temporada en el Emirates Stadium. Un inicio demoledor le llevó a ser el máximo goleador del equipo y gran salvador del Arsenal anotando goles decisivos. Eso sí, las prestaciones del internacional galo pegaron un bajón considerable en la parte más importante de la temporada, cuando se deciden los títulos. El ex del Marsella pasó de ser un auténtico estilete, titular indiscutible a jugador frecuentemente sustituido que pasaba sin pena ni gloria por el terreno de juego. Sin embargo, Wenger le reserva un rol fundamental en su futuro Arsenal dado su carácter de jugador joven y desequilibrante en banda.

Forma. Nasri empezó como un tiro pero bajó sus prestaciones.
Patrice Evra ha urgido públicamente al Manchester United que no deje pasar la oportunidad de hacerse con la estrella gala. Estas declaraciones han sido interpretadas por muchos como un verdadero indicio de que Sir Alex Ferguson está realmente interesado en el jugador francés. Hasta el momento Arsène Wenger ha preferido no dar veracidad a la rumorología que sitúa a Nasri fuera del club y simplemente se ha limitado a declarar: “Una cosa es segura, no vamos a vender al jugador al Manchester United”.

Las palabras de Nasri no deberían dar mucha tranquilidad a la parroquia del Arsenal: “No sé si voy a renovar mi contrato. De cualquier forma las conversaciones están en marcha. Por el momento no quiero pensar acerca de esto. ¿Qué si quiero irme al United? Primeramente me gustaría saber si el interés es real y quiero que se concrete”.

El Arsenal tiene a otro jugador bajo similares circunstancias, aunque sin ofertas conocidas de otros clubes por hacerse con sus servicios. Es el caso de otro francés, Gaël Clichy, del que Wenger estaría algo más dispuesto a prescindir dado que tiene a recambios para la banda como el internacional inglés Kieran Gibbs. La oferta que Nasri tiene sobre la mesa, según publican varios medios británicos, se encuentra en el umbral de salario de las 90.000 libras por semana.

La marcha del jugador o su pérdida de compromiso –tanto monta, monta tanto- serían un más que duro golpe a la línea de flotación del nuevo Arsenal. Tras el varapalo de esta temporada el técnico francés es más que proclive a dejar salir a muchos de sus jugadores de ataque como Arshavin o Bendtner al mismo tiempo que desea mantener a toda costa a los Van Persie, Nasri y Walcott. Más aún, al tiempo que debilitaría al Arsenal, la marcha de este jugador fortalecería más de por sí a un duro rival de los Gunners por el título de la Barclays Premier League. Una dura papeleta tiene sobre la mesa Arsène Wenger. Desde luego tendrá que hacer gala de sus dotes de negociador y filósofo para retener a la estrella gala en un verano en el que parece bastante clara la salida de ‘Cesc’ Fábregas del club. Wenger está más que resignado a ello.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Campeón y "Rey de reyes"

La temporada 2010-2011 ha encumbrado al Manchester United como campeón y máximo dominador de la Premier League con 19 entorchados, superando en uno al Liverpool. Espectacular balance el de los ‘Red Devils’ en las últimas dos décadas: 11 títulos de 20 posibles. El club de Manchester ha conseguido en este periodo casi el doble de las ligas que había conseguido desde 1900 hasta 1970. No hay palabras. Más mérito si cabe tiene el éxito conseguido puesto que la temporada anterior el Chelsea se hizo con el doblete (Premier League y FA Cup). El conjunto de Sir Álex Ferguson ha estado en lo más alto de la tabla más del 80% de las semanas de competición, siendo superado únicamente en las primeras jornadas en las que el Chelsea acumulaba tantas victorias como goleadas. Desde entonces sólo sus rivales del Manchester City pusieron en tela de juicio el liderato ‘red’, aunque de forma efímera. Los de Old Trafford tienen, de largo, los mejores números de la competición (más victorias, mejor diferencia de goles, menos derrotas). Sólo en la cantidad de goles encajados pierde el dominio en detrimento de Chelsea y Manchester City.

