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miércoles, 25 de mayo de 2011

Campeón y "Rey de reyes"

La temporada 2010-2011 ha encumbrado al Manchester United como campeón y máximo dominador de la Premier League con 19 entorchados, superando en uno al Liverpool. Espectacular balance el de los ‘Red Devils’ en las últimas dos décadas: 11 títulos de 20 posibles. El club de Manchester ha conseguido en este periodo casi el doble de las ligas que había conseguido desde 1900 hasta 1970. No hay palabras. Más mérito si cabe tiene el éxito conseguido puesto que la temporada anterior el Chelsea se hizo con el doblete (Premier League y FA Cup). El conjunto de Sir Álex Ferguson ha estado en lo más alto de la tabla más del 80% de las semanas de competición, siendo superado únicamente en las primeras jornadas en las que el Chelsea acumulaba tantas victorias como goleadas. Desde entonces sólo sus rivales del Manchester City pusieron en tela de juicio el liderato ‘red’, aunque de forma efímera. Los de Old Trafford tienen, de largo, los mejores números de la competición (más victorias, mejor diferencia de goles, menos derrotas). Sólo en la cantidad de goles encajados pierde el dominio en detrimento de Chelsea y Manchester City.

Por encima de todo un plantel de estrellas un nombre: Javier ‘Chicharito’ Hernández. El joven mejicano ha explotado en su primera temporada en la Premier League, y de qué manera. Ha sido un estilete en la delantera y su aportación goleadora ha sido clave en el éxito liguero y la clasificación para la final de la Liga de Campeones. Este ha conseguido dejar en la suplencia a Berbatov, hasta la penúltima jornada el máximo goleador de la Premier League. Además cabe hablar de un Rooney en clara progresión de menos a más tras un inicio de temporada lamentable. Giggs al que no le pueden los años sigue siendo importante. Carlos Nani ha dado chispazos de su desmesurada calidad y la defensa ha sido uno de los grandes bastiones, con Vidic y Ferdinand jugando casi siempre. Van der Sar, seguro casi siempre, también ha cumplido. Incluso se plantea dar marcha atrás y quedarse un año más en activo. Salvo el pequeño bache de finales de marzo e inicios de abril el conjunto de Old Trafford dio siempre la impresión de alzarse con el título. Sólo el Liverpool, Chelsea y Arsenal pudieron derrotarle en liga. El Manchester United ha campeonado porque no ha fallado donde sus perseguidores sí lo han hecho.

Normalmente terminar segundo y tener oportunidades de título hasta el antepenúltimo partido de liga es hacer una buena temporada. No obstante, este no es suficiente bagaje para el Chelsea de Roman Abramovic que ya ha decidido cesar a Carlo Ancelotti, un año después del doblete. Esta ha sido una difícil temporada para los ‘Blues’ que han vivido cambios en el organigrama deportivo, estados de forma renqueantes de sus estrellas, lesiones y fichajes que no han cuajado como es el caso de Torres. Las esperanzas de futuro del club de Stamford Bridge están puestas en el español, en torno al cual, se hará el equipo para el año que viene. La renovación en la delantera es una necesidad y el aporte de jugadores de medio campo y banda también.

El segundo triunfador de esta temporada ha sido el Manchester City. Por fin la millonaria inversión de los jeques ha dado sus frutos. El equipo de Roberto Mancini ha levantado un título, la FA Cup, y además ha terminado tercero con lo que se clasifica directamente para jugar la Liga de Campeones por primera vez en su historia. ¿Qué decir del Manchester City? Carlos Tévez pichichi. El argentino consiguió alzarse con este galardón individual en la última jornada. Pese a las continuas especulaciones que hablaban de su salida el argentino ha liderado un grupo formado a base de talonario. David Silva, titularísimo con Macini ha jugado un rol primario también, surtiendo de balones a los Tévez, Dzeko, Balotelli y Touré. El afianzamiento de una defensa titular ha sido otra de las claves del City. Pese al duro golpe de perder a Kolo Touré por sospechas de consumo de sustancias prohibidas los ‘citizens’ encontraron en el tandem Boyata, Lescott a sus centrales de garantías. Joe Hart ha marcado las diferencias, no en vano el City ha sido el equipo menos goleado junto al Chelsea.

