Mostrando las entradas con la etiqueta André Villas- Boas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta André Villas- Boas. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de abril de 2012

Di Matteo no se casa con nadie

Roberto di Matteo rescribe el guión cada vez. No hace ni un mes que accedió al cargo de primer entrenador del Chelsea –con carácter interino- pero parece que su fórmula está dando buenos resultados. Es aventurado intentar adivinar qué se le pasa por la cabeza al italiano porque no deja de hacer cambios, retoques y conjeturas. En el Manchester United sabemos que de Gea, Evans, Evra, Carrick y Rooney juegan el 95% de los encuentros mientras que en el Etihad Stadium todos saben que Hart formará en puerta con Kompany y Lescott como centrales, Yaya Touré en el centro del campo y el Kun Agüero arriba. En el Liverpool de Kenny Dalglish también hay fijos: Reina, Skrtel, José Enrique, Gerrard, Kuyt y Suárez. Podría seguir hasta llegar por cubrir a todos los equipos de la Barclays Premier League. Bueno, todos menos este Chelsea. Roberto di Matteo ha implantado una nueva seña de identidad esa de que “aquí juegan todos”. Y es que salvo el cancerbero Petr Cech, que ha salido de inicio en los nueve encuentros dirigidos por el italiano, ningún otro jugador de campo ha repetido presencia consecutiva en todos esos choques.

Presión. Di Matteo tiene ante sí dos meses para cumplir objetivos.
Cuando uno reflexiona sobre este hecho la primera idea es que al tratarse de un entrenador nuevo quiere probar a un máximo número de jugadores para confeccionar un once de garantías. Pero claro, no hay que olvidar que Di Matteo lleva en el Chelsea desde principios de temporada, recalando en el club de la mano de André Villas- Boas para ejercer de segundo técnico. No nos engañemos, el italiano conoce mejor que nadie hasta el último de los jugadores del plantel. Bueno, también es verdad que el Chelsea es una de las escuadras con una media de edad más alta y claro está, los años no pasan en balde. Algunos de los pilares fundamentales del equipo han sufrido lesiones (Lampard y Terry principalmente) mientras que otros no terminaban de encontrar su estado de forma (Drogba, Luiz y sobre todo Torres). Y luego, es preciso señalar que con el desarrollo de la competición se producen expulsiones y hay sanciones por acumulación de cartulinas amarillas.

Dicho todo esto no creo que ninguna de las razones anteriormente expuestas hayan sido la base utilizada por di Matteo para poner en marcha esta estrategia suya. Si acaso ha sido importante la presencia del Chelsea en tres competiciones (Liga, FA Cup y Liga de Campeones) la que ha obligado al técnico a rotar. Pero una cosa es rotar y otra lo que di Matteo está haciendo en Stamford Bridge. Algo de respeto a los pesos pesados del vestuario debe haber, digo yo. Una vez despedido Villas- Boas se ha sabido que su relación con algunas vacas sagradas no era la mejor –con Lampard tuvo sus más y sus menos- y pienso yo que Di Matteo es un diplomático consumado.

Una de las señales que invita a pensar que la idea de Di Matteo de dar minutos a todos los jugadores posibles es que ha realizado los tres cambios en todos y cada uno de los encuentros que ha dirigido. Hasta 20 jugadores ha utilizado el técnico transalpino en estos nueve encuentros (1 portero, 8 defensas, 6 centrocampistas y 5 delanteros). Oriol Romeu es junto al portero suplente Ross Turnbull el único jugador que no ha disfrutado de minutos de la mano del ex del West Bromwich Albion. Otra curiosidad es que el medio portugués Raúl Meireles es el jugador que más veces ha sido sustituido (en cuatro ocasiones).

¿Cuáles son los efectos positivos y negativos de jugar sin un once definido?

La sapiencia futbolística permite pensar que cuanto más conjuntados están unos jugadores mejor rendimiento darán al equipo. Cuántas veces se ha dicho que tal equipo juega con los ojos cerrados o que cuales jugadores se entienden de maravilla. Eso se lo pierde el Chelsea. Por otro lado, no garantizar a nadie la titularidad absoluta debería servir de acicate para todos con objeto de dar el máximo y repercutir positivamente en el equipo. Más allá de todo esto, a mi modo de entender, no contar con un once definido es sinónimo de alguien que no tiene las ideas nada claras. Ningún equipo ha llegado a las más altas cotas utilizando 20 jugadores casi cada partido. La básica de las rotaciones es que éstas se materializan en encuentros a priori fáciles o en competiciones infravaloradas por los técnicos. De otro lado, esta técnica de Di Matteo sirve para ponérselo más bien dificil a sus rivales ya que a la hora de preparar el encuentro no saben bien si van a enfrentarse a una delantera tipo Kalou, Torres y Mata u otra tipo Drogba, Mata y Sturridge.