Por encima de todo un plantel de estrellas un nombre: Javier ‘Chicharito’ Hernández. El joven mejicano ha explotado en su primera temporada en la Premier League, y de qué manera. Ha sido un estilete en la delantera y su aportación goleadora ha sido clave en el éxito liguero y la clasificación para la final de la Liga de Campeones. Este ha conseguido dejar en la suplencia a Berbatov, hasta la penúltima jornada el máximo goleador de la Premier League. Además cabe hablar de un Rooney en clara progresión de menos a más tras un inicio de temporada lamentable. Giggs al que no le pueden los años sigue siendo importante. Carlos Nani ha dado chispazos de su desmesurada calidad y la defensa ha sido uno de los grandes bastiones, con Vidic y Ferdinand jugando casi siempre. Van der Sar, seguro casi siempre, también ha cumplido. Incluso se plantea dar marcha atrás y quedarse un año más en activo. Salvo el pequeño bache de finales de marzo e inicios de abril el conjunto de Old Trafford dio siempre la impresión de alzarse con el título. Sólo el Liverpool, Chelsea y Arsenal pudieron derrotarle en liga. El Manchester United ha campeonado porque no ha fallado donde sus perseguidores sí lo han hecho.

Normalmente terminar segundo y tener oportunidades de título hasta el antepenúltimo partido de liga es hacer una buena temporada. No obstante, este no es suficiente bagaje para el Chelsea de Roman Abramovic que ya ha decidido cesar a Carlo Ancelotti, un año después del doblete. Esta ha sido una difícil temporada para los ‘Blues’ que han vivido cambios en el organigrama deportivo, estados de forma renqueantes de sus estrellas, lesiones y fichajes que no han cuajado como es el caso de Torres. Las esperanzas de futuro del club de Stamford Bridge están puestas en el español, en torno al cual, se hará el equipo para el año que viene. La renovación en la delantera es una necesidad y el aporte de jugadores de medio campo y banda también.

El segundo triunfador de esta temporada ha sido el Manchester City. Por fin la millonaria inversión de los jeques ha dado sus frutos. El equipo de Roberto Mancini ha levantado un título, la FA Cup, y además ha terminado tercero con lo que se clasifica directamente para jugar la Liga de Campeones por primera vez en su historia. ¿Qué decir del Manchester City? Carlos Tévez pichichi. El argentino consiguió alzarse con este galardón individual en la última jornada. Pese a las continuas especulaciones que hablaban de su salida el argentino ha liderado un grupo formado a base de talonario. David Silva, titularísimo con Macini ha jugado un rol primario también, surtiendo de balones a los Tévez, Dzeko, Balotelli y Touré. El afianzamiento de una defensa titular ha sido otra de las claves del City. Pese al duro golpe de perder a Kolo Touré por sospechas de consumo de sustancias prohibidas los ‘citizens’ encontraron en el tandem Boyata, Lescott a sus centrales de garantías. Joe Hart ha marcado las diferencias, no en vano el City ha sido el equipo menos goleado junto al Chelsea.

El primer o segundo (según el cristal con que se mire) gran perdedor de la temporada es sin duda el Arsenal. Un equipo con máximas aspiraciones que se ha diluido como un azucarillo en el café y que a punto ha estado de darse un tremendo batacazo. La pérdida de la final de la Carling Cup en febrero fue un durísimo mazazo y los de Wenger no supieron reponerse. Buena muestra de ello es que en un plazo de tres semanas cayeron eliminados de la Liga de Campeones (contra FC Barcelona) y de la FA Cup (contra Manchester United) también. Aunque existían posibilidades matemáticas el Arsenal nunca fue candidato al título. No es descabellado hablar de una temporada decepcionante o como mínimo muy descorazonadora por parte de algunos de los pesos pesados del club. Nasri iba como un tiro hasta febrero, luego nada se supo de él. Arshavin aporta gotas de calidad muy de cuando en cuando. Fábregas no ha cuajado para nada una buena temporada. Chamakh empezó bien pero perdió su puesto en la delantera. Bendtner sigue sin ser el delantero que el Arsenal necesita. Ni Fabianski ni Almunia ni Sczczesny. La portería y la defensa son un coladero y así no se pueden ganar títulos. Es difícil salvar a alguien de la defensa puesto que todos han cometido errores de bulto: desde Koscielny, hasta Squillaci pasando por Vermaelen (que ha jugado bastante poco por lesión) y Djourou (si acaso el más pasable de los cuatro). Este Arsenal necesita fichar, necesita mejorar en defensa y necesita algo de suerte.