El primer o segundo (según el cristal con que se mire) gran perdedor de la temporada es sin duda el Arsenal. Un equipo con máximas aspiraciones que se ha diluido como un azucarillo en el café y que a punto ha estado de darse un tremendo batacazo. La pérdida de la final de la Carling Cup en febrero fue un durísimo mazazo y los de Wenger no supieron reponerse. Buena muestra de ello es que en un plazo de tres semanas cayeron eliminados de la Liga de Campeones (contra FC Barcelona) y de la FA Cup (contra Manchester United) también. Aunque existían posibilidades matemáticas el Arsenal nunca fue candidato al título. No es descabellado hablar de una temporada decepcionante o como mínimo muy descorazonadora por parte de algunos de los pesos pesados del club. Nasri iba como un tiro hasta febrero, luego nada se supo de él. Arshavin aporta gotas de calidad muy de cuando en cuando. Fábregas no ha cuajado para nada una buena temporada. Chamakh empezó bien pero perdió su puesto en la delantera. Bendtner sigue sin ser el delantero que el Arsenal necesita. Ni Fabianski ni Almunia ni Sczczesny. La portería y la defensa son un coladero y así no se pueden ganar títulos. Es difícil salvar a alguien de la defensa puesto que todos han cometido errores de bulto: desde Koscielny, hasta Squillaci pasando por Vermaelen (que ha jugado bastante poco por lesión) y Djourou (si acaso el más pasable de los cuatro). Este Arsenal necesita fichar, necesita mejorar en defensa y necesita algo de suerte.

domingo, 3 de abril de 2011

Sólo el Manchester United quiere la Premier

Una semana más se demuestra que la Barclays Premier League es una competición que se la lleva el equipo más regular. Ése que hace los deberes en casa, que sufre cuando las cosas van mal pero que termina llevándose los puntos y ése que pierde los menos partidos posibles. Cuando sólo quedan siete jornadas para que acabe la presente edición de la liga inglesa, podemos aventurarnos a hablar del campeón y ese no es otro que el Manchester United, que ha demostrado ser el único equipo que realmente quiere el trofeo. Superado el bache de las dos derrotas consecutivas ante Liverpool y Chelsea, los de Sir Alex Ferguson parecen haber vuelto a la senda de los resultados. Además cuentan con un colchón nada desdeñable de siete (podrían quedar en cuatro) puntos de ventaja con su más inmediato perseguidor, el Arsenal.
Solidez. El United ha dejado escapar pocos puntos.

Ni Tottenham, ni Manchester City, ni Chelsea, ni sobre todo Arsenal quieren o están capacitados para si quiera poner en entredicho el dominio del Manchester United esta temporada en la Premier League. Unos parecen concentrados en su papel en la Liga de Campeones, otros acusan la falta de regularidad o han vivido un profundo bache de juego y resultados, mientras que otros simplemente no tienen la calidad suficiente para afrontar los momentos clave.

Maldito domingo del mes de marzo. Desde aquella final de Carling Cup perdida en el último suspiro ante el Birmingham, el Arsenal se ha derrumbado como un castillo de naipes –no sorpresivamente-. Ha sido eliminado consecutivamente de Carling Cup, Liga de Campeones, FA Cup y ha perdido sus opciones de título en la Premier League en un marzo que ha sido todo un mense horribilis (del latín mes horrible). La última decepción del cuadro Gunner ha llegado este fin de semana, cuando jugando en el Emirates el conjunto de Wenger ha sido incapaz de doblegar a unos Blackburn Rovers que no habían cosechado la victoria en sus últimos cinco partidos ligueros. Antes, el triste peregrinar del Arsenal cuenta los empates 0-0 ante el Sunderland y 2-2 ante el West Bromwich Albion. Tropiezos en los que los de Londres no supieron sacar rédito de la derrota del Manchester United.