Variedad. Di Matteo no ha repetido once y ha utilizado hasta 20 jugadores en estos 9 partidos. / Elaboración propia

Lo cierto es que hasta el momento ni el más exigente de los aficionados ‘Blues’ como es el mandamás Roman Abramovich puede quejarse de la labor de Di Matteo. Los resultados están llegando, a trancas y barrancas, y el equipo ha conseguido desembarazarse de Nápoles y Benfica, alcanzando las semifinales de la Liga de Campeones al tiempo que se intenta no perder comba en la lucha por las plazas europeas en la Premier League. Cierto es que el juego de este Chelsea no convence a nadie. Hoy por hoy no hay ningún jugador que sobresalga en este equipo y la falta de un mediocampista de creación que surta de balones arriba lo están notando mucho sus delanteros.

Pocos son los que creen que los Cech, Terry, Lampard y compañía van a conseguir eliminar al FC Barcelona. Quizás sí tengan más opciones con la FA Cup, de la que se jugarán el ser o no ser este fin de semana precisamente. Serán unas semifinales contra el Tottenham Hotspurs en Wembley; un encuentro que les llega a ambos en un estado de forma un tanto irregular –quizás peor estén en White Hart Lane. Así, el Chelsea con Di Matteo acumula seis victorias -3 en liga y otras tantas en Liga de Campeones- , dos empates y una derrota.

No lo tendrá fácil el Chelsea en la Premier League ya que acaba de ser superado por un enrrachado Newcastle. El Arsenal está algo destacado en la tercera plaza y si nada lo remedia parece que tanto Tottenham como Newcastle como Chelsea pugnaran por la última plaza de Liga de Campeones. El premio menor para los perdedores de esta lucha será la Europa League.

Igualmente dificil será para Di Matteo conservar su puesto en el banquillo de los ‘Blues’. Imagino que el italiano intentará, por mínima que sea la posibilidad, convencer a Abramovich de que es el hombre idóneo para devolver la gloria a los londinenses. Acabar la temporada con un título bajo el brazo ayudaría, sobre todo si es la ‘Champions’. Ahora bien, todos conocemos a Abramovich y su predilección por contar con técnicos de caché y reconocido prestigio. Aquí Di Matteo no entra, todavía –se le ven hechuras de técnico con futuro. Ya se habla de una terna de candidatos entre las que se encuentra el francés Laurent Blanc, que podría dejar su cargo como seleccionador francés después de la Eurocopa de Polonia y Ucrania.

viernes, 2 de marzo de 2012

Villas- Boas o sobrevivir en el banquillo caliente

Chelsea es uno de los clubes de la Premier League que más han cambiado de entrenador en el último lustro. Hasta seis entrenadores (Avram Grant, Felipe Scolari, Ray Wilkins, Guus Hiddink, Carlo Ancelotti y ahora André Villas-Boas) han pasado por el banquillo de Stamford Bridge desde que Jose Mourinho abandonara el club en septiembre de 2007. Desde que este se marchara solamente Carlo Ancelotti consiguió mantenerse más de una temporada completa. Roman Abramovich el propietario del club es un hombre exigente y nada paciente con sus técnicos. La clasificación para la Liga de Campeones no es aval suficiente y ni siquiera un título doméstico ha sido suficiente para contentar al magnate ruso. André Villas-Boas aterrizó en Londres aún bajo el influjo de sus recientes triunfos con el Oporto y contagiado por el aura de José Mourinho, del que fue ayudante en Oporto, Chelsea e Inter. La misión de este en Chelsea se antojaba más que difícil por tener que volver a hacer campeón (Liga de Campeones o Premier League) al equipo mediante una regeneración de la plantilla. Harto complicado. Tanto que ahora se está comprobando que los malos resultados y la falta de pedigrí del ex de Oporto están contribuyendo a crear un vestuario ingobernable que amenaza con cortarle la cabeza.

¿Por qué no funciona la fórmula Villas-Boas? No tiene jugadores. La actual plantilla del Chelsea está, más que nunca, falta de la calidad que aportan los grandes jugadores, esos decisivos que aparecen cuando el equipo más lo necesita. Un año más la vieja guardia del Chelsea sigue en el vestuario, sin haber perdido a ninguno de sus miembros y todavía con la máxima influencia. Tanto que siguen en las alineaciones. El club lleva dos años sin acertar con los fichajes. ¿Cuánto dinero ha salido del bolsillo de Abramovich? Se han pagado cantidades indecentes por Fernando Torres, Ramires, Romelu Lukaku, Gary Cahill, Juan Mata y David Luiz y sólo el ex del Valencia CF ha cumplido con las expectativas.