domingo, 3 de abril de 2011

Sólo el Manchester United quiere la Premier

Una semana más se demuestra que la Barclays Premier League es una competición que se la lleva el equipo más regular. Ése que hace los deberes en casa, que sufre cuando las cosas van mal pero que termina llevándose los puntos y ése que pierde los menos partidos posibles. Cuando sólo quedan siete jornadas para que acabe la presente edición de la liga inglesa, podemos aventurarnos a hablar del campeón y ese no es otro que el Manchester United, que ha demostrado ser el único equipo que realmente quiere el trofeo. Superado el bache de las dos derrotas consecutivas ante Liverpool y Chelsea, los de Sir Alex Ferguson parecen haber vuelto a la senda de los resultados. Además cuentan con un colchón nada desdeñable de siete (podrían quedar en cuatro) puntos de ventaja con su más inmediato perseguidor, el Arsenal.
Solidez. El United ha dejado escapar pocos puntos.

Ni Tottenham, ni Manchester City, ni Chelsea, ni sobre todo Arsenal quieren o están capacitados para si quiera poner en entredicho el dominio del Manchester United esta temporada en la Premier League. Unos parecen concentrados en su papel en la Liga de Campeones, otros acusan la falta de regularidad o han vivido un profundo bache de juego y resultados, mientras que otros simplemente no tienen la calidad suficiente para afrontar los momentos clave.

Maldito domingo del mes de marzo. Desde aquella final de Carling Cup perdida en el último suspiro ante el Birmingham, el Arsenal se ha derrumbado como un castillo de naipes –no sorpresivamente-. Ha sido eliminado consecutivamente de Carling Cup, Liga de Campeones, FA Cup y ha perdido sus opciones de título en la Premier League en un marzo que ha sido todo un mense horribilis (del latín mes horrible). La última decepción del cuadro Gunner ha llegado este fin de semana, cuando jugando en el Emirates el conjunto de Wenger ha sido incapaz de doblegar a unos Blackburn Rovers que no habían cosechado la victoria en sus últimos cinco partidos ligueros. Antes, el triste peregrinar del Arsenal cuenta los empates 0-0 ante el Sunderland y 2-2 ante el West Bromwich Albion. Tropiezos en los que los de Londres no supieron sacar rédito de la derrota del Manchester United.

Hace tiempo que muchos pensamos que ni con el reciente despertar el Chelsea llegaría a presentar su candidatura al título. Cualquier atisbo de duda ha quedado fulminado después de no poder deshacerse este fin de semana del Stoke City. Los de Ancelotti languidecen a once puntos por debajo de los Red Devils en cuarta posición. La guerra del conjunto de Stamford Bridge es conseguir al menos la tercera plaza liguera y llegar a lo máximo en la Liga de Campeones. Todo ello con un Fernando Torres este fin de semana fue suplente y que mantiene su sequía goleadora con el Chelsea.

El Manchester City de Roberto Mancini ha sido el único de los de arriba que ha ganado esta jornada. La de los citizens ha sido una victoria apabullante al dar cuenta del Sunderland por 5-0 en el City of Manchester. Con la Europa League más que difícil, el conjunto de Manchester peleará por robarle la segunda plaza al Arsenal más que por desafiar la hegemonía arriba de sus vecinos del United. El Manchester City ha demostrado que tiene pólvora arriba pero su inconsistencia y las carencias de su entrenador han dinamitado cualquier opción de llegar con opciones de título más allá del último tercio de competición.