Hace tiempo que muchos pensamos que ni con el reciente despertar el Chelsea llegaría a presentar su candidatura al título. Cualquier atisbo de duda ha quedado fulminado después de no poder deshacerse este fin de semana del Stoke City. Los de Ancelotti languidecen a once puntos por debajo de los Red Devils en cuarta posición. La guerra del conjunto de Stamford Bridge es conseguir al menos la tercera plaza liguera y llegar a lo máximo en la Liga de Campeones. Todo ello con un Fernando Torres este fin de semana fue suplente y que mantiene su sequía goleadora con el Chelsea.

El Manchester City de Roberto Mancini ha sido el único de los de arriba que ha ganado esta jornada. La de los citizens ha sido una victoria apabullante al dar cuenta del Sunderland por 5-0 en el City of Manchester. Con la Europa League más que difícil, el conjunto de Manchester peleará por robarle la segunda plaza al Arsenal más que por desafiar la hegemonía arriba de sus vecinos del United. El Manchester City ha demostrado que tiene pólvora arriba pero su inconsistencia y las carencias de su entrenador han dinamitado cualquier opción de llegar con opciones de título más allá del último tercio de competición.

Sólo tres derrotas en 31 partidos (dos de ellas han llegado en las últimas cinco jornadas) y una diferencia goleadora de +36. Son los principales pilares de la candidatura del Manchester United, que ha sido un líder intratable casi de principio a fin de la competición. Todo ello a pesar de no contar con la inspiración de Wayne Rooney hasta hace bien poco. El Manchester United será campeón por méritos propios (acumula únicamente una derrota en enfrentamientos directos con los cinco de cabeza) pero también por demérito de sus rivales. Este año ningún otro club de la Premier League ha presentado verdadera batalla.

martes, 15 de marzo de 2011

Lehmann, la explosiva apuesta de Wenger

Lehmann no deja a nadie indiferente.
Sorpresivo movimiento del Arsenal para cubrir una de sus vacantes en la portería. Un viejo conocido de la afición Gunner acaba de dar el sí a la rutilante propuesta de Arsène Wenger. Jens Lehmann volverá a jugar al fútbol. Hace algunos meses que había colgado los guantes pero el alemán no ha podido resistirse al reto de volver a defender la camiseta de los de Londres. “El Arsenal tiene una emergencia y yo estoy más que dispuesto a volver a la brecha”, afirmó el meta germano en declaraciones al diario The Sun.

Manuel Almunia es ahora mismo el único portero disponible que tiene Arsène Wenger para afrontar los próximos envites de la Premier League. Los polacos Fabianski y Szczesny han caído lesionados uno detrás de otro y estarán en el dique seco lo que resta de temporada. La otra alternativa de Wenger era el joven e inexperto meta del filial James Shea, pero el alsaciano ha preferido no sobrecargar de presión a un prometedor jugador como el de Southampton (Inglaterra).

Lehmann acaba de comunicar su disposición a volver a las filas del Arsenal con carácter inmediato. Incluso podría debutar ya el fin de semana en el partido que los Gunners jugarán a domicilio ante el West Bromwich Albion (WBA) el sábado.

El meta alemán perteneció al mítico equipo de los ´Invincibles´ que se proclamaron campeones de la Premier League en 2004 sin conceder una sola derrota en toda la temporada. Lehmann ocupó la portería también en la final de la FA Cup que el Arsenal ganó al Manchester United en 2005

La relación entre el temperamental cancerbero germano con el español Manuel Almunia no fue todo lo buena que Wenger hubiera deseado. De hecho, Lehmann abandonó la disciplina del club en 2008 después de un público enfrentamiento con el meta español, que le había desplazado de la titularidad. El Stuttgart fue el último destino del polémico portero, que permaneció allí durante dos temporadas antes de colgar los guantes en Junio.