Fernando Torres. Empezó siendo un proceso de adaptación. Luego continuó con una baja forma, acrecentada por la presión. Ahora ni con entrenador nuevo ni obligado a jugar ante la falta de efectivos. Nada parece motivar al delantero español. El elevado coste de su fichaje y la necesidad de señalar a alguien por los malos resultados están haciendo que la saga Fernando Torres esté salpicando a André Villas-Boas. No debe ser agradable tener que responder preguntas sobre si este jugará o no, sobre si entiende su bajo estado de forma, sobre si debe venderse o no, todos los fines de semana.

Abramovich, cada vez menos unido a Villas-Boas. Daily Telegraph


Pues eso, que Villas-Boas tenía como tarea la de construir un gran Chelsea, un equipo de futuro que pudiera ganar títulos o como mínimo peleárselos a los dos de Manchester. Indudablemente ello pasaba por regenerar la plantilla. Traer savia nueva e intentar sacar lo máximo de su multimillonario fichaje Fernando Torres. No es fácil esto. Porque a ver quien se atreve a no poner a los Ashley Cole, Alex, John Terry, Frank Lampard, Nicolás Anelka, Didier Drogba… Inicialmente, aunque algo perjudicado personalmente, el portugués logró deshacerse de algunos componentes de este club como Anelka y Alex que fueron traspasados. John Terry se hizo imprescindible en el once y ha sido respaldado por el técnico en innumerables ocasiones, todo ello pese a que ha estado más en la prensa por sus problemas extradeportivos que por sus actuaciones en el campo. Ashley Cole ha jugado, pero ha estado tiempo lesionado también. Didier Drogba entraba y salía del once y no ha llegado a crear ningún fuego porque estuvo un mes fuera en la Copa de África de Naciones. Ahora, el hueso más duro de roer es el de Frank Lampard. Este es sin ningún género de dudas el jugador del núcleo duro del equipo con el que más fricción ha tenido Villas- Boas. Lampard se ha quedado fuera del once o de la convocatoria en ciertos partidos de importancia y sus declaraciones no han sido nada amistosas.

La última ocurrió hace una semana, cuando el técnico luso decidió no incluir en el once inicial ni a Cole, ni a Lampard ni a Essien en el partido de ida de la eliminatoria de Liga de Campeones contra el Nápoles. Un encuentro que los ingleses perdieron 3-1 en San Paolo. Las cosas no van bien cuando un presidente se mete en los asuntos técnicos. Pues eso sucedió después del partido. Abramovich, a través del director de fútbol Michael Emenalo, pidió explicaciones a Villas- Boas por haber dejado fuera a los mencionados jugadores.

Hace varias semanas y en medio de un panorama de crispación en Stamford Bridge el propio Villas-Boas declaró en rueda de prensa: “No me importa no tener el apoyo del vestuario. El apoyo que necesito es el de Abramovich”. Ni que decir tiene que este comentario no le ayuda nada a conseguir una armonía con sus jugadores. Además, estas palabras caen en saco roto porque el ruso no le ha apoyado públicamente manifestándose a favor de su continuidad, más bien todo lo contrario ahora que sabemos que se mostró molesto por el once del Chelsea contra Nápoles. Los jugadores saben que la posición de Villas- Boas es débil y aquellos con más tablas (no diré nombres) lo aprovechan para ‘piar’. Lampard acaba de filtrar a los periodistas que el ambiente en el vestuario no es el ideal, como todos ya sabemos por otra parte. ““Es cierto que existen problemas entre ciertos componentes del vestuario y el entrenador”, señaló el capitán.

Por si esto fuera poco no paran de crecerle los enanos a Villas-Boas. José Mourinho, mentor y supuesto amigo de este, no tiene otra cosa que hacer últimamente que ‘hacerle la cama’. Muchos han interpretado el viaje relámpago del técnico del Real Madrid a Londres como una forma de minar la posición del ya cuestionado entrenador del Chelsea. Ello se uniría a las ya pasadas declaraciones realizadas por Mourinho en la prensa inglesa en las que desvelaba su deseo de volver a Inglaterra. Si fuera al Chelsea, Abramovich sería el primero en alegrarse, claro.

Me resulta muy difícil creer que Villas-Boas vaya a terminar la temporada en el banquillo de Stamford Bridge. Cierto es que, de alguna manera, siento empatía por el ex del Oporto ahora mismo. No creo que sea un mal entrenador, pero sí que este club le viene grande. Además los elementos no le han acompañado para nada. Opino que la decisión de apostar por él no fue nada estudiada y que simplemente se intentó copiar la fórmula José Mourinho. Pero amigos, José Mourinho sólo hay (y habrá) uno en este mundo. El problema que tiene el Chelsea es el de encontrar un sustituto. Suena Fabio Capello para el corto plazo e incluso Mourinho para la próxima temporada, algo que está por ver. Si no, quizás Hiddink pueda volver a terminar lo que hace algunas campañas empezó.