Sólo tres derrotas en 31 partidos (dos de ellas han llegado en las últimas cinco jornadas) y una diferencia goleadora de +36. Son los principales pilares de la candidatura del Manchester United, que ha sido un líder intratable casi de principio a fin de la competición. Todo ello a pesar de no contar con la inspiración de Wayne Rooney hasta hace bien poco. El Manchester United será campeón por méritos propios (acumula únicamente una derrota en enfrentamientos directos con los cinco de cabeza) pero también por demérito de sus rivales. Este año ningún otro club de la Premier League ha presentado verdadera batalla.

martes, 15 de marzo de 2011

Lehmann, la explosiva apuesta de Wenger

Lehmann no deja a nadie indiferente.
Sorpresivo movimiento del Arsenal para cubrir una de sus vacantes en la portería. Un viejo conocido de la afición Gunner acaba de dar el sí a la rutilante propuesta de Arsène Wenger. Jens Lehmann volverá a jugar al fútbol. Hace algunos meses que había colgado los guantes pero el alemán no ha podido resistirse al reto de volver a defender la camiseta de los de Londres. “El Arsenal tiene una emergencia y yo estoy más que dispuesto a volver a la brecha”, afirmó el meta germano en declaraciones al diario The Sun.

Manuel Almunia es ahora mismo el único portero disponible que tiene Arsène Wenger para afrontar los próximos envites de la Premier League. Los polacos Fabianski y Szczesny han caído lesionados uno detrás de otro y estarán en el dique seco lo que resta de temporada. La otra alternativa de Wenger era el joven e inexperto meta del filial James Shea, pero el alsaciano ha preferido no sobrecargar de presión a un prometedor jugador como el de Southampton (Inglaterra).

Lehmann acaba de comunicar su disposición a volver a las filas del Arsenal con carácter inmediato. Incluso podría debutar ya el fin de semana en el partido que los Gunners jugarán a domicilio ante el West Bromwich Albion (WBA) el sábado.

El meta alemán perteneció al mítico equipo de los ´Invincibles´ que se proclamaron campeones de la Premier League en 2004 sin conceder una sola derrota en toda la temporada. Lehmann ocupó la portería también en la final de la FA Cup que el Arsenal ganó al Manchester United en 2005

La relación entre el temperamental cancerbero germano con el español Manuel Almunia no fue todo lo buena que Wenger hubiera deseado. De hecho, Lehmann abandonó la disciplina del club en 2008 después de un público enfrentamiento con el meta español, que le había desplazado de la titularidad. El Stuttgart fue el último destino del polémico portero, que permaneció allí durante dos temporadas antes de colgar los guantes en Junio.

Estoy seguro de que pocos pondrán en tela de juicio las cualidades de Lehmann como portero. La aportación del germano en los partidos que juegue será importante. Otra cosa es el hecho de que su llegada pueda hacer saltar chispas con Almunia y pueda desencadenar en problemas de vestuario, justo cuando el Arsenal más se la juega. Vamos a ver cómo le sale la jugada al astuto técnico francés.

jueves, 10 de marzo de 2011

Sin argumentos hasta para protestar

Furioso. Arsène Wenger protesta una decisión de Busacca.
El fútbol es sobre todo polémica. Pocas son las veces en las que se puede hablar de una victoria incontestable de un equipo sobre otro e incluso cuando es así hay ocasiones en las que un penalty escamoteado o un fuera de juego señalado con el marcador en empate son argumentos suficientes para utilizar el famoso “otra cosa habría sucedido si…” Nadie últimamente se equivoca en el fútbol. O por lo menos nadie reconoce que se equivoca. Lo más fácil es apuntar al árbitro y hablar de confabulaciones. Honestamente creo que el Arsenal se ha equivocado cargando tan vehementemente contra el arbitraje sufrido en la vuelta de octavos de final de la Liga de Campeones contra el Barcelona. El conjunto londinense lució un fútbol vacío en el Nou Camp, tanto como los peregrinos argumentos utilizados para cargar contra el trencilla Massimo Busacca. Una vez más Wenger y compañía pasan de puntillas por la autocrítica y prefieren acudir al tópico del maltrato arbitral.

“Habríamos ganado el partido”, señaló el técnico francés en rueda de prensa tras el encuentro. De verdad, ¿quién puede tragarse esa bola? “Pienso que el Barcelona hizo mucho en la primera parte, pero en la segunda mitad considero que íbamos a tener oportunidades porque nos iban a dejar espacio. Igual que en la ida, habríamos dado la vuelta al marcador”, continuó Wenger ante los periodistas. Estupefacto me quedo. ¿Qué partido ha visto este señor? Una vez más voy a remitirme a las estadísticas del encuentro que no dejan lugar a dudas y que como decía desnudan de argumentos al técnico y a cualquiera que refutara la victoria del conjunto azulgrana.