Estoy seguro de que pocos pondrán en tela de juicio las cualidades de Lehmann como portero. La aportación del germano en los partidos que juegue será importante. Otra cosa es el hecho de que su llegada pueda hacer saltar chispas con Almunia y pueda desencadenar en problemas de vestuario, justo cuando el Arsenal más se la juega. Vamos a ver cómo le sale la jugada al astuto técnico francés.

jueves, 10 de marzo de 2011

Sin argumentos hasta para protestar

Furioso. Arsène Wenger protesta una decisión de Busacca.
El fútbol es sobre todo polémica. Pocas son las veces en las que se puede hablar de una victoria incontestable de un equipo sobre otro e incluso cuando es así hay ocasiones en las que un penalty escamoteado o un fuera de juego señalado con el marcador en empate son argumentos suficientes para utilizar el famoso “otra cosa habría sucedido si…” Nadie últimamente se equivoca en el fútbol. O por lo menos nadie reconoce que se equivoca. Lo más fácil es apuntar al árbitro y hablar de confabulaciones. Honestamente creo que el Arsenal se ha equivocado cargando tan vehementemente contra el arbitraje sufrido en la vuelta de octavos de final de la Liga de Campeones contra el Barcelona. El conjunto londinense lució un fútbol vacío en el Nou Camp, tanto como los peregrinos argumentos utilizados para cargar contra el trencilla Massimo Busacca. Una vez más Wenger y compañía pasan de puntillas por la autocrítica y prefieren acudir al tópico del maltrato arbitral.

“Habríamos ganado el partido”, señaló el técnico francés en rueda de prensa tras el encuentro. De verdad, ¿quién puede tragarse esa bola? “Pienso que el Barcelona hizo mucho en la primera parte, pero en la segunda mitad considero que íbamos a tener oportunidades porque nos iban a dejar espacio. Igual que en la ida, habríamos dado la vuelta al marcador”, continuó Wenger ante los periodistas. Estupefacto me quedo. ¿Qué partido ha visto este señor? Una vez más voy a remitirme a las estadísticas del encuentro que no dejan lugar a dudas y que como decía desnudan de argumentos al técnico y a cualquiera que refutara la victoria del conjunto azulgrana.

Estadísticas del Barcelona- Arsenal. Pantallazo UEFA.com
Diez lanzamientos a portería del Barcelona por cero del Arsenal. Siete llegadas al área del conjunto español por cero del equipo inglés. Una posesión del 68% del combinado azulgrana por el 32% de los londinenses. Repito: ¿Es posible que el Arsenal hubiera empatado ese partido? ¿Arsène Wenger engaña a los demás o se engaña a sí mismo? Otro dato: el gol del Arsenal lo marcó Sergi Busquets en propia puerta. Los londinenses jugaron toda la primera parte con 11 futbolistas y no dispararon ni una vez a puerta, mientras que lo del Barcelona fue un asedio a la portería de Sczeszny primero y Almunia después.

Más de una vez Wenger ha podido mirar hacia los jugadores y señalar a alguno por su actuación desafortunada. Él ha decidido mantenerse firme y nunca cargar contra sus pupilos. Bien. Pero no puede ser que el chivo expiatorio sea un jugador o un entrenador rival o el mismo árbitro. Alguna vez habrá que hacer autocrítica. No estaría mal que Wenger ofreciera alguna respuesta a por qué el Arsenal no consiguió dar más de 5 pases seguidos (Guardiola dijo más de tres, yo soy más generoso) ante el Barcelona. Harían bien los aficionados en criticar la falta de un artillero, un jugador que marque la diferencia y que dé un paso al frente en los momentos más necesarios. No tiene porqué ser un Messi, podría ser un Xavi, un Iniesta o un Pedro. El caso es que no existe.

