domingo, 6 de marzo de 2011

Ahora ese empate duele más

Arsenal empieza a ser ese equipo al que se le presentan las oportunidades de dar un paso al frente pero que acaba abrumado por la presión. Desde 2005, cuando los de Wenger levantaron su último título, un sinfín de ocasiones se le ha presentado al Arsenal para ganar finales, afianzarse en el liderato de la tabla o simplemente ganarle un partido al Chelsea o Manchester United de turno. Estos envites han acabado siendo la víspera de mucho y el día de nada cuando el Arsenal ha sucumbido a sus fantasmas dejando escapar la enésima oportunidad de hacer algo grande. El último ejemplo de este mal de alturas fue el triste empate cosechado ayer ante el Sunderland en el Emirates Stadium. Un empate nada esperado que ahora duele más sabiendo que el Manchester United ha salido vapuleado de su visita a Liverpool.

Antes de la disputa de la jornada 29, Arsenal se situaba segundo en la tabla, a cuatro puntos del Manchester United y con un partido menos. Los gunners jugaban primero, en casa ante el correoso conjunto de media tabla que es el Sunderland. La ocasión la pintaban calva para reivindicarse y dejar atrás el fracaso copero. Misión fallida. No sólo no se ha conseguido hacer olvidar el fracaso sino que se han acrecentado los miedos. Encima hay un enfrentamiento vital de Liga de Campeones contra el FC Barcelona en tres días. Mientras, el United tenía una complicada salida en casa del Liverpool. La idea era la de sacar los tres puntos en el Emirates y meter presión a los Red Devils, quedándose un punto por debajo y un partido menos.

El encuentro ante el Sunderland fue un quiero y no puedo. El Arsenal tuvo las mejores oportunidades y hasta fue perjudicado por el colegiado. Sin embargo, de un equipo de la calidad de los gunners uno espera que por plantel ponga el juego y el coraje para sobreponerse incluso a los errores arbitrales. Ayer, se anulo un gol legal a Arshavin y se privó al Arsenal de un penalty, también cometido sobre el ruso. El guardameta del Sunderland, Mignolet, desbarató todas y cada una de las oportunidades del cuadro londinense, para aumentar un poco más la sensación de frustración después del trabajo bien hecho. Lo peor es que el Sunderland acabó el partido bastante crecido e incluso tuvo una muy buena ocasión de hacer que el resultado fuera más sorpresivo llevándose 3 y no 1 punto del norte de Londres. Wenger no tuvo otra que cargar contra el árbitro en su reacción post-partido ante la BBC. Protestó a su manera, sin ser vehemente ni dedicarle mucho tiempo, pero dejando claro que fueron claramente perjudicados y que así es imposible hacer frente al Manchester United. Humildemente, espero que el técnico francés sea capaz de interpretar estas señales (final perdida, encuentros decisivos sin victoria y posible eliminación en Liga de Campeones) para cambiar lo que no funciona de su método. Espero que los árboles no sean suficiente obstáculo para no ver el bosque. Ya me entienden.

Respecto al encuentro de Anfield, sólo decir chapeau para el Liverpool. Fueron, sin duda, el mejor equipo y marcaron la diferencia en un primer tiempo en el que un disparo al palo de Berbatov fue lo único reseñable del Manchester United. Por el contrario, el Liverpool había marcado tres goles, obra de Kuijt, que se vio seriamente beneficiado de la calidad del uruguayo Luis Suárez. El Manchester United (gracias a la inacción del Arsenal) todavía tiene un mínimo colchón para mantener intacta su candidatura al título, máxime cuando el calendario que le queda ahora mismo es muy asequible –sólo le queda un enfrentamiento complicado, ante el Chelsea. Eso sí, los de Sir Alex Ferguson, que han encadenado dos derrotas consecutivas, han perdido a uno de sus baluartes, el portugués Carlos Nani que cayó lesionado.

3 comentarios:

Machaco dijo...

Creo que Wenger no es de los tipos a los que le importe la clasificación semana a semana, y si así fuera, hace bien.
Esto no es como marcha semana tras semana, sino como finaliza a finales de campeonato.
Que ha perdido una oportunidad de acercarse al título ?
Pues sí, es evidente que un empate en Emirates ante Sunderland no era lo esperado pero veo a Wenger más concentrado en finalizar la Premier como campeón que en serlo jornada a jornada.
El United ha tenido dos derrotas muy seguidas y beneficia a los gunners, pero aún queda mucho y Arsène no es amigo del corto plazo.
Desea el título, pero la consecución del mismo la quiere sin presiones externas.
Su presión la marca él mismo.
Saludos.

David F. Pascual dijo...

Estaré viendo el partido del Camp Nou aquí en Londres, en los alrededores del Emirates con toda la hinchada Gunner. Yo la verdad que veo que el Arsenal no tiene mucho que hacer. Igualmente os veo a todos super confiados y yo en plan escéptico antropológico. De veras que espero equivocarme, pero el Manchester United solo se deja puntos con los grandes, y no lo veo pinchando mucho más así que básicamente volverán a ser campeones. Espero errar.
Saludos!

turu dijo...

Hay que ser positivo,¿no?Se ha recortado un punto y de ganar el partido que le queda están empatados.El United ha demostrado toda temporada que sus resultados están por encima de su juego,así que no los veo de ningún modo superfavoritos.Creo que ahora la liga está 60-40 para el United.Y digo algo más:Caer para el Arsenal en champions no sería nada catastrófico,pues yo creo que sin esa distracción,no tantas bajas..pueden tener su gran oportunidad.Yo desde luego les animaré para que venzan,a excepción por supuesto del martes,deseando que ganen la premier,o si eliminan al Barça que ganen también Champions,pero prefiero no pensar en eso.
Sobre el partido de Anfield destacar el enorme partido de Suárez,del que sigo pensando que es el gran fichaje muy por encima de Carroll,sobre todo en relación calidad-precio.Fantástico Kuyt,bien Meireles,y un United horrible.Wenger no debe tampoco hablar de arbitros,pues lleva dos partidos el United en que el arbitro les perjudica.En el Bridge perdonan a Luiz la roja,hoy a Carragher(también a Rafael).Así el United no ganará la premier,y ni de lejos la champions,claro.
Un saludo