Estadísticas del Barcelona- Arsenal. Pantallazo UEFA.com
Diez lanzamientos a portería del Barcelona por cero del Arsenal. Siete llegadas al área del conjunto español por cero del equipo inglés. Una posesión del 68% del combinado azulgrana por el 32% de los londinenses. Repito: ¿Es posible que el Arsenal hubiera empatado ese partido? ¿Arsène Wenger engaña a los demás o se engaña a sí mismo? Otro dato: el gol del Arsenal lo marcó Sergi Busquets en propia puerta. Los londinenses jugaron toda la primera parte con 11 futbolistas y no dispararon ni una vez a puerta, mientras que lo del Barcelona fue un asedio a la portería de Sczeszny primero y Almunia después.

Más de una vez Wenger ha podido mirar hacia los jugadores y señalar a alguno por su actuación desafortunada. Él ha decidido mantenerse firme y nunca cargar contra sus pupilos. Bien. Pero no puede ser que el chivo expiatorio sea un jugador o un entrenador rival o el mismo árbitro. Alguna vez habrá que hacer autocrítica. No estaría mal que Wenger ofreciera alguna respuesta a por qué el Arsenal no consiguió dar más de 5 pases seguidos (Guardiola dijo más de tres, yo soy más generoso) ante el Barcelona. Harían bien los aficionados en criticar la falta de un artillero, un jugador que marque la diferencia y que dé un paso al frente en los momentos más necesarios. No tiene porqué ser un Messi, podría ser un Xavi, un Iniesta o un Pedro. El caso es que no existe.

Arsenal ha sido apeado de dos competiciones en menos de dos semanas y podría ser apartado de una tercera en tres días. Si esto no es un mes horribilis no sé qué sería. Hay razones para la esperanza en la Barclays Premier League, dado que es seguro que el Manchester continuará durante un par de semanas más dividiendo su atención entre liga y Champions League. Eso sí, los del Norte de Londres no tienen un calendario fácil precisamente ya que deberán enfrentarse a Tottenham, Manchester United, Liverpool que pueden presentar una oposición más que considerable a los de Wenger. Si no salen las cosas bien… ¿volverá el francés a inventarse excusas y a cargar contra sus fantasmas favoritos?

lunes, 28 de febrero de 2011

La gloria esquiva al Arsenal de nuevo

La gloria esquiva al Arsenal, otra vez. Más miseria para la última versión del semptiterno proyecto no resultadista de Arsène Wenger al frente del Arsenal. Los Gunners tenían ante sí una auténtica prueba de fuego para demostrar al mundo que esta vez iban en serio, pero tal y como nos tienen acostumbrados, fallaron estrepitosamente. Básicamente por la forma de perder y porque no se trataba de un rival de suficiente entidad. El Birmingham de Alex McLeish hizo su partido y salió victorioso gracias a un clamoroso fallo defensivo de la dupla Koscielny-Szczesny cuando el encuentro agonizaba y ya olía a prórroga. Después de actuaciones como la desplegada por los londinenses ayer es difícil no cuestionarse la idea de que los de Wenger son cada inicio de temporada candidatos a todo. La sequía del Arsenal continúa, y es que el último título levantado por los de Londres se remonta a la FA Cup de 2005.

Derrota. Los de Wenger no dieron la talla.