Arsenal ha sido apeado de dos competiciones en menos de dos semanas y podría ser apartado de una tercera en tres días. Si esto no es un mes horribilis no sé qué sería. Hay razones para la esperanza en la Barclays Premier League, dado que es seguro que el Manchester continuará durante un par de semanas más dividiendo su atención entre liga y Champions League. Eso sí, los del Norte de Londres no tienen un calendario fácil precisamente ya que deberán enfrentarse a Tottenham, Manchester United, Liverpool que pueden presentar una oposición más que considerable a los de Wenger. Si no salen las cosas bien… ¿volverá el francés a inventarse excusas y a cargar contra sus fantasmas favoritos?

lunes, 28 de febrero de 2011

La gloria esquiva al Arsenal de nuevo

La gloria esquiva al Arsenal, otra vez. Más miseria para la última versión del semptiterno proyecto no resultadista de Arsène Wenger al frente del Arsenal. Los Gunners tenían ante sí una auténtica prueba de fuego para demostrar al mundo que esta vez iban en serio, pero tal y como nos tienen acostumbrados, fallaron estrepitosamente. Básicamente por la forma de perder y porque no se trataba de un rival de suficiente entidad. El Birmingham de Alex McLeish hizo su partido y salió victorioso gracias a un clamoroso fallo defensivo de la dupla Koscielny-Szczesny cuando el encuentro agonizaba y ya olía a prórroga. Después de actuaciones como la desplegada por los londinenses ayer es difícil no cuestionarse la idea de que los de Wenger son cada inicio de temporada candidatos a todo. La sequía del Arsenal continúa, y es que el último título levantado por los de Londres se remonta a la FA Cup de 2005.

Derrota. Los de Wenger no dieron la talla.

El sino del encuentro pudo haber cambiado justo en los primeros cinco minutos pero el árbitro decidió perdonarle la vida a los de rojo. Un perfecto servicio al mediocampista Lee Bowyer le dejó sólo en un uno contra uno con Szczesny, que comete un penalty flagrante. Ni pena máxima ni expulsión, el trencilla señaló un fuera de juego inexistente dado que el lateral Clichy habilitaba la posición de Bowyer. Eso ocurrió en el minuto 2. No espabilaron mucho los de Wenger que pese a tener la posesión los próximos 15 minutos no amenazaron la portería bien defendida ayer por el descarte del Manchester United y candidatable a portero de los Pross Ben Foster. Las acometidas más peligrosas llegaron en las botas de Arshavin. Poco a poco el Arsenal fue perdiendo la posesión y era el Birmingham el que acechaba la meta del polaco Szczesny. Así llegó el gol de Nikola Zigic, que hábilmente se zafó de su marcador (Djourou) y se adelantó a Van Persie para cabecear dentro del área chica un balón prolongado de cabeza por un compañero desde la frontal del área. Mazazo para el Arsenal en el minuto 28. Por suerte para los de Wenger, cuentan con un superclase llamado Van Persie, quien en un remate acrobático logró marcar tras un servicio de Arshavin desde el flanco derecho del ataque. La jugada empezó con un duro disparo de Wilshere que se estrelló contra la madera. Un gol de esos que se llama psicológicos, y que hizo que el Arsenal acabara apretando al Birmingham durante los últimos 10 minutos del primer tiempo.