El sino del encuentro pudo haber cambiado justo en los primeros cinco minutos pero el árbitro decidió perdonarle la vida a los de rojo. Un perfecto servicio al mediocampista Lee Bowyer le dejó sólo en un uno contra uno con Szczesny, que comete un penalty flagrante. Ni pena máxima ni expulsión, el trencilla señaló un fuera de juego inexistente dado que el lateral Clichy habilitaba la posición de Bowyer. Eso ocurrió en el minuto 2. No espabilaron mucho los de Wenger que pese a tener la posesión los próximos 15 minutos no amenazaron la portería bien defendida ayer por el descarte del Manchester United y candidatable a portero de los Pross Ben Foster. Las acometidas más peligrosas llegaron en las botas de Arshavin. Poco a poco el Arsenal fue perdiendo la posesión y era el Birmingham el que acechaba la meta del polaco Szczesny. Así llegó el gol de Nikola Zigic, que hábilmente se zafó de su marcador (Djourou) y se adelantó a Van Persie para cabecear dentro del área chica un balón prolongado de cabeza por un compañero desde la frontal del área. Mazazo para el Arsenal en el minuto 28. Por suerte para los de Wenger, cuentan con un superclase llamado Van Persie, quien en un remate acrobático logró marcar tras un servicio de Arshavin desde el flanco derecho del ataque. La jugada empezó con un duro disparo de Wilshere que se estrelló contra la madera. Un gol de esos que se llama psicológicos, y que hizo que el Arsenal acabara apretando al Birmingham durante los últimos 10 minutos del primer tiempo.

Las pérdidas de balón y las imprecisiones fueron la nota predominante entre los del Arsenal en esta final de la Carling Cup y claro, con este tipo de errores se acaban perdiendo partidos y campeonatos. Entre los más activos en este apartado negativo encontramos a Rosicky, Djourou y Song. La segunda parte se inició sin claras ocasiones de gol y así llegaron los cambios. Beausejour entró en el 51 para el Birmingham y el equipo lo notó. Larsson fue una auténtica pesadilla para los centrocampistas y defensas Gunners, como también lo fue Nikola Zigic por su habilidad en el juego aéreo. El Arsenal se hizo con la posesión del balón en este tramo del partido y acabó teniendo ciertas ocasiones que a la postre fueron desbaratadas de manera efectista y efectiva por Foster. Fahey, del Birmingham disparó el palo, en lo que fue un aviso para el Arsenal que estaba jugando con fuego. Wenger decidió dar entrada a dos atacantes para poner cerco a la portería rival. Así se incorporaron Chamakh y Bendtner, que nunca llegaron a tener gran protagonismo en la partida. Claro indicativo del juego ayer del Arsenal fue que las mejores oportunidades del equipo las tuviera Rosicky, que ni asistió ni marcó la diferencia, al marrar dos claras oportunidades (un disparo en el área a servicio de Bendtner y un taconazo imposible en el área chica sólo ante el portero). McLeish dio entrada al nigeriano Martins y esa decisión cambió el sino del encuentro. Cuando ambos conjuntos parecían solo pensar en la prórroga la defensa del Arsenal convirtió en gol lo que era un simple centro al área enviado por los atacantes del Birmingham. Koscielny y Szczesny protagonizaron el clásico tuya-mía que no es de ninguno y el balón franco para el despeje o la recepción del portero acaba en los pies del atacante (Martins) que sólo tiene que empujar el balón porque los dos del Arsenal acaban tirados por los suelos. No tiene precio ver en una repetición a cámara lenta la cara de Wilshere cuando ve que esa pelota fácil acaba alojada en las mallas del Arsenal. Todo esto ocurrió en el minuto 89 y claro, como que no dio tiempo a mucho más. Fue la segunda vez en tres partidos que al Arsenal le roban puntos-eliminatoria-títulos en el último minuto. La última vez fue el ´todopoderoso´ Leyton Orient de la League One inglesa.

Está claro, visto el partido de ayer, que el método Wenger, tal y como lo conocemos ahora, no funciona. El Arsenal tiene este año su mejor plantilla de los últimos cinco años y a pesar de todo no es capaz de alzar un título. Ni siquiera la Carling Cup, una competición menor, en la que no se ha enfrentado contra rivales de entidad y en la que se ha visto en una final soñada ante un aguerrido equipo Premier de media tabla. La defensa es y ha sido el auténtico talón de Aquiles del conjunto de Wenger en estos últimos años. Fallos defensivos o del portero le han costado competiciones y eliminatorias a los de Wenger. Este no ha variado un ápice su forma de entender el fútbol y los resultados siguen sin llegar, ahora de forma más dolorosa puesto que se consigue lo más difícil, que es llegar a la final, y se marra cuando llega el momento de la verdad. Este equipo tiene muy buenos mimbres para ser campeón, pero necesita un portero de garantías de forma inmediata y centrales de liderazgo intachable que no se permitan el lujo de fallar cuando el momento es el más decisivo. Hoy en día ya son pocos los equipos y entrenadores que no subestiman a los Gunners. Primero empezó siendo una cantinela de un provocador como Mourinho, que tirando a dar a Wenger acababa cargando contra todo el Arsenal y luego fue también Sir Alex Ferguson. No son pocos los que se ceban con este equipo que juega bonito, que tiene una filosofía muy próxima a la versión romántica del fútbol, pero que hoy en día no deja de ser una fábrica de decepciones para una hinchada cada día más desencantada. El FC Barcelona puede poner la puntilla a la temporada de los Gunners en menos de diez días.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Nicklas Bendtner, el chico L´Oreal

Protagonismo. Cuando Bendtner marca, nos enteramos.
¿Por qué? Porque yo lo valgo. Nicklas Bendtner, delantero danés del Arsenal es el chico L´Oreal de la Premier League. Pocos jugadores se tienen a sí mismos en tan alta estima y confían tanto en sus posibilidades –bueno, a excepción de Balotelli que dice que sólo Messi es “un poco” mejor que él. El gigantón danés es muy conocido en Inglaterra por sus declaraciones de autobombo pero esta faceta no ha trascendido tanto en España. Entre los aficionados Gunners ´pinchan´ a Bendtner diciendo que no es ni la mitad de bueno que él se cree que es, pero más adelante hablaremos de sus números. Un futbolista escocés, Archie Gemmill, dijo una vez de su compañero de selección y ex estrella del Liverpool de primeros de los ochenta, Graeme Souness, que si estuviera hecho de chocolate se comería a sí mismo. Bueno pues el paralelismo le viene que ni pintado a nuestro amigo Nicklas. La última del danés ha sido una ¿justificada? defensa de los altos salarios de los jugadores de fútbol –con la que más de uno estará de acuerdo, a buen seguro-. Sí, pero una defensa al estilo Bendtner: “Personalmente pienso que pago un alto precio por estar en forma, por entregar mi tiempo al equipo y por no tener privacidad alguna. Es por eso que nos merecemos ganar tanto”. Ya será menos Nicklas. No veo yo que una masa de londinenses se vaya a por tí si te vas de compras por Oxford Street. Ah y por cierto, que la fama la buscáis vosotros los futbolistas así que habrá que apechugar ¿no? Este chico, por ejemplo, luce botas de color rosa en algunos partidos y se tiñe el pelo cuando es menester. Luego quéjate de que te persigan. Por cierto, se lleva 50.000£ limpias a la semana del Arsenal, que no es moco de pavo.

“La cosa que más echo de menos por culpa del fútbol es esquiar. Me encanta irme de vacaciones a la montaña pero existe riesgo de lesionarse por lo que no lo hago”, relata Bendtner en una entrevista concedida al Daily Telegraph. El propio futbolista reconoce que mentiría si dijera que no disfruta del dinero que gana, al tiempo que dice que de alguna manera cree que los jugadores profesionales valen lo que cobran, porque “así es como funciona esta sociedad”. El único debe que se pone sobre sí el delantero danés es trabajar “tan duro como pueda”. Finalmente, Bendtner rechazó comparar los salarios de los futbolistas con el de los banqueros y financieros porque, según dice, su trabajo es fundamental para el resto de la sociedad. Con quien sí le gusta hacer paralelismos es con los actores, tanto ellos como los futbolistas practican “entretenimiento de primera clase”. De acuerdo, a partir de ahora le llamaremos Bendtner, Nicklas Bendtner y será el particular 007 del Arsenal.