Las pérdidas de balón y las imprecisiones fueron la nota predominante entre los del Arsenal en esta final de la Carling Cup y claro, con este tipo de errores se acaban perdiendo partidos y campeonatos. Entre los más activos en este apartado negativo encontramos a Rosicky, Djourou y Song. La segunda parte se inició sin claras ocasiones de gol y así llegaron los cambios. Beausejour entró en el 51 para el Birmingham y el equipo lo notó. Larsson fue una auténtica pesadilla para los centrocampistas y defensas Gunners, como también lo fue Nikola Zigic por su habilidad en el juego aéreo. El Arsenal se hizo con la posesión del balón en este tramo del partido y acabó teniendo ciertas ocasiones que a la postre fueron desbaratadas de manera efectista y efectiva por Foster. Fahey, del Birmingham disparó el palo, en lo que fue un aviso para el Arsenal que estaba jugando con fuego. Wenger decidió dar entrada a dos atacantes para poner cerco a la portería rival. Así se incorporaron Chamakh y Bendtner, que nunca llegaron a tener gran protagonismo en la partida. Claro indicativo del juego ayer del Arsenal fue que las mejores oportunidades del equipo las tuviera Rosicky, que ni asistió ni marcó la diferencia, al marrar dos claras oportunidades (un disparo en el área a servicio de Bendtner y un taconazo imposible en el área chica sólo ante el portero). McLeish dio entrada al nigeriano Martins y esa decisión cambió el sino del encuentro. Cuando ambos conjuntos parecían solo pensar en la prórroga la defensa del Arsenal convirtió en gol lo que era un simple centro al área enviado por los atacantes del Birmingham. Koscielny y Szczesny protagonizaron el clásico tuya-mía que no es de ninguno y el balón franco para el despeje o la recepción del portero acaba en los pies del atacante (Martins) que sólo tiene que empujar el balón porque los dos del Arsenal acaban tirados por los suelos. No tiene precio ver en una repetición a cámara lenta la cara de Wilshere cuando ve que esa pelota fácil acaba alojada en las mallas del Arsenal. Todo esto ocurrió en el minuto 89 y claro, como que no dio tiempo a mucho más. Fue la segunda vez en tres partidos que al Arsenal le roban puntos-eliminatoria-títulos en el último minuto. La última vez fue el ´todopoderoso´ Leyton Orient de la League One inglesa.

Está claro, visto el partido de ayer, que el método Wenger, tal y como lo conocemos ahora, no funciona. El Arsenal tiene este año su mejor plantilla de los últimos cinco años y a pesar de todo no es capaz de alzar un título. Ni siquiera la Carling Cup, una competición menor, en la que no se ha enfrentado contra rivales de entidad y en la que se ha visto en una final soñada ante un aguerrido equipo Premier de media tabla. La defensa es y ha sido el auténtico talón de Aquiles del conjunto de Wenger en estos últimos años. Fallos defensivos o del portero le han costado competiciones y eliminatorias a los de Wenger. Este no ha variado un ápice su forma de entender el fútbol y los resultados siguen sin llegar, ahora de forma más dolorosa puesto que se consigue lo más difícil, que es llegar a la final, y se marra cuando llega el momento de la verdad. Este equipo tiene muy buenos mimbres para ser campeón, pero necesita un portero de garantías de forma inmediata y centrales de liderazgo intachable que no se permitan el lujo de fallar cuando el momento es el más decisivo. Hoy en día ya son pocos los equipos y entrenadores que no subestiman a los Gunners. Primero empezó siendo una cantinela de un provocador como Mourinho, que tirando a dar a Wenger acababa cargando contra todo el Arsenal y luego fue también Sir Alex Ferguson. No son pocos los que se ceban con este equipo que juega bonito, que tiene una filosofía muy próxima a la versión romántica del fútbol, pero que hoy en día no deja de ser una fábrica de decepciones para una hinchada cada día más desencantada. El FC Barcelona puede poner la puntilla a la temporada de los Gunners en menos de diez días.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Nicklas Bendtner, el chico L´Oreal