Este debate sobre el valor de los traspasos de futbolistas y sus nóminas es tan viejo como el fútbol aunque cobra más relevancia si cabe en nuestros días, por la crisis que vivimos y porque los precios de los fichajes en vez de bajar, se mantienen altos. Opino que el fútbol es un poco una burbuja y todo está un poco inflado. Contados futbolistas se merecen realmente gramo a gramo, euro a euro lo que cobran. El resto se beneficia de tener a buenos agentes que negocian excelentes contratos o de haber tenido una buena temporada y haber conseguido encandilar al dirigente de turno. En lo que a Bendtner respecta, es un buen jugador, pero no tanto como para que se merezca la atención que él reclama para sí. Desde que debutara con el primer equipo en la 2007-2008, Bendtner suma 142 partidos oficiales y 42 goles (0,29 goles por partido), siendo la temporada 2008-2009 la de su explosión como futbolista. Creo que para el precio que Wenger pagó por él ha dado un rendimiento excelente al Arsenal y sin ir más lejos desatascó a los Gunners en el partido de vuelta de semifinales de Carling Cup contra el Ipswich hace dos semanas. Eso sí, Nicklas es un oportunista nato. Sus goles llegan cuando más los necesita el equipo y es que a parte del ya mencionado de Carling Cup, el año pasado sostuvo a su equipo en la lucha por el título con varios tantos decisivos. Claro que, Wenger es un empedernido rotador de jugadores y si Bendtner no es capaz de sobrevivir porque no se siente importante, la puerta del club estará abierta. El danés es un perfecto complemento para la delantera de los londinenses que este año cuentan con un triplete de un muy digno nivel, con Van Persie, Chamakh y Bendtner. Ninguno es un anotador nato, pero son jugadores decentes que vienen bien a la clase de juego que practican los de Arsène Wenger.

Bueno, a todo esto. ¿Demostrará esta noche Bendtner que él lo vale?

viernes, 21 de enero de 2011

El curioso olvido de Jermaine Pennant

Olvido. Pennant, cuando jugaba en Zaragoza
Muchos futbolistas se molestan porque el público piense de ellos que son materialistas, inconscientes, avariciosos y egocéntricos pero lo cierto es que el comportamiento de algunos no hace mucho por cambiar esta imagen de niños ricos que tienen. Nosotros, los ciudadanos de a pie, echamos en falta un reloj, un cepillo de dientes o incluso un par de calcetines cuando los perdemos durante un viaje o se nos extravían a la hora de un cambio de domicilio. Los jugadores de fútbol no tienen este tipo de problemas, compran por doquier y luego se gastan un dineral trasladando algunas de sus pertenencias más preciadas, no importa si hay que moverlas de una parte a otra del globo terráqueo. Volviendo a la comparación con el ciudadano medio… puedo entender que un futbolista no eche en falta una joya, un reloj, un ordenador portátil o un equipo de música de tal o cual marca, pero ya es difícil imaginarse a un jugador que se ha olvidado de un Porsche en la ciudad en la que anteriormente jugaba. Esto que empiezo a contar le pasó a Jermaine Pennant, un jugador antes prometedor que ahora ha quedado en una medianía y que hasta hace algunos meses formaba parte de la disciplina del Real Zaragoza Club de Fútbol.

Hace algunos días el mediocampista inglés recibió una llamada de representantes de su anterior club. Inicialmente Pennant creía que se trataba de algún tipo de problema económico o con su transferencia desde el club maño hasta el Stoke. Patidifuso se quedó cuando desde Zaragoza aludían a un vehículo de su propiedad. "¿Mi coche? ¿Qué coche?", replicó. Un Porsche valorado en 98.000 Libras, que se dice pronto pero es todavía más difícil de imaginar como alguien puede no acordarse de semejante trasto. Al parecer el vehículo llevaba abandonado cinco meses dentro de un parking de una estación de RENFE en las proximidades de la capital maña, acumulando de esta forma ingentes multas de tráfico. “No puede ser, debe tratarse de un error”, replicó desorientado el jugador del Stoke City y antes del Liverpool y Arsenal. Fue entonces cuando salió a la luz la prueba definitiva, más evidente y enloquecedora acerca de esta historia. Como cualquier inglés con dinero, el bueno de Pennant tenía una matrícula personalizada en su Porsche. Tan personalizada como que era esta: P33NNT. Desde luego cualquier parecido con su nombre futbolístico es mera coincidencia. Como no podía ser de otra forma el jugador pagó las consiguientes multas, hizo las gestiones oportunas para deshacerse del vehículo y pidió expresamente que la placa P33NNT viajara a las islas británicas para identificar a su nueva adquisición, un Ferrari. Estos futbolistas…