Protagonismo. Cuando Bendtner marca, nos enteramos.
¿Por qué? Porque yo lo valgo. Nicklas Bendtner, delantero danés del Arsenal es el chico L´Oreal de la Premier League. Pocos jugadores se tienen a sí mismos en tan alta estima y confían tanto en sus posibilidades –bueno, a excepción de Balotelli que dice que sólo Messi es “un poco” mejor que él. El gigantón danés es muy conocido en Inglaterra por sus declaraciones de autobombo pero esta faceta no ha trascendido tanto en España. Entre los aficionados Gunners ´pinchan´ a Bendtner diciendo que no es ni la mitad de bueno que él se cree que es, pero más adelante hablaremos de sus números. Un futbolista escocés, Archie Gemmill, dijo una vez de su compañero de selección y ex estrella del Liverpool de primeros de los ochenta, Graeme Souness, que si estuviera hecho de chocolate se comería a sí mismo. Bueno pues el paralelismo le viene que ni pintado a nuestro amigo Nicklas. La última del danés ha sido una ¿justificada? defensa de los altos salarios de los jugadores de fútbol –con la que más de uno estará de acuerdo, a buen seguro-. Sí, pero una defensa al estilo Bendtner: “Personalmente pienso que pago un alto precio por estar en forma, por entregar mi tiempo al equipo y por no tener privacidad alguna. Es por eso que nos merecemos ganar tanto”. Ya será menos Nicklas. No veo yo que una masa de londinenses se vaya a por tí si te vas de compras por Oxford Street. Ah y por cierto, que la fama la buscáis vosotros los futbolistas así que habrá que apechugar ¿no? Este chico, por ejemplo, luce botas de color rosa en algunos partidos y se tiñe el pelo cuando es menester. Luego quéjate de que te persigan. Por cierto, se lleva 50.000£ limpias a la semana del Arsenal, que no es moco de pavo.

“La cosa que más echo de menos por culpa del fútbol es esquiar. Me encanta irme de vacaciones a la montaña pero existe riesgo de lesionarse por lo que no lo hago”, relata Bendtner en una entrevista concedida al Daily Telegraph. El propio futbolista reconoce que mentiría si dijera que no disfruta del dinero que gana, al tiempo que dice que de alguna manera cree que los jugadores profesionales valen lo que cobran, porque “así es como funciona esta sociedad”. El único debe que se pone sobre sí el delantero danés es trabajar “tan duro como pueda”. Finalmente, Bendtner rechazó comparar los salarios de los futbolistas con el de los banqueros y financieros porque, según dice, su trabajo es fundamental para el resto de la sociedad. Con quien sí le gusta hacer paralelismos es con los actores, tanto ellos como los futbolistas practican “entretenimiento de primera clase”. De acuerdo, a partir de ahora le llamaremos Bendtner, Nicklas Bendtner y será el particular 007 del Arsenal.

Este debate sobre el valor de los traspasos de futbolistas y sus nóminas es tan viejo como el fútbol aunque cobra más relevancia si cabe en nuestros días, por la crisis que vivimos y porque los precios de los fichajes en vez de bajar, se mantienen altos. Opino que el fútbol es un poco una burbuja y todo está un poco inflado. Contados futbolistas se merecen realmente gramo a gramo, euro a euro lo que cobran. El resto se beneficia de tener a buenos agentes que negocian excelentes contratos o de haber tenido una buena temporada y haber conseguido encandilar al dirigente de turno. En lo que a Bendtner respecta, es un buen jugador, pero no tanto como para que se merezca la atención que él reclama para sí. Desde que debutara con el primer equipo en la 2007-2008, Bendtner suma 142 partidos oficiales y 42 goles (0,29 goles por partido), siendo la temporada 2008-2009 la de su explosión como futbolista. Creo que para el precio que Wenger pagó por él ha dado un rendimiento excelente al Arsenal y sin ir más lejos desatascó a los Gunners en el partido de vuelta de semifinales de Carling Cup contra el Ipswich hace dos semanas. Eso sí, Nicklas es un oportunista nato. Sus goles llegan cuando más los necesita el equipo y es que a parte del ya mencionado de Carling Cup, el año pasado sostuvo a su equipo en la lucha por el título con varios tantos decisivos. Claro que, Wenger es un empedernido rotador de jugadores y si Bendtner no es capaz de sobrevivir porque no se siente importante, la puerta del club estará abierta. El danés es un perfecto complemento para la delantera de los londinenses que este año cuentan con un triplete de un muy digno nivel, con Van Persie, Chamakh y Bendtner. Ninguno es un anotador nato, pero son jugadores decentes que vienen bien a la clase de juego que practican los de Arsène Wenger.

Bueno, a todo esto. ¿Demostrará esta noche Bendtner que él lo